El doctor Gordon G. Gallup Jr. acaba de simplificar una polémica milenaria y a aclararnos de paso una duda que no nos dejaba dormir. ¿Por qué a los hombres les gustan tanto los traseros grandes? La respuesta es simple: genética.
En una conversación con MTV News, el doctor de la Universidad de Albany aclaró que los hombres buscan, sin saberlo, a una mujer que sea capaz de ser fértil y que tenga todo lo necesario para reproducirse. Unas caderas anchas, usualmente asociadas con traseros importantes, denotan no solamente vitalidad y fertilidad, sino además capacidad para dar a luz sin problemas. Y aunque esto no esté en nuestra cabeza de forma conciente cuando nos acercamos a alguien que nos llama la atención, sí tiene un efecto “indirecto” en nuestro juicio.
Pero hay más. Según el propio Gallup, las mujeres con caderas anchas y gluteos grandes suelen tener mejores capacidades cognitivas, y sus hijos también.
¿Ya ven, feministas? No nos gustan los traseros nada más porque sí. Nos gustan porque sabemos que toda esa maravilla en realidad esconde a una mujer inteligente e interesante : O
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