Los fondos previsionales se desvían para financiar ayudas estatales, comprometiendo a los jubilados, al tiempo que se disfraza la pobreza.
Sin embargo, dos argumentos refutan esa posibilidad. En primer lugar, un plan de ayuda social jamás puede ser un logro, pues se trata de una medida de forzosa índole provisoria para hacer frente a una emergencia y asistir a quienes lo necesiten hasta que el país supere esa eventualidad.
En segundo lugar, cuando se inquiere por el origen del dinero que financia esos planes, se advierte con sorpresa que proviene en su mayoría de fondos destinados a los jubilados.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) aporta poco más de la mitad y el Ministerio de Desarrollo Social, el resto.
Obviamente, los perjudicados son tanto los actuales jubilados, de los cuales el 75 por ciento sólo cobra el haber mínimo, como los futuros "beneficiarios" del sistema, que, lejos de "beneficiarse", se verán perjudicados, pues percibirán montos muy inferiores a los que por ley les corresponderían.
En 12 años de la administración "K , y estos 2 de Cambiemos, esas transferencias impidieron que aumentara la indigencia, pero no sirvieron para reducir la pobreza, por lo que se ve entonces que los planes sociales tratan de suplir, sin lograrlo, la ausencia de políticas de fondo para combatir la pobreza, la marginalidad y la exclusión.
En el mejor de los casos, son paliativos que hacen un poco más llevadera la prolongación de una situación crítica, pero que, por desgracia, terminan convirtiéndose en una forma de vida precaria y sus beneficiarios, en votantes casi obligados del partido gobernante por temor a que un régimen de distinto signo político se los quite.
Es que muchos planes sociales, al convertirse, como dijimos, en una forma de vida, generan también una especie de subcultura que concibe erróneamente al Estado como proveedor del sustento que, en verdad, debería provenir del trabajo.
Tenemos entonces que sobre el futuro inmediato de los jubilados pesará negativamente no sólo el desvío de los fondos de la Anses, sino también la masiva incorporación de los nuevos beneficiarios, que, en su mayoría, no habían aportado al sistema.
El Gobierno Sube el Control Sobre Los Planes Sociales y Quiere Que Los Beneficiarios Rstudien
Hasta ahora, quienes cobran los $4.430 pueden realizar talleres o trabajar en cooperativas. Un nuevo plan fijará que obligatoriamente deberán completar la primaria y secundaria,y será un golpe político y económico para los movimientos sociales.
El programa tiene dos ejes programáticos. El primero comprende la “Educación Formal Obligatoria”, por lo que los titulares de los planes deberán finalizar sus estudios primarios y secundarios, y la intención inicial del Gobierno fue ampliar la cantidad de entes ejecutores, donde los 261 mil beneficiarios de planes que cobran los $ 4.430 por mes que les paga el Estado realizan alguna actividad a cambio.
Cómo si fuera poco, a fines del 2017 tras la aprobación de la reforma previsional en laCámara de Diputados, el presidente Mauricio Macri firmó el decreto que, con el objetivo de corregir defectos de la propuesta sancionada, establece el
bono
compensatorio destinado a beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo.
La Asignación Universal por Hijo (AUH), de $1.412 a $1.493, más un plus por única vez de $400; alcanza en forma directa a cerca de 4 millones de niños en 2,2 millones de familias, y el decreto aclara que "el pago del subsidio extraordinario establecido en los artículos anteriores será abonado por única vez este mes de marzo que ahora comienza y no será susceptible de descuento alguno ni computable para ningún otro concepto".
La Asignación por Hijo con Discapacidad se elevará de $4.606 a $4.869; y también recibirán los perceptores un
bono
de 400 pesos, el valor de la Ayuda Escolar Anual a $1.250 por hijo, para asistir desde el Estado a los trabajadores formales, a los que cobran la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), la Prestación por Desempleo y la AUH, y asimismo se aumentan las asignaciones por Nacimiento que pasará a $1.740, por Adopción a $10.427.
Hace ya varios años que padecemos otra estafa y otra mentira: la de las estadísticas del Indec que invisibilizan a pobres e indigentes. Desviar el dinero de los jubilados también es estafarlos.