Hasta 1998
Venezuela
era considerado uno de los países en vías hacia la modernidad, con un sólido sistema de salud pública, era tal que su índice de mortalidad era el mas bajo de Latinoamérica, hoy nuestros niños mueren por desnutrición, y falta de atención medica.
La respuesta más contundente entre las personas de la tercera edad: “Era un país rico, tecnológicamente en progreso ya con internet, y en condiciones socioeconómicas aceptables. En resumen: los venezolanos vivíamos bien, en un país sin clap’s, ni colas, racionamiento, ni hiperinflación”. La respuesta más digna que podemos encontrar: teníamos el mejor sistema eléctrico nacional de la América Latina, hoy destruido con apagones a diario, y racionamientos: pero los fanáticos estalinistas de la revolución instruyen a las claques de loros, como lo hacia en propaganda política Joseph Goebbels: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, así siguen esta línea de acción, ocultando la realidad actual de nuestro país.
Toda las estadísticas e informaciones han sido removidas de las instituciones publicas que puedan contradecir el discurso oficial de que Venezuela involuciona en su camino hacia el progreso. Con esto lo que hago es recordarle al presidente Nicolás Maduro, por si le ocultan la verdad los aduladores mujiquitas de turno, la actual calidad de vida en Venezuela antes de la llegada de la revolución bolivariana. En pocas palabras, la sola aparición de las indignas “perreras” en el transporte publico” es el comienzo de la decadencia de nuestro país en pleno siglo XXI.
Sin embargo, la verdadera historia comienza a mostrar su sombra, su rostro con la emigración masiva del talento juvenil y profesional, ante el acoso del hambre y la falta de oportunidades. Mientras el neo comunismo totalitario se desdobla, los números hacia el progreso se desploman antes los ojos estrabicos del gobierno. Las distintas capas sociales y económicas hoy en extinción de las que Chávez se valía para su discurso político, hoy rumian su descontento por la precariedad de la calidad de vida en situaciones de pobreza extrema.
La respuesta más contundente entre las personas de la tercera edad: “Era un país rico, tecnológicamente en progreso ya con internet, y en condiciones socioeconómicas aceptables. En resumen: los venezolanos vivíamos bien, en un país sin clap’s, ni colas, racionamiento, ni hiperinflación”. La respuesta más digna que podemos encontrar: teníamos el mejor sistema eléctrico nacional de la América Latina, hoy destruido con apagones a diario, y racionamientos: pero los fanáticos estalinistas de la revolución instruyen a las claques de loros, como lo hacia en propaganda política Joseph Goebbels: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, así siguen esta línea de acción, ocultando la realidad actual de nuestro país.
Toda las estadísticas e informaciones han sido removidas de las instituciones publicas que puedan contradecir el discurso oficial de que Venezuela involuciona en su camino hacia el progreso. Con esto lo que hago es recordarle al presidente Nicolás Maduro, por si le ocultan la verdad los aduladores mujiquitas de turno, la actual calidad de vida en Venezuela antes de la llegada de la revolución bolivariana. En pocas palabras, la sola aparición de las indignas “perreras” en el transporte publico” es el comienzo de la decadencia de nuestro país en pleno siglo XXI.
Sin embargo, la verdadera historia comienza a mostrar su sombra, su rostro con la emigración masiva del talento juvenil y profesional, ante el acoso del hambre y la falta de oportunidades. Mientras el neo comunismo totalitario se desdobla, los números hacia el progreso se desploman antes los ojos estrabicos del gobierno. Las distintas capas sociales y económicas hoy en extinción de las que Chávez se valía para su discurso político, hoy rumian su descontento por la precariedad de la calidad de vida en situaciones de pobreza extrema.
Y CUBA?