"Si algo no te gusta, cámbialo. Y si no lo puedes hacer, cambia tu actitud.”
Muchas veces, en el día a día de la vida cotidiana, nos encontramos rodeados de personas negativas (ya sean amigos, familiares, compañeros de trabajo, o parejas)... A pesar de que el amor y respeto incondicional que les tienes no te permite desterrarlos de tu vida, su negatividad está consumiendo tus energías
¿Qué puedes hacer?
La mejor forma de enfrentar los desafíos de la vida es mirando nuestro propio ombligo y asumiendo las responsabilidades por lo que sentimos, decimos, hacemos o pensamos.
Nunca debes gastar tiempo y energías en culpar a los demás por algo que tu has hecho o sentido. Si lo haces, pasarás a convertirte en una víctima de la situación y en lugar de utilizar tu tiempo y energía para superar las circunstancias, te hundirás en un sentimiento miserable y depresivo.
“Esta mañana me he quemado con el café del desayuno. Me he vestido corriendo porque llegaba tarde al trabajo y, aunque he perseguido al autobús, éste se ha escapado en mis narices. Al llegar a la oficina me ha caído una bronca porque ayer olvidé acabar unos papeleos. Vuelvo a casa derrotado y mis hijos me dan la vara con que no quieren hacer los deberes. Al acostarme, a pesar de todo el cansancio, me cuesta conciliar el sueño…”.
Mira siempre el lado positivo de la vida
Esto, ampliado y multiplicado por días y días, se traduce en una espiral de negatividad. Una espiral que, si no sabemos cortar, puede acabar por hundirnos en la miseria: entonces perdemos la capacidad de darle un sentido a nuestra vida y nos limitamos a sobrevivir “aguantando lo que nos ha tocado”.
Esto se torna más grave cuando descubrimos que lo negativo atrae a lo negativo, por lo que, si emanamos energía “pobre”, eso será lo que recibamos de los demás y de nuestro propio pensamiento.
Por ello, al igual que entramos sin darnos cuenta en una espiral de negatividad, podemos, conscientemente, salirnos de ella para entrar en otra espiral muchísimo más generativa y agradable: la de la positividad.
Es en esta espiral (que no es más que una actitud ante la vida) en la que conseguimos pensar con claridad, expresarnos con naturalidad, ser espontáneos y sacar el máximo partido a nuestras relaciones sociales y a nuestra creatividad personal.
Lo primero, detectar nuestra espiral de negatividad
Estas son 9 formas simples y efectivas de lidiar con la negatividad día a día:
1. Deja de quejarte
Lo importante es ser responsable de nuestros sentimientos y cambios de humor. No vayas por la vida diciendo que la negatividad de otras personas afecta tu estado mental, porque lo único que lograrás es generar más negatividad. En lugar de buscar culpables, busca una solución para cambiar la situación y sentirte mejor.“El que tiene tan poco conocimiento de la naturaleza humana que busca la felicidad cambiando todo excepto su propia actitud, desperdiciará su vida en esfuerzos inútiles” - Samuel Johnson
2. La similitud atrae
Si la energía positiva trae cosas positivas, lo mismo sucede con la energía negativa. Inconscientemente, traemos a nuestra vida personas y situaciones que reflejan nuestro estado emocional. Hazte la pregunta… ¿Cómo me siento? ¿Estoy contento, emocionado, tranquilo o ansioso?En muchos casos tenemos que darnos cuenta que la energía negativa que pensamos que nos rodea puede ser el reflejo de nuestra situación emocional y, al negarlo, lo único que logramos es atraer más negatividad. Recuerda que si estás bien contigo mismo, estarás bien con los demás.
3. No creas todo lo que piensas
Esta es una de los pasos más difíciles de aplicar. Observa a las personas negativas que te rodean y piensa cuáles son las actitudes que tanto te molestan o te afectan y si esta idea es una realidad o solo es un juego de tu mente.
No te olvides que le cerebro está “configurado” para buscar problemas, y una vez que puso toda su atención en las cosas negativas, es muy difícil hacerle ver el lado positivo.
4. Focalízate
Hazte la siguiente pregunta: “¿Estoy preparado para ver las cualidades positivas en estas personas?
Deja que las respuestas lleguen de forma natural, y si sientes que no hay forma de cambiar tu perspectiva sobre ciertas personas o situaciones, no insistas, ya que este proceso requiere tiempo y paciencia. Recuerda que todos tenemos cosas buenas y que cuando estés listo darás el primer paso hacia el cambio.
“Es tan difícil cuando NECESITO hacerlo y tan fácil cuando QUIERO hacerlo” - Annie Gottlier
5. No permitas que SUS problemas se conviertan en TUS problemas
Por tu bien, asegúrate de no absorber los problemas de los demás y convertirlos en un factor negativo en tu vida. Si quieres erradicar la negatividad, seguir el camino de la persona negativa solo empeorará la situación ya que de esa forma estás fomentando y alimentando su actitud. Aprende a enfocarte en las soluciones y no en los problemas.
6. Responsabilízate
En lugar de victimizar, juzgar, culpar y criticar, necesitas hacerte responsable de tus pensamientos y sentimientos, y adoptar una postura diferente.
"Todo lo que no molesta de los demás puede llevar a una mejor comprensión de nosotros mismos" - Carl Jung
No pierdas tu tiempo protestando y culpando a otras personas por tu mal humor y tu mala energía. Lo que debes hacer es preguntarte que puedes hacer para cambiar la situación, y si hay algo en ti que está afectando tu energía.
7. Atrae la energía positiva
Si te concentras en las cosas positivas que te hacen feliz, lograrás erradicar la negatividad y renovar tu estado emocional.
Recuerda, las energías son contagiosas.
Pon tu mirada en las actividades que disfrutas y te dan placer, en las personas que te hacen reír, en todas las pequeñas y hermosas cosas que nos rodean. Si entras a un lugar con una sonrisa y una actitud positiva, irradiarás buena energía y harás que todas las personas en el lugar estén en tu misma sintonía. De esta forma, no solo te estas ayudando a ti mismo, sino que también estás ayudando a los demás.
8. Sé parte del cambio que te gustaría experimentar
El mundo, como lo vemos, no es más que un reflejo de lo que somos en lo más profundo de nuestro ser.
La única forma de generar un cambio es comenzando por nosotros mismos. Adopta una actitud positiva, y vive una vida plena, llena de amor, felicidad, compañía y proyectos.
Sin duda alguna, cuando estamos felices, el mundo tiene otro color, otro perfume y otra cara. Cuando estamos tristes, el mundo también parece estarlo. Deja que las cosas sucedan de forma natural, olvídate de las preocupaciones, dibuja una sonrisa en tu rostro y se el cambio que quieres ver en el mundo.
“Nunca subestimes tu capacidad de cambio. Nunca sobreestimes tu capacidad para cambiar a los demás” - Wayne W. Dyer
9. Conciencia y aceptación
Es importante aceptar la dualidad de la vida, y estar preparado para disfrutar las cosas buenas y enfrentar las malas.
La aceptación y la tolerancia permitirán una mejor convivencia, y una buena relación a pesar de las diferencias. Sin necesidad de criticar, de culpar o de juzgar simplemente corrige en ti lo que no te gusta en otras personas.
“Conocer tu propia oscuridad es la mejor forma de enfrentar las tinieblas de otros” - Carl Jung
Verás como esto te ayuda a entrar en esa espiral de positividad en la que, una vez instalado en ella, querrás vivir para siempre.