Por eso miles de personas que habitaban la zona cercanas tuvieron que huir de sus casa, les ordenaron que dejaran a sus animales, ya que iban a poder regresar por ellos después
Pero eso nunca ocurrió, ya que entrar en la zona los ponía en riesgo de muerte, hoy en día a mas de 30 años de la tragedia, increíblemente muchos de estos animales siguen ahí, en espera de su amigos quien los dejaron.
Además los perros y gatos se han reproducido y viven en las calles abandonados, donde no hay humanos, pero si sus rastros.
Ahora bien zona cercana a la central no está totalmente abandonada, ya que los funcionarios de la central trabajan allí para revisar que no escape la radiación, y además hay visitas turísticas, pues los niveles de radiación permiten permanecer en algunas áreas de Chernobyl sin exponerse al peligro.
Es así que algunos perritos y gatos que por casualidad se cruzan con los humanos parecen ansiosos por recibir las atenciones estos. Sin embargo, como está prohibido tocarlos, ya que pueden llevar partículas radiactivas en el pelaje, las personas se alejan de ellos.
A veces los perros acuden a la central en busca de comida y estos son alejados. Ya que se cree que algunos perros de Chernobyl también pueden tener rabia o enfermedades transmitidas por animales salvajes y que requieren protección.
Pero hay un hombre que quiere cambiar esto, Lucas es un investigador especializado en Radioactividad, cuando el visito Chernobyl se dio cuenta de lo mal que estaban los perros, fue así que tomo la decisión de salvar cientos de estos animales.
Ahora bien como esta prohibido mover a los animales el creo un plan , dándoles una vida digna en Chernobyl y ayudar a que no se reproduzcan más.
Reunió a veterinarios y voluntarios y creo una clínica temporal cerca de la planta nuclear.
Ellos los lavaron, los revisaron, los vacunaron y los esterilizaron, les dieron comida… además descubrieron algo sorprendente de todos los perros que revisaron solo dos resultaron radioactivos.
Lucas esta buscando lograr cambiar la percepción de los perros de Chernobyl y espera poder llevárselos algún día.
Pero eso nunca ocurrió, ya que entrar en la zona los ponía en riesgo de muerte, hoy en día a mas de 30 años de la tragedia, increíblemente muchos de estos animales siguen ahí, en espera de su amigos quien los dejaron.
Además los perros y gatos se han reproducido y viven en las calles abandonados, donde no hay humanos, pero si sus rastros.
Ahora bien zona cercana a la central no está totalmente abandonada, ya que los funcionarios de la central trabajan allí para revisar que no escape la radiación, y además hay visitas turísticas, pues los niveles de radiación permiten permanecer en algunas áreas de Chernobyl sin exponerse al peligro.
Es así que algunos perritos y gatos que por casualidad se cruzan con los humanos parecen ansiosos por recibir las atenciones estos. Sin embargo, como está prohibido tocarlos, ya que pueden llevar partículas radiactivas en el pelaje, las personas se alejan de ellos.
A veces los perros acuden a la central en busca de comida y estos son alejados. Ya que se cree que algunos perros de Chernobyl también pueden tener rabia o enfermedades transmitidas por animales salvajes y que requieren protección.
Pero hay un hombre que quiere cambiar esto, Lucas es un investigador especializado en Radioactividad, cuando el visito Chernobyl se dio cuenta de lo mal que estaban los perros, fue así que tomo la decisión de salvar cientos de estos animales.
Ahora bien como esta prohibido mover a los animales el creo un plan , dándoles una vida digna en Chernobyl y ayudar a que no se reproduzcan más.
Reunió a veterinarios y voluntarios y creo una clínica temporal cerca de la planta nuclear.
Ellos los lavaron, los revisaron, los vacunaron y los esterilizaron, les dieron comida… además descubrieron algo sorprendente de todos los perros que revisaron solo dos resultaron radioactivos.
Lucas esta buscando lograr cambiar la percepción de los perros de Chernobyl y espera poder llevárselos algún día.