Esta es una de esas historias que parecen sacadas de un mal chiste: una novia ha descrito como su boda se vio completamente estropeada por culpa de un fotógrafo que contrató para la ocasión y que se dedicó, de forma exclusiva, a sacar fotos de los traseros y los pechos de las damas de honor.
Steph Unwin se casó en verano de 2015 y contrató a David Kilcourse para que sacara fotos del día más importante de su vida.
Ella insiste en que esas fotos que sacó “no son solo un accidente“.
Ella y su marido Paul Unwin recibieron las fotos y, de inmediato, reclamaron a Kilcourse, quien afirmó que las fotos estaban bien y que ellos las habían recortado.
Steph explica que, de las 96 fotos que les fueron entregadas, más de 70 eran de ella y solo 11 eran de Paul.
Además, más de un tercio estaban desenfocadas.
La pareja llevó al fotógrafo a los tribunales y ganaron el caso porque este no se presentó, teniendo que pagar 700 euros por los daños causados.
“ÉL NOS HA CAUSADO MUCHO DAÑO. NOS HIZO PERDERNOS MUCHOS MOMENTOS HERMOSOS DE ESE DÍA TAN ESPECIAL”.
“Cuando nos entregó las fotos le dije ‘¿esto es todo? porque estoy muy decepcionada'”.
“Él dijo que había tomado miles de fotos. Cuando nos las envió, recibimos 1636 imágenes, de las cuales 559 estaban desenfocadas”.
“No había ninguna de mis padres, pero su más de 100 de dos de las damas de honor”.
“Había más fotos de las madrinas que de nadie más. De sus pechos y sus traseros. Estoy segura de que esto lo ha hecho a propósito”.
“Las fotos que nos enseño de sus anteriores trabajos antes de contratarlo eran muy buenas”.
“Por suerte habíamos contratado también a un camarógrafo, si no nos habríamos quedado sin recuerdos de la boda”.
Steph Unwin se casó en verano de 2015 y contrató a David Kilcourse para que sacara fotos del día más importante de su vida.
Ella insiste en que esas fotos que sacó “no son solo un accidente“.
Ella y su marido Paul Unwin recibieron las fotos y, de inmediato, reclamaron a Kilcourse, quien afirmó que las fotos estaban bien y que ellos las habían recortado.
Steph explica que, de las 96 fotos que les fueron entregadas, más de 70 eran de ella y solo 11 eran de Paul.
Además, más de un tercio estaban desenfocadas.
La pareja llevó al fotógrafo a los tribunales y ganaron el caso porque este no se presentó, teniendo que pagar 700 euros por los daños causados.
“ÉL NOS HA CAUSADO MUCHO DAÑO. NOS HIZO PERDERNOS MUCHOS MOMENTOS HERMOSOS DE ESE DÍA TAN ESPECIAL”.
“Cuando nos entregó las fotos le dije ‘¿esto es todo? porque estoy muy decepcionada'”.
“Él dijo que había tomado miles de fotos. Cuando nos las envió, recibimos 1636 imágenes, de las cuales 559 estaban desenfocadas”.
“No había ninguna de mis padres, pero su más de 100 de dos de las damas de honor”.
“Había más fotos de las madrinas que de nadie más. De sus pechos y sus traseros. Estoy segura de que esto lo ha hecho a propósito”.
“Las fotos que nos enseño de sus anteriores trabajos antes de contratarlo eran muy buenas”.
“Por suerte habíamos contratado también a un camarógrafo, si no nos habríamos quedado sin recuerdos de la boda”.