InicioInfoEl mayo argentino. La realidad despertó al equipo económico.

El mayo argentino. La realidad despertó al equipo económico.

Info5/18/2018
La realidad despertó al equipo económico.

Si las acciones argentinas en Wall Street comenzaron a bajar en forma dramática y los American Depositary Receipt (ADR por sus siglas en inglés) - que son títulos que representan acciones de las empresas argentinas que se negocian en la Bolsa de Nueva York - caen 35%, si también bajan los bonos a 85.75 de su valor y el riesgo país aumenta 500 puntos básicos, y si el riesgo argentino aumenta 65 puntos desde fin de abril hasta 116 puntos por encima del nivel del año pasado, claramente no fue una simple corrida cambiaria.

Denominar corrida a esta situación es un understatement.

Fue la realidad que despertó al equipo económico: es una crisis de confianza. No una perturbación cambiaria.

La salida de los activos argentinos tuvo varias razones siendo la causa principal la inconsistencia de la política económica, el costado débil de esta administración.
El mayo argentino. La realidad despertó al equipo económico.

Porque ocurrió todo esto.

Es obvio que el aumento de las tasas en EE.UU fortalecieron al dólar y generaron que buena parte de los flujos de capitales regresaron a los Bonos Norteamericanos provocando una devaluación de las monedas en los países con déficit y emergentes, más aun fronterizos como argentina.

Sin duda que la fuerte devaluación correctiva del tipo de cambio fue porque la tasa de interés de la FED subió y seguirá subiendo y porque EE.UU. ha logrado expandirse, superar el pleno empleo y todo ello fe la causa que disparó una crisis de cambio en argentina.

Por otra parte los analistas norteamericanos opinan que la visión estructuralmente optimista sobre Argentina ha sido empañada por una rápida salida de capital que los expone a vulnerabilidades externas. Argentina habría – en su opinión - entrado en un nuevo paradigma donde las exigencias se han elevado sustancialmente para hacer creíbles sus políticas, y los inversores están ahora más centrados en las fragilidades macroeconómicas que anteriormente. (Latin American Emerging Marketing Research – J. P. Morgan May 2018)

Los desafíos a mediano plazo siguen vigentes, ya que las autoridades buscan restaurar la confianza, abordar la consolidación fiscal, frenar la inflación y reducir la dependencia del país del financiamiento externo, gran parte del cual depende del éxito del compromiso multilateral que se avecina. Sin embargo, el anuncio de que Argentina está acordando con el FMI, luego de una serie de medidas políticas agresivas, debe contener la volatilidad futura, aun cuando aún no se conocen los detalles sobre el tamaño, el calendario y las condiciones de un posible programa. (Risk/Management Review - Latinamerica May 2018 Report – Argentina)

Pero no fue lo único ni mucho menos.

Hubo algunas acciones que ayudaron a generar esta crisis:

• mantener el cambio fijo en $ 20.2 desde principios de marzo hasta fines de abril con una inflación de casi 6% aumentó las expectativas de devaluación.
• La oposición hizo lo suyo al interrumpir el ajuste de tarifas, clave para bajar el déficit primario. Fueron poco responsables como para exhibir a los acreedores oposición cerrada a bajar el déficit fiscal, en algo que no afecta los más desprotegidos. Pésima señal a los mercados, que conspira contra ellos mismos.
• Imponer el impuesto a la renta financiera a extranjeros colaboró para los grandes operadores tengan algo más de interés en cambiar Letras del Banco Central por dólares, pero no mucho.

Si la economía tiene problemas macro, especialmente un contexto fuera de balance, la suma de estas decisiones ayudó a que el país sufriera un correctivo muy superior al resto de los emergentes y fronterizos.
la realidad

Política Monetaria fallida y corregida

Utilizar la tasa de interés no resultó para bajar la inflación y esa política fue descalificada desde el núcleo de poder el 28 de diciembre de 2017. En casi dos años la cúpula de la autoridad monetaria no tuvo un modelo fijo ni ha determinado (o informado, si lo tuviera) cual es el mecanismo mediante el cual suponen es el efecto de la tasa de interés sobre la inflación núcleo que ellos fijaron como meta.

La teoría económica entera indica que en los países con inflación elevada las devaluaciones se trasladan a precios (pass through) en forma mucho más acelerada que donde la inflación es moderada. Allí los precios se incrementan en plazos más prolongados. Donde la inflación es baja o casi nula, las devaluaciones casi no tienen efecto en los precios.

Existe una estrecha relación entre el tipo de cambio y el nivel general de precios. En la práctica nadie puede dudar de la validez de esta premisa de conocimiento económico, y afirman que el tipo de cambio es un determinante importante de la evolución de los precios.

Por eso, y como siempre las teorías comprobadas académicamente y en la práctica, se cumplen es dable esperar que la inflación llegue hasta el 24%.

Política gradualista que no es gradualista

Se dice que la política fiscal es gradualista a la baja pero no lo es. Durante dos años ha sido expansiva con un déficit primario en 2017 igual al de 2015 y con un déficit total (pagados los intereses) elevado llegando al 6% del PBI. Han superado con creces el déficit récord que dejó la administración anterior en 2015 (4.8%).

Irremediablemente hubo que financiar con endeudamiento externo una política nada criticable y bien ejecutada pero que tiene un efecto secundario peligroso, como se ha apreciado en estos días: posiciona a la economía a merced de la liquidez del mundo y del interés que genere el país a los mercados internacionales para tomar sus bonos.

Esta configuración de políticas económicas impidió bajar la inflación y generó un dólar barato.

El tipo de cambio flotante que estaría vigente depende de la política monetaria y de la actitud fiscal.

En este caso un alto déficit fiscal financiado con deuda externa todo combinado con una tasa alta para contener la inflación provoca un dólar barato (mucha oferta al cambiar los dólares de los préstamos a pesos para pagar gastos del Tesoro en pesos) y perjudica las exportaciones en un medio condicionante de altos costos de producción por impuestos, falta de productividad, empresarios mentalmente distorsionados por 70 años de inflación tornados en especulativos a extremos enfermizos, y una logística dos veces más costosa que en cualquier país de la región.

Las exportaciones son la única fuente genuina y permanente de divisas y muy poco se ha hecho en esa dirección. Sin contar con otro Acto de Dios como la sequía.

Esta combinación de políticas contrapuestas y no coordinadas impidió bajar la inflación, provocó un dólar barato, alentó la especulación, aumentó la negatividad de la balanza comercial con exportaciones que crecen mucho menos que las importaciones y es asi que la economía tiene crecientes déficit gemelos.

Existe hoy el mayor nivel de déficits gemelos del último medio siglo, en 2017 llegó a 6.0% del PBI y un déficit de cuenta corriente de 4.8% del Producto.

Suponer que esta situación general no estaba siendo evaluada desde todos los ángulos por los inversores es ingenuo.

Pero la modificación del escenario financiero internacional hizo que inversores extranjeros que financian nuestros déficits gemelos comenzaron a operar tomando en cuenta que la macroeconomía sigue desbalanceada.

Es el comienzo de una nueva etapa.

Hay un nuevo paradigma para Argentina, crecimiento con poca estabilidad en el corto plazo. El anuncio de que Argentina acuerda con el FMI, luego de una serie de agresivas medidas de política, debería detener la volatilidad futura, aun cuando aún no se conocen los detalles sobre el tamaño, el calendario y las condiciones de un posible programa.

Ya no hay crecimiento mundial ni abundante liquidez global producto de una política monetaria expansiva en el mundo desarrollado que llevó a que los operadores inviertan tomando riesgos en países emergentes. Ese escenario favorable que pudo haber financiado el momento de corrección en argentina hacia una macroeconomía estable, ya no existe.

Esta administración fue ineficiente para aprovecharla tanto como el populismo desaprovechó los extraordinarios términos de intercambio a favor del país durante su momento, pero los usó para mejorar situaciones personales.

Dónde estamos y cómo sigue

Consecuencia

Como los operadores internacionales ya no financian el programa económico de esta administración se apeló al FMI un poco apresuradamente y en medio de una crisis cambiaria, porque en argentina el ahorro interno es nulo en pesos y en consecuencia el sistema financiera es menos que raquítico e incapaz de financiar nada, pero un plan gradual de reducción del déficit primario necesita apoyo externo y por eso se recurre al FMI.

La administración tiene información de la que no se dispone y es posible que hayan evaluado que no tenían la capacidad de normalizar la situación por su cuenta. Sin embargo, resulta obvio que tienen buenas razones, porque uno paga el costo de acudir al FMI desde argentina solamente si es muy necesario pero la opinión de los analistas e inversores internacionales lo han tomado como una buena señal.

Esto no asusta al inversor y puede generar un clima de mayor serenidad.

Lo ideal hubiera sido obtener una línea de crédito flexible, al estilo descubierto bancario utilizable cuando fuera necesario y transitoriamente. Costosa y poco utilizada la disponen México, Colombia y Polonia, pero hoy es tarde para recibir esa línea porque nuestra situación económica no es lo suficientemente sólida.

En 2016 se hubiera conseguido con un muy fuerte compromiso de aceptar imposiciones en la política económica, pero en ese momento y aun ahora - estando satanizado el FMI - hubiera resultado políticamente inviable.

Se concederá un préstamo “stand by”, con los condicionamientos normales del FMI y con monitoreo de metas, Pero no debe dejar de recordarse y reprochar que el año pasado los funcionarios del Fondo aconsejaron tomar alguna línea preventiva.

Debido al desinterés del mercado externo y con dificultades para colocar LETES en dólares en el mercado local se necesitaba más tasa para emitir deuda en pesos.

Después del pago de US$ 2.200 al Club de París quedaba claro que no habría divisas en el Tesoro. Con el FMI se intenta reducir la incertidumbre sobre la capacidad para conseguir divisas y financiar el gradualismo.

Quedan al descubierto cierta debilidad de los fundamentos macro de la Argentina cuando se recurre de esta forma al FMI, pero es una señal a los mercados a pesar del costo político en una sociedad a la que la han convencido en satanizar al Fondo Monetario Internacional.

Nuestras proyecciones para lo inmediato


Si el BCRA opera de la misma manera que en los últimos días, serán menores los problemas en el mercado de cambios. El aumento de la tasa de interés a 40%, reducirle a los bancos la tenencia, usar futuros y la seguridad de asistencia del FMI es medidas prolijas y oportunas.

El FMI declaró su predisposición a concretar el préstamo “stand by” antes del vencimiento de $677 millones en LEBACS, y colaboró para descomprimir.

El BCRA interviene en el mercado de cambios (y lo seguirá haciendo) con spot y futuro y está permitiendo un aumento controlado del dólar $25 (al 18 de mayo) algo muy adecuado. No volverán a fijar el valor muy seguido.

Cuando bajen las aguas, en pocos días, administrarán suavemente el tipo de cambio para mantener un dólar real multilateral (es la relación con las monedas de los países con lo que comerciamos, o sea, lo más importante) al menos como el actual de $25.

Por otra parte, las tasas de interés serán altas lo que impactará negativamente sobre el nivel de actividad en el segundo y tercer trimestres.

La política que esta administración puso en marcha para apuntar a la reelección, ha sufrido un contratiempo.

Que esperar


Con la aprobación del préstamo del FMI, habrá fuertes cambios en la política económica. No se puede mantener el statu quo que produjo el cimbronazo y el despertar. No se puede mantener el gradualismo fiscal y menos usar el dólar para controlar la inflación, porque esta combinación provocó la vulnerabilidad.

La inflación piso de 20%/23% es un hecho irreversible y la prioridad es mejorar las cuentas externas y así lo entiende el FMI.

La menor confianza de los mercados y la asistencia del FMI, generará un fuerte ajuste fiscal cuyas metas de déficit primario de 2019 y 2020 serán muy exigentes y en 2018 corregida a 2.7% del PBI.
No habrá régimen de libre flotación cambiaria sino un régimen administrado del tipo de cambio logrando un dólar más alto para moderar el deterioro externo.

Habrá un tipo de cambio real más alto pero insuficiente por el traslado a la inflación y no será el de equilibrio.

No habrá un cambio en la política monetaria, que seguirá generando problemas porque un programa sólido de estabilización y crecimiento recién existirá luego de 2019 si esta administración logra mantenerse en la conducción.

Habrá una tasa de interés real positiva para controlar el traslado a precios de la suba del dólar. Y seguirán los ajustes tarifarios a pesar de la oposición.

Antes de la crisis cambiaria la preocupación era llegar bien al 2019. Ahora, con el endurecimiento de las condiciones externas, y recurrir al FMI, obligará a prestar más atención a los desequilibrios macroeconómicos y anticipar las señales económicas al mercado.

Habrá un menor crecimiento económico en 2018. No será el 2.7% que habíamos estimado sino 2.0/2.1%, sin arrastre para el 2019.

La tasa de inflación estará cerca de 23/24% en el corriente año.

El escenario es de menor crecimiento económico, similar tasa de inflación, mayor ajuste fiscal y una devaluación mayor de la que se esperaba.

El FMI estaba vedado en Argentina. Recurrir a ellos muestra una valentía política importante que debe ser reconocida. Se logró como efecto secundario restaurar confianza y credibilidad, ante los acallados murmullos de la oposición mística.

Lo que viene no es nada fácil. Si la actividad económica vuelve a caer, con una inflación que no baja, habrá nuevas tensiones.

No se recuperará fácilmente la confianza de la población que ya bajó 21% desde noviembre con una imagen muy deteriorada en los últimos meses

Resumiendo

La crisis se inició por el cambio en el escenario internacional pero también por los desequilibrios macroeconómicos a causa de los errores de un programa gradualista, que nunca fue tal.

La alineación macroeconómica apenas bajó la tasa de inflación, generó un dólar barato, empeoró la balanza comercial y provocó el mayor nivel de déficits gemelos de los últimos 50 años. Esta es la causa de la desconfianza y salida de los activos argentinos que esta administración enfrenta.

Si el FMI presenta demandas moderadas y el acuerdo stand by permite el gradualismo que se le ha propuesto al FMI sería muy negativo.

Es necesario que el FMI imponga condiciones duras a la Argentina.

Los mercados ya han dado una señal de que se requieren cambios, dejar el incremento del gasto público y restaurar la confianza perdida para recuperar el crédito externo. Estamos en medio de un río turbulento.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

l
lairaghi🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts766
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.