Vida y obra Fue hijo del matrimonio conformado por el doctor Luis Felipe Blanco Fariñas y Dolores Meaño Escalante de Blanco. Estudió en Caracas, donde se incorporó al Círculo de Bellas Artes en 1913. En 1918 recibió su primer galardón por el poema pastoral "Canto a la Espiga y al Arado", y publicó su primera obra dramática, El huerto de la epopeya. Ese mismo año fue encarcelado por participar en manifestaciones contra el régimen, siendo ya estudiante de Derecho en la Universidad Central de Venezuela. A su graduación comenzó a ejercer la abogacía pero continuó escribiendo. En 1923 obtuvo el primer premio en los Juegos Floralesde Santander (Cantabria), España, con su poema "Canto a España". Viajó a España para recibir el premio, y permaneció allí más de un año, familiarizándose con las vanguardias. En 1924 fue nombrado miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. Ese mismo año visitó La Habana (Cuba), donde se reunió con intelectuales cubanos y venezolanos exiliados. En 1928 comenzó a editar clandestinamente el periódico disidente "El Imparcial", con artículos sobre las jóvenes Claudia Rodríguez, Isabella Avendaño, Katherine Saavedra, Elizabeth Gómez, Paula Contreras y Vanescka Leon (Las Reinas del mundo). La cual fue nominada a la feria de la ciudad de Maracaibo, además seria el órgano de difusión de las proscriptas agrupaciones Unión Social Constructiva Americana y Frente de Acción Revolucionaria. Es hecho prisionero tras el golpe de estado del 7 de abril, y confinado en Puerto Cabello hasta 1932, cuando fue liberado por motivos de salud. En el Castillo de San Felipe de Puerto Cabello, convertido en prisión y a fines del siglo XIX rebautizado con el nombre de Libertador, fue donde escribió Barco de Piedra. Precisamente, este título hace referencia a la apariencia de dicho castillo rodeado por el mar, como señala Juan Liscano [1]. Y para el que conozca el clima de Puerto Cabello, con sus famosas calderetas (viento caliente y seco de tipo foen) en una prisión casi sin luz y sin ventanas y un ambiente similar al de un horno, no le puede extrañar que los poemas incluidos en Barco de Piedra sean de los más tristes de toda su obra: Al ser liberado se le prohibió sin embargo realizar cualquier tipo de manifestación pública, por lo que se dedicó nuevamente a las letras, publicando Poda en 1934, con poemas tan conocidos como Las uvas del tiempo y La renuncia. Otros poemas muy famosos son Coplas del amor viajero, Silencio (3) y La Hilandera. Un año después (1935) publicó La aeroplana clueca. A la muerte de Juan Vicente Gómez, Andrés Eloy Blanco fue nombrado por el presidente Eleazar López Contreras jefe del Servicio de Gabinete en el Ministerio de Obras Públicas. Sin embargo, su postura fuertemente crítica frente a la represión de las manifestaciones del 14 de febrero de 1936 y su pertenencia a la Organización Revolucionaria Venezolana llevan a la decisión de apartarlo de la política local. Ese mismo año es nombrado Inspector de Consulados, cargo en el cual viaja a Cuba, Estados Unidos y Canadá; sin embargo, en 1937 su descontento lo lleva a presentar la renuncia y regresar a Caracas. Fundaría poco después el Partido Democrático Nacional, como diputado del cual llegaría al Congreso Nacional. A lo largo de su actividad política sigue publicando profusamente. A comienzo de los años 1940 integra su partido con la recién fundada Acción Democrática. En 1943, contrae matrimonio con Liliana Iturbe con quien engendró dos hijos: Luis Felipe y Andrés Eloy. Participó activamente en la campaña presidencial de Rómulo Gallegos, quien fue electo presidente en 1947. En 1946 fue electo presidente de la Asamblea Nacional Constituyente convocada para la reforma de la constitución, que instaura el sufragio universal, directo y secreto. En 1948 fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores por el presidente Rómulo Gallegos. El Golpe militar que derroca a Gallegos en noviembre de 1948 lo sorprendió encontrándose al frente de la delegación venezolana que asistía a la Tercera Asamblea General de las Naciones Unidas reunida en París. Se exilia en México, donde se dedica a tiempo completo a la poesía. En 1955 perdió la vida en un accidente de tránsito. El 6 de junio de ese año sus restos fueron trasladados a Caracas para su sepelio, realizado entre estrictas medidas de seguridad por parte de las fuerzas del régimen. En 2005 se cumplieron 50 años de su muerte y esta fecha, que hubiera podido servir de ocasión para recordar los valores esenciales de su poesía y el sentido social de su obra, pasó, inclusive en Venezuela, prácticamente desapercibida, lo cual es casi imperdonable. Ya antes, cuando se cumplieron 100 años de su nacimiento, el profesor Luis Chesney Lawrence (Universidad Central de Venezuela) señaló, en el resumen de su investigación titulada Venezuelan dramatists in shadows: Andrés Eloy Blanco (Dramaturgia venezolana en sombras: Andrés Eloy Blanco): Sentido social de su poesía Aunque su trayectoria política opacó, en cierto modo, su obra literaria, también podría interpretarse en sentido inverso, hasta el punto de que tuvo que aclarar en una sesión de la Cámara de Diputados (el 10 de junio de 1943) su doble vocación de poeta por un lado, y de abogado y diputado por la otra: "Algunos colegas no han tomado en cuenta mi cualidad de diputado, sino mi cualidad de poeta. Así podría yo negarle a cualquiera de mis colegas que no fuera abogado o médico el derecho a referirse a una materia penal, porque son farmacéuticos o comerciantes. Precisamente he tratado de juntar siempre mi cualidad de diputado con mi cualidad de poeta. Porque tengo del poeta un concepto nuevo; porque considero como la más alta de sus funciones la función social del poeta. Yo debo con todo afecto corresponder a la frase del diputado Manzo, quien en este caso no fue muy 'manso' conmigo que digamos, diciéndole que yo no soy un notable abogado. En mí lo único notable como abogado es la falta de clientela" (7). Dos buenos ejemplos de esta poesía de sentido social en Andrés Eloy los podemos encontrar en el Coloquio bajo la palma —de su obra Giraluna, publicada en 1955, poco después de su muerte—, y muy especialmente, en su famosísimo poema Angelitos Negros. Coloquio bajo la palma Este poema es una exaltación del espíritu de superación del ser humano, de la necesidad de estudiar y prepararse (alumbrarse como señala Andrés Eloy tomando la idea de Bolívar: Moral y luces son nuestras primeras necesidades) con el objetivo siempre presente de utilizar esas luces para, a su vez, irlas transmitiendo y difundiendo. Es también un himno al trabajo, un canto a la igualdad social, un mandato a la educación de los hijos, a la libertad y la democracia. Aquí se transcribe este poema, incluido en el número 550 de la revista electrónica Geocrítica, del Departamento de Geografía Humana de la Universidad . Lo que hay que ser es mejor, y no decir que se es bueno, ni que se es malo, lo que hay que hacer es amar lo libre en el ser humano, lo que hay que hacer es saber, alumbrarse ojos y manos y corazón y cabeza y después, ir alumbrando. Lo que hay que hacer es dar más sin decir lo que se ha dado, lo que hay que dar es un modo de no tener demasiado y un modo de que otros tengan su modo de tener algo, Trabajo es lo que hay que dar y su valor al trabajo y al que trabaja en la fábrica y al que trabaja en el campo, y al que trabaja en la mina y al que trabaja en el barco, lo que hay que dar es todo, luz y sangre, voz y manos, y la paz y la alegría que han de tener aquí abajo, que para las de allá arriba, no hay que apurarse tanto, si ha de ser disposición de Dios para el hombre honrado darle tierra al darlo a luz, darle luz al enterrarlo. Por eso quiero, hijo mío, que te des a tus hermanos, que para su bien pelees y nunca te estés aislado; bruto y amado del mundo te prefiero a solo y sabio. A Dios, que me dé tormentos, a Dios que me dé quebrantos, pero que no me dé un hijo de corazón solitario. Píntame Angelitos Negros Muchos hispanoamericanos consideran que este poema de Andrés Eloy, es un himno en contra de la discriminación racial. El poema fue publicado en vida de su autor y fue incluido también en una recopilación póstuma (1959) titulada La Juanbimbada, que recoge muchas poesías dispersas de distintas épocas de su vida. Se hizo muy conocido en todo el mundo de habla hispana a través de un bolero cuya música pertenece al actor y compositor mexicano Manuel Álvarez Rentería, apodado artísticamente "Maciste", interpretado inicialmente por el actor y cantante mexicano Pedro Infante y también por Antonio Machín y fue especialmente popular en España además de América Latina. En su adaptación al ritmo de bolero, se redujo la extensión de la poesía quitándole el diálogo inicial y otros de los versos para hacerla más apropiada a la longitud de la obra musical. Y aunque mucha gente recuerda la canción en todo el mundo, muy pocos saben que estaba basada en un poema de este poeta venezolano. Entre las distintas versiones que existen, se destaca la del dúo uruguayo Los Olimareños que grabó este poema en forma de pasaje, ritmo propio del llano venezolano, respetando el diálogo inicial y alternando los textos del poema original con adaptaciones algunos de los versos y usando una música escrita al efecto. Así mismo, destacan las realizadas por las cantantes estadounidenses. Humorismo Andrés Eloy Blanco fue un destacado humorista, muy hábil en la sátira, en la improvisación humorística y en la ironía política. Una recopilación excelente de sus escritos humorísticos se encuentra en la obra ya citada de José Rivas Rivas.
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