El Califato ha desaparecido, pero el Estado Islámico aún no ha sido totalmente derrotado. La organización sigue operando en Siria e Irak, cometiendo atentados con frecuencia. El pasado 3 de mayo, una fuerza de ataque naval liderada por el portaaviones USS Harry S. Trump inició una nueva ronda de ataques contra estos militantes en territorio sirio. Los cazas de la Armada de EEUU despegan desde la cubierta de esta embarcación y penetran en el espacio aéreo sirio para bombardear a los yihadistas desde arriba.
Un abión E-2C Hawkeye de la Armada de EEUU se prepara para despegar del USS Harry S. Truman en el Mediterráneo Oriental.

El Comandante del Grupo de Ataque 8, el Almirante Gene Black, en el puente de mando del USS Harry S. Truman.

Personal de la Armada revisa un caza F/A-18 mientras otro se prepara para aterrizar en el portaaviones.

Un F/A-18 preparado para despegar desde la cubierta del portaaviones.

El momento del despegue de un F/A-18.

Un piloto hace señales al personal de cubierta antes de iniciar el despegue.

Un F/A-18 se eleva desde la cubierta del USS Harry S. Truman.

Personal de cubierta ve pasar un caza en el momento del despegue.

Dos cazas sobrevuelan el USS Harry S. Truman.

Cazas F/A-18 alineados en la cubierta del portaaviones.

Despegue de un caza para una misión nocturna.

Un miembro del personal de cubierta hace señales al piloto antes de su despegue.
Un caza aterriza sobre la cubierta del portaaviones tras su misión.

Dos miembros de la Armada caminan por la cubierta.