Los evangelios apócrifos, llamados también extracanónicos, son unos escritos sobre la figura de Jesús que surgieron durante los primeros siglos del cristianismo. Se les llama apócrifos o extracanónicos porque no fueron incluidos en la mayoría de versiones de la Bibilia aceptadas por los grupos cristianos mayoritarios como son el católico, el anglicano, la iglesia ortodoxa o los grupos protestantes. No fueron incluidos en el canon por diferentes motivos. En Supercurioso nos hemos acercado a varios de estos escritos apócrifos y en esta ocasión queremos hacerlo al evangelio apócrifo que narra la infancia de Jesús. ¿Qué cuenta?
El evangelio apócrifo que narra la infancia de Jesús
El Evangelio de la infancia de Jesús es llamado también el “Evangelio de la Infancia de Tomás” ya que se considera que fue escrito por “Tomás, el Israelita”. Se supone que fue redactado en el siglo II de nuestra era recogiendo historias orales. Los expertos creen que el autor fue un gentil ya que hay muy poco conocimiento de la vida de los judíos de esa época en sus páginas. El texto enlaza en con el evangelio de Lucas, en su narración del encuentro en el templo cuando Jesús tenía 12 años, para intentar dar veracidad a lo que explica, pero sin conseguirlo. El niño Jesús queda reflejado en muchas ocasiones como un ser vengativo y poco tolerante, muy alejado de la doctrina cristiana.
Este evangelio apócrifo se escribió posiblemente para contestar a las preguntas de los fieles sobre los primeros 30 años de la vida de Jesús, de los que tan poco se sabe. La vida de Jesús niño es descrita usando muchos sucesos sobrenaturales entre los que hay muertes repentinas, resurrecciones de amigos y hasta la reposición del pie de un compañero cortado con un hacha. Jesús rectifica y da lecciones a sus maestros que sospechan de sus orígenes sobrenaturales debido a su inteligencia. Cuando se leen los textos, da la sensación de que Jesús tiene poderes sobrenaturales, pero como es un niño no los controla.
3 episodios narrados en el evangelio aprócrifo sobre la infancia de Jesús
1. En el primer texto vemos a un niño Jesús irritable y vengativo:
“IV- 1.Otra vez, Jesús atravesaba la aldea, y un niño que corría, chocó en su espalda. Y Jesús, irritado, exclamó: No continuarás tu camino. Y, acto seguido, el niño cayó muerto. Y algunas personas, que habían visto lo ocurrido, se preguntaron: ¿De dónde procede este niño, que cada una de sus palabras se realiza tan pronto?
2.Y los padres del niño muerto fueron a encontrar a José, y se le quejaron, diciendo: Con semejante hijo no puedes habitar con nosotros en la aldea, donde debes enseñarle a bendecir, y no a maldecir, porque mata a nuestros hijos.”
Sin embargo, José le riñe por su acción:
“V- 1. Y José tomó a su hijo aparte, y lo reprendió, diciendo: ¿Por qué obras así? Estas gentes sufren, y nos odian, y nos persiguen…”
2. En el segundo texto que os proponemos como ejemplo, Jesús obra un milagro de lo más asombroso:
“IX- 1.Algunos días después, Jesús jugaba en una terraza, sobre lo alto de una casa, y uno de los niños que jugaba con él, cayó de la terraza, y murió. Y, Viendo esto, los demás niños huyeron, y Jesús quedó solo.
2. Y, habiendo llegado los padres del niño muerto, acusaron a Jesús de haberlo hecho caer. (Jesús les dijo: Yo no hice tal.) Y lanzaron invectivas contra él.
3. Mas Jesús se tiró de la terraza abajo, se detuvo cerca del cuerpo del niño caído, y gritó a gran voz, diciendo: Zenón (porque tal era su nombre), levántate, y dime: ¿Soy yo quien te hizo caer? Y, habiéndose levantado inmediatamente, el niño repuso: No, Señor, tú no me has hecho caer, sino que me has resucitado. Y los espectadores del lance quedaron conmovidos de asombro. Y los padres del niño glorificaron a Dios por el milagro cumplido, y adoraron a Jesús.”
3. Este milagro es más casero y mucho más bonito:
“XI- 1.Y cuando tenía seis años, su madre le dio un cántaro, y lo envió a tomar agua, para llevarla a casa. Pero, habiendo tropezado el niño con la multitud, el cántaro se rompió.
2. Entonces Jesús, extendiendo la túnica que lo cubría, la llenó de agua, y la llevó a su madre. Y su madre, reconociendo milagro tal, lo abrazó, y guardó en su corazón los misterios que veía cumplidos.”
Son muchos los relatos de milagros y hechos fantásticos que contiene este evangelio apócrifo sobre la vida de Jesús. Si queréis leerlo íntegro, os dejamos un enlace que incluye la redacción griega y la latina.
