La carrera de los MHz ha sido una constante en el mundo de los microprocesadores de consumo general desde sus inicios, y poco a poco se han ido fijando metas que aunque al principio parecían imposibles acabaron siendo derribadas sin mayor problema.
Quién nos iba a decir cuando disfrutábamos atónitos de un Pentium a 100 MHz que en unos años íbamos a tener un Pentium III a 1 GHz, o que los Pentium IV iban a superar la barrera de los 3 GHz. Pero la carrera de los MHz terminó de forma abrupta con la llegada de los procesadores de doble núcleo.
El lanzamiento de los Pentium D y Athlon 64 X2 puso fin a la carrera de los MHz e inició la carrera de los núcleos una etapa en la que todavía nos encontramos y que de momento gana Intel en consumo general gracias al Core i9 7980XE, que tiene 18 núcleos y 36 hilos.
Intel dijo en los tiempos del Pentium 4 que con la arquitectura NetBurst iban a romper la barrera de los 10 GHz, pero al final no sólo no se ha cumplido sino que con el enfoque actual no creemos que se vaya a lograr ni siquiera a largo plazo, al menos en un producto comercial estable (nada de overclock extremo).
Victoria Zhislina ha explicado los motivos en un interesante post que aparece en la zona para desarrolladores de Intel , donde indica que la causa principal por la que no han conseguido llegar a los 10 GHz está en las enormes temperaturas que se alcanzarían a esa velocidad, ya que podrían fundir literalmente el chip sin una solución de disipación adecuada.
Ahora mismo crear un procesador a 10 GHz no sería una buena idea por los problemas térmicos y de eficiencia que plantea. Todo apunta a que seguiremos unos años con tendencia al multinúcleo a frecuencias inferiores a los 5 GHz.