Las imágenes son impactantes. Un hombre mayor lleva en su cuerpo las heridas sufridas durante un robo en su casa de Avellaneda.
Su hija, Moro Regueira, decidió expresarse en las redes: “Mi padre es un hombre honesto, para otros el “gallego de mierda” con una linda casa. Ayer, mientras despedía a mi madre que iba al médico, lo entraron a punta a pistola. Sus pantuflas quedaron solitarias en la vereda. Le rompieron la cabeza, le golpearon y patearon todo su cuerpo. Lastimaron su rostro. Intentaron asfixiarlo. Serrucharon sus manos y sus dedos hasta hasta hueso, lo martirizaron hasta que se desmayó. Lo mojaron para que despierte y poder seguir torturándolo. Lo salvó el sonido de la alarma y la vecina que alertó a los demás vecinos, a mi familia y a la policía. Querían cosas que un jubilado como él no posee, euros, dólares, joyas”. El hombre se encuentra recuperándose y fuera de peligro, pero bajo un importante estado de shock.
Su hija, Moro Regueira, decidió expresarse en las redes: “Mi padre es un hombre honesto, para otros el “gallego de mierda” con una linda casa. Ayer, mientras despedía a mi madre que iba al médico, lo entraron a punta a pistola. Sus pantuflas quedaron solitarias en la vereda. Le rompieron la cabeza, le golpearon y patearon todo su cuerpo. Lastimaron su rostro. Intentaron asfixiarlo. Serrucharon sus manos y sus dedos hasta hasta hueso, lo martirizaron hasta que se desmayó. Lo mojaron para que despierte y poder seguir torturándolo. Lo salvó el sonido de la alarma y la vecina que alertó a los demás vecinos, a mi familia y a la policía. Querían cosas que un jubilado como él no posee, euros, dólares, joyas”. El hombre se encuentra recuperándose y fuera de peligro, pero bajo un importante estado de shock.
IMÁGENES FUERTES