Cuando hablamos de “búnkeres para el Día del Juicio Final”, la mayoría de las personas podría imaginarse una habitación hecha de concreto repleta de camas cutres y productos enlatados. Las más que posibles amenazas de aniquilación a gran escala puede sentirse hoy en día tan presentes como lo estuvieron durante la Guerra Fría, sin embargo, los refugios de alta seguridad más actuales no tienen nada que ver con sus contrapartes del siglo XX. Ahora, varias empresas de todo el mundo satisfacen una demanda creciente de estructuras que protegen de cualquier riesgo, ya sea una pandemia mundial, un asteroide o la Tercera Guerra Mundial, al tiempo que brindan servicios de lujo.
“Los búnkeres de nuestros padres o abuelos no eran muy cómodos que digamos”, dice Robert Vicino, empresario de bienes raíces y director general de Vivos, una compañía fundada por él mismo que construye y administra refugios de alta gama en todo el mundo. “Eran grises y de metal, como un barco o algo militar, y lo cierto es que la humanidad no puede sobrevivir a largo plazo en un entorno tan espartano y sombrío”. Muchas de las élites del mundo, incluidos los gestores de fondos de cobertura, estrellas del deporte y ejecutivos tecnológicos (se rumorea que Bill Gates tiene búnkeres en todas sus propiedades) han elegido diseñar sus propios refugios secretos para albergar a sus familias y personal.
Gary Lynch, gerente general de Rising S Company, con sede en Texas, dice que las ventas de sus búnkeres subterráneos de gama alta crecieron un 700% en 2016 en comparación con el año anterior, mientras que las ventas totales ascendieron un 300% desde las elecciones presidenciales en las que Donald Trump salió ganador en Estados Unidos. Los refugios de acero de la compañía, diseñados para durar por generaciones, pueden contener un mínimo de un año de alimentos por residente y aguantar terremotos. Pero mientras algunos quieren aislarse solos, otros prefieren salir del apocalipsis en un entorno comunitario que ofrece una experiencia un poco más cercana al mundo real.
Los desarrolladores de refugios comunitarios como estos a menudo adquieren búnkeres militares y silos de misiles construidos por los gobiernos de Estados Unidos o la Unión Soviética, sitios que costarían cientos de millones de dólares construir hoy en día. Las estructuras fortificadas están diseñadas para resistir un ataque nuclear y vienen equipadas con sistemas de energía, de purificación de agua, válvulas de explosión y filtros de aire Nuclear-Biológico-Químico (NBC). La mayoría incluye suministros de alimentos durante un año o más, e incluso jardines hidropónicos para complementar las raciones. Los desarrolladores también trabajan para crear comunidades completas con una gama de habilidades necesarias para la supervivencia a largo plazo, desde médicos hasta profesores.
Uno de esos refugios, Vivos xPoint, está cerca de Black Hills, en Dakota del Sur, y consta de 575 búnkeres militares que sirvieron como depósito de municiones del ejército hasta 1967. Actualmente se está convirtiendo en una instalación que albergará a unas 5.000 personas, con unos interiores equipados a un coste de entre 25.000 - 200.000 dólares cada uno, dependiendo de la calidad del mismo. El complejo en sí estará equipado con todas las comodidades de un pueblo pequeño, incluyendo un cine comunitario, aulas, jardines hidropónicos, una clínica médica, un spa y un gimnasio. Para los clientes que busquen algo más alejado y lujoso, la compañía también ofrece Vivos Europa One, considerado como un “Arca de Noé moderna” en una antigua instalación de almacenamiento de municiones de la Guerra Fría en Alemania.
La estructura, que fue tallada en roca sólida, ofrece 34 residencias privadas, cada una de las cuales comienza en 760 metros cuadrados, con la opción de agregar una segunda planta para un total de 1500 metros cuadrados. Las unidades se entregarán vacías y cada propietario tendrá el espacio para satisfacer sus propios gustos y necesidades, eligiendo entre salas de proyección, piscinas privadas y gimnasios. Este vasto complejo incluye un sistema de tranvía para transportar a los residentes a través del refugio, donde pueden acudir a restaurantes, teatros, cafeterías, piscinas y áreas de juegos
Para esa minoría de personas millonarias que están dispuestas a gastar mucho dinero en ello, existe Survival Condo, en Kansas, creada por el desarrollador Larry Hall, quien ha utilizado silos de misiles abandonados construidos por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU para albergar cabezas nucleares durante la década de 1960. Survival Condo tiene varios diseños diferentes, desde una residencia de medio piso de 270 metros cuadrados hasta un ático de dos niveles y 1100 metros cuadrados que comienza en un precio de 4.5 millones de dólares. Los propietarios tienen acceso a sus hogares y las instalaciones en cualquier momento, ya sea por un desastre inminente o porque quieran alejarse de todo, y cuenta con piscina, tiendas, cine, bar y biblioteca. Además, los condominios cuentan con unas reglas, y los propietarios deben trabajar cuatro horas al día durante una emergencia.
Asimismo, en caso de preferir pasar el final de los días solo, o al menos con familiares y amigos seleccionados particularmente, tal ver prefieras considerar The Oppidum, en República Checa, catalogado como “el búnker millonario más grande del mundo”. Esta instalación de alto secreto, que una vez fue un proyecto conjunto entre la ex Unión Soviética y Checoslovaquia (Rep. Checa y Eslovaquia), se construyó a lo largo de 10 años en 1984. El sitio incluye ahora una propiedad subterránea de nada menos que 23.500 metros cuadrados, con unas versiones iniciales que incluyen un jardín, piscinas, spas, cines y bodegas. Mientras que muchos pueden ver estas comodidades de lujo como innecesarias, los desarrolladores argumentan que estas características son fundamentales para la supervivencia, sobre todo si puedes pagar dicha cantidad. “Estos refugios son para largo plazo, mínimo un año”, dice Vicino. “Será mejor que sea cómodo”
“Los búnkeres de nuestros padres o abuelos no eran muy cómodos que digamos”, dice Robert Vicino, empresario de bienes raíces y director general de Vivos, una compañía fundada por él mismo que construye y administra refugios de alta gama en todo el mundo. “Eran grises y de metal, como un barco o algo militar, y lo cierto es que la humanidad no puede sobrevivir a largo plazo en un entorno tan espartano y sombrío”. Muchas de las élites del mundo, incluidos los gestores de fondos de cobertura, estrellas del deporte y ejecutivos tecnológicos (se rumorea que Bill Gates tiene búnkeres en todas sus propiedades) han elegido diseñar sus propios refugios secretos para albergar a sus familias y personal.
Gary Lynch, gerente general de Rising S Company, con sede en Texas, dice que las ventas de sus búnkeres subterráneos de gama alta crecieron un 700% en 2016 en comparación con el año anterior, mientras que las ventas totales ascendieron un 300% desde las elecciones presidenciales en las que Donald Trump salió ganador en Estados Unidos. Los refugios de acero de la compañía, diseñados para durar por generaciones, pueden contener un mínimo de un año de alimentos por residente y aguantar terremotos. Pero mientras algunos quieren aislarse solos, otros prefieren salir del apocalipsis en un entorno comunitario que ofrece una experiencia un poco más cercana al mundo real.
Los desarrolladores de refugios comunitarios como estos a menudo adquieren búnkeres militares y silos de misiles construidos por los gobiernos de Estados Unidos o la Unión Soviética, sitios que costarían cientos de millones de dólares construir hoy en día. Las estructuras fortificadas están diseñadas para resistir un ataque nuclear y vienen equipadas con sistemas de energía, de purificación de agua, válvulas de explosión y filtros de aire Nuclear-Biológico-Químico (NBC). La mayoría incluye suministros de alimentos durante un año o más, e incluso jardines hidropónicos para complementar las raciones. Los desarrolladores también trabajan para crear comunidades completas con una gama de habilidades necesarias para la supervivencia a largo plazo, desde médicos hasta profesores.
Uno de esos refugios, Vivos xPoint, está cerca de Black Hills, en Dakota del Sur, y consta de 575 búnkeres militares que sirvieron como depósito de municiones del ejército hasta 1967. Actualmente se está convirtiendo en una instalación que albergará a unas 5.000 personas, con unos interiores equipados a un coste de entre 25.000 - 200.000 dólares cada uno, dependiendo de la calidad del mismo. El complejo en sí estará equipado con todas las comodidades de un pueblo pequeño, incluyendo un cine comunitario, aulas, jardines hidropónicos, una clínica médica, un spa y un gimnasio. Para los clientes que busquen algo más alejado y lujoso, la compañía también ofrece Vivos Europa One, considerado como un “Arca de Noé moderna” en una antigua instalación de almacenamiento de municiones de la Guerra Fría en Alemania.
La estructura, que fue tallada en roca sólida, ofrece 34 residencias privadas, cada una de las cuales comienza en 760 metros cuadrados, con la opción de agregar una segunda planta para un total de 1500 metros cuadrados. Las unidades se entregarán vacías y cada propietario tendrá el espacio para satisfacer sus propios gustos y necesidades, eligiendo entre salas de proyección, piscinas privadas y gimnasios. Este vasto complejo incluye un sistema de tranvía para transportar a los residentes a través del refugio, donde pueden acudir a restaurantes, teatros, cafeterías, piscinas y áreas de juegos
Para esa minoría de personas millonarias que están dispuestas a gastar mucho dinero en ello, existe Survival Condo, en Kansas, creada por el desarrollador Larry Hall, quien ha utilizado silos de misiles abandonados construidos por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU para albergar cabezas nucleares durante la década de 1960. Survival Condo tiene varios diseños diferentes, desde una residencia de medio piso de 270 metros cuadrados hasta un ático de dos niveles y 1100 metros cuadrados que comienza en un precio de 4.5 millones de dólares. Los propietarios tienen acceso a sus hogares y las instalaciones en cualquier momento, ya sea por un desastre inminente o porque quieran alejarse de todo, y cuenta con piscina, tiendas, cine, bar y biblioteca. Además, los condominios cuentan con unas reglas, y los propietarios deben trabajar cuatro horas al día durante una emergencia.
Asimismo, en caso de preferir pasar el final de los días solo, o al menos con familiares y amigos seleccionados particularmente, tal ver prefieras considerar The Oppidum, en República Checa, catalogado como “el búnker millonario más grande del mundo”. Esta instalación de alto secreto, que una vez fue un proyecto conjunto entre la ex Unión Soviética y Checoslovaquia (Rep. Checa y Eslovaquia), se construyó a lo largo de 10 años en 1984. El sitio incluye ahora una propiedad subterránea de nada menos que 23.500 metros cuadrados, con unas versiones iniciales que incluyen un jardín, piscinas, spas, cines y bodegas. Mientras que muchos pueden ver estas comodidades de lujo como innecesarias, los desarrolladores argumentan que estas características son fundamentales para la supervivencia, sobre todo si puedes pagar dicha cantidad. “Estos refugios son para largo plazo, mínimo un año”, dice Vicino. “Será mejor que sea cómodo”