Wijitpraphorn Punbu es una joven tailandesa de 19 años que sufrió bullying durante muchos años, pero su vida ha dado un giro tras ganar un concurso en televisión. Ha viajado hasta Corea del Sur en un viaje con todos los gastos pagados para someterse a una cirugía plástica y está irreconocible… ¡Vamos a conocerla!
“Hasta que no tuve la cirugía, tuve una vida triste y solitaria, la gente se ha reído de mí durante toda mi vida y dolía”.
Ahora siento que puedo salir y no sentirme avergonzada por cómo me veo”.
Su mandíbula y sus dientes que sobresalían también le provocaban ronquidos excesivos y problemas para comer, que resultaban en problemas con su sistema digestivo.
¡Vamos a ver cómo está actualmente!
Vaya cambio, ¿eh?
¿Cuál es la historia? La joven es la ganadora del programa de televisión coreano “Let Me In”, en que cientos de participantes luchan para conseguir una cirugía plástica de forma gratuita.
Un grupo de jueces valoran las condiciones médicas y mentales de los participantes y ponderan cómo la cirugía podría mejorar sus vidas antes de decidir el ganador.
Wijitpraphorn ha explicado que echó de menos a su madre y a su hermana durante su estancia de tres meses en Corea, pero mereció la pena.
“Todo ha valido la pena. Después de todo, no hay nadie que diga que no quiere ser bello”.
¡Nos alegramos mucho de que por fin se sienta bien con sí misma!
“Hasta que no tuve la cirugía, tuve una vida triste y solitaria, la gente se ha reído de mí durante toda mi vida y dolía”.
Ahora siento que puedo salir y no sentirme avergonzada por cómo me veo”.
Su mandíbula y sus dientes que sobresalían también le provocaban ronquidos excesivos y problemas para comer, que resultaban en problemas con su sistema digestivo.
¡Vamos a ver cómo está actualmente!
Vaya cambio, ¿eh?
¿Cuál es la historia? La joven es la ganadora del programa de televisión coreano “Let Me In”, en que cientos de participantes luchan para conseguir una cirugía plástica de forma gratuita.
Un grupo de jueces valoran las condiciones médicas y mentales de los participantes y ponderan cómo la cirugía podría mejorar sus vidas antes de decidir el ganador.
Wijitpraphorn ha explicado que echó de menos a su madre y a su hermana durante su estancia de tres meses en Corea, pero mereció la pena.
“Todo ha valido la pena. Después de todo, no hay nadie que diga que no quiere ser bello”.
¡Nos alegramos mucho de que por fin se sienta bien con sí misma!