Hay historias de amor que dan para hacer películas (o sagas de estas). Historias con tal potencia sentimental que nos llenarían los ojos de lágrimas de pura emoción. Podréis pensar que nos estamos pasando de cursis (y quizás tenéis un pelín de razón), pero es que la historia que os vamos a explicar a continuación no es para menos.
“Escribí una carta de despedida y me dirigí al sitio dónde iba a hacerlo”, explica Kevin a la revista PEOPLE. Pero en ese preciso momento recibió una llamada inesperada de teléfono.
Se trataba de la que sería su futura mujer, Blake. “Estaba, probablemente, a cinco o diez segundos de quitarme la vida” afirma.
Kevin tenía tan solo 17 años y era estudiante de secundaria en Chicago. Desde hacía tiempo sentía que nada tenía sentido a su alrededor. Estaba deprimido y solo en la Tierra.
Fue entonces cuando empezó a contemplar el suicidio como única vía de escape a sus sentimientos destructivos.
Justo antes de suicidarse, un numero desconocido apareció en la pantalla de su teléfono móvil.
“Pensé, si voy a enfrentarme a la eternidad de la muerte, no puedo pasármela pensando en quién sería esa persona que me llamaba”.
“Cuando descolgué el teléfono y escuché su voz, supe que era ella“.
Al otro lado de la línea estaba Blake, una chica a la que había conocido el verano pasado en un campamento bíblico en Michigan.
Habían hecho una buena amistad pero no habían vuelto a hablar hasta esa llamada telefónica. La conversación discurrió con normalidad hasta que Kevin se dio cuenta de que esa llamada había sido una señal y le explicó a Blake lo que había estado a punto de hacer.
Siguieron hablando a lo largo de los años manteniendo una relación de amistad (ya que se veían con otras personas). Todo continuó así hasta que Blake sufrió una dolorosa ruptura con una de sus parejas y Kevin estuvo con ella en todo momento. Y aquí amigos fue cuando el amor floreció finalmente: Kevin le declaró su amor a Blake y le pidió su mano en matrimonio.
En Septiembre de 2016 se dieron el sí quiero, diez años después de esa milagrosa llamada telefónica. Así amigos triunfa el amor sobre el odio; la vida sobre la muerte.
“Escribí una carta de despedida y me dirigí al sitio dónde iba a hacerlo”, explica Kevin a la revista PEOPLE. Pero en ese preciso momento recibió una llamada inesperada de teléfono.
Se trataba de la que sería su futura mujer, Blake. “Estaba, probablemente, a cinco o diez segundos de quitarme la vida” afirma.
Kevin tenía tan solo 17 años y era estudiante de secundaria en Chicago. Desde hacía tiempo sentía que nada tenía sentido a su alrededor. Estaba deprimido y solo en la Tierra.
Fue entonces cuando empezó a contemplar el suicidio como única vía de escape a sus sentimientos destructivos.
Justo antes de suicidarse, un numero desconocido apareció en la pantalla de su teléfono móvil.
“Pensé, si voy a enfrentarme a la eternidad de la muerte, no puedo pasármela pensando en quién sería esa persona que me llamaba”.
“Cuando descolgué el teléfono y escuché su voz, supe que era ella“.
Al otro lado de la línea estaba Blake, una chica a la que había conocido el verano pasado en un campamento bíblico en Michigan.
Habían hecho una buena amistad pero no habían vuelto a hablar hasta esa llamada telefónica. La conversación discurrió con normalidad hasta que Kevin se dio cuenta de que esa llamada había sido una señal y le explicó a Blake lo que había estado a punto de hacer.
Siguieron hablando a lo largo de los años manteniendo una relación de amistad (ya que se veían con otras personas). Todo continuó así hasta que Blake sufrió una dolorosa ruptura con una de sus parejas y Kevin estuvo con ella en todo momento. Y aquí amigos fue cuando el amor floreció finalmente: Kevin le declaró su amor a Blake y le pidió su mano en matrimonio.
En Septiembre de 2016 se dieron el sí quiero, diez años después de esa milagrosa llamada telefónica. Así amigos triunfa el amor sobre el odio; la vida sobre la muerte.