En cada país del mundo hay costumbres o hábitos de sus residentes que sorprenden a los viajeros y visitantes. Los países orientales se distinguen notablemente de los occidentales, pero Estados Unidos es diferente a todos ellos. Si los latinos son ruidosos, ellos son aún más bulliciosos; si a los italianos les gusta el vino, los estadounidenses lo venden en botellas de tres litros.
La tradición de las propinas
Las propinas son obligatorias en un margen del 15 al 20 por ciento, excepto en las redes de comida rápida como “McDonald’s”. Se puede no dejar solamente en caso de que alguien haya sido grosero contigo o hayan tirado tu platillo, a diferencia de los franceses y los australianos que solo pagan su cuenta en los restaurantes, sin dejar un extra. A lo mejor, debido a eso los camareros estadounidenses se tensan al escuchar a alguien hablar francés en sus mesas.
Regalos y cartas
En Taiwán los regalos siempre son muy simbólicos: los entregan y aceptan obligatoriamente con las dos manos y hacen una pequeña reverencia al recibirlos. En cambio, los estadounidenses no se complican la vida con los presentes. ¿Para qué hay que inventar el discurso de felicitación, si en la tarjeta ya todo está escrito? ¡Nada más queda firmarla y ya está lista! Y normalmente en esta carta no se adjunta ni dinero, ni obsequio.
Expresar sus emociones frente a todos
En el metro de París es inaceptable hablar y expresar algunas emociones. Pero en Estados Unidos, si vas a estar discutiendo con alguien por teléfono, debatiendo íntimos detalles, nadie te prestará atención. Sin embargo, esta indiferencia no sucede con todas por igual: si te ven llorando, entonces tratarán de pasar cerca de ti y le contarán a su familia al momento de cenar sobre un raro transeúnte con el que se cruzaron.
El desafortunado termómetro
De acuerdo con las películas, aprendimos que ellos no miden la temperatura colocando el termómetro debajo del brazo. Además, no hace mucho tiempo habitantes de algunos países postsoviéticos que acudían a un centro médico en EE.UU., a menudo se vieron sumergidos en una complicada situación al poner el utensilio destinado para la boca en la axila. En Europa es aún más interesante, ya que allí prevalece el método rectal para la medición de la temperatura del cuerpo.
Advertencia de todo
En muchos países del mundo, recurrir a los tribunales es un procedimineto serio, por eso a muchos ciudadanos no se les ocurrirá presentar una demanda sobre la ausencia de una advertencia en un producto, exponiendo que las tijeras pueden cortar la ropa. Pero en Estados Unidos para esto solamente hay que inventar un motivo. Por eso los fabricantes tratan al máximo de abarcar toda escala de “tragedias” que pueden ser causadas por su producto y las describen minuciosamente en su envase, pegatina o etiqueta.
Porciones de gigantescos tamaños
A diferencia de las porciones francesas, consideradas pequeñas en todo el mundo, las de Estados Unidos son realmente gigantescas. Con un trozo de algo te puedes alimentar durante una semana. Esto pasa debido a la alta competencia de una enorme cantidad de establecimientos, y a un simple esquema: tener más comida que tu vecino por el mismo precio.
Temporada de rebajas
En Grecia, si tu invitado elogió cualquier objeto del interior, el dueño debe regalarle este artículo. En Estados Unidos incluso la chatarra se vende. ¿Quién no ha escuchado de las famosas ventas de garaje? “Este año le compré a mi vecino del lado izquierdo una parte de su terreno, algo innecesario. El año que viene se lo vendo al del lado derecho más caro”.
El peso es importante
En Japón luchan contra la obesidad de una manera especial llamada “Fat Tax” ¡Pero en Estados Unidos, adelgazar puede hacerte famoso! Aunque anteriormente fueras millonario, hablarían más de tu transformación que de tu negocio.
Atracción por el dinero
Si en México pides un cóctel, el cual le da pereza de hacer al barman, te dirán que no lo tiene en el menú de hoy. En EE.UU. el mismo mesero pasará por tu mesa cada 3 minutos haciendo un buen trabajo ya que, como hablamos anteriormente, ellos reciben buenas propinas por su atención.
La comida del cumpleañero
Si en Georgia te invitan a un cumpleaños, te retirarás de él lleno y borracho. En Estados Unidos, si tú vas al festejo de alguien, la cuenta es pagada por los amigos del protagonista del evento ya que ellos le invitan todo en ese día tan importante.
La ley es la ley
En Portugal se puede comprar cerveza y vino sin importar la edad, pero en las tiendas estadounidenses, incluso si te ves de 30 años te pedirán tu identifiación oficial. La ley es la ley, aunque no tan estricta como en otros países.
El ayudante del ayudante
Por todo el mundo, los productos adquiridos en el supermercado son colocados en bolsas por el cajero o por el comprador. Pero en los supermercados de EE.UU. hay personas especiales que colocan tus cosas en las bolsas. Por desgracia, no hay conductores de carritos para llevar tus compras hasta el auto.
Amor hacia las mascotas
Si hablamos de cifras en seco, Estados Unidos ocupa el primer lugar en términos de cantidad de gatos: 95.6 millones de colas en el 2018. Ellos simplemente se vuelven locos por los animales y, frecuentemente, los alimentan mejor que a sus propios niños. En Irlanda, a diferencia, los felinos no son considerados como mascotas, probecitos ¿verdad?