
Hace un buen tiempo, por allá de la década de los 80’s gracias a la creciente tecnología de ese tiempo fue posible la creación de una forma de almacenamiento increíble. Una forma tan practica, útil y adaptable a modificaciones de diseño que su nivel de popularidad subió tan alto que se ha llegado a pensar que es la forma absoluta de resguardar nuestros datos.
Claro que estamos hablando de nuestros CD’s (Compact Disc), el cual actualmente se ha logrado adaptar a diferentes sectores del mercado ofreciendo una opción barata, útil y duradera de resguardar nuestra información. Sin embargo hay algo que debes de saber, el CD no es eterno y eventualmente se echara a perder.

La podrida verdad

Aunque claro que antes del CD hubo otros métodos de almacenamiento como los populares Disquetes (o Floppy Discs) pero el CD dejo atrás por mucho los métodos convencionales. Lo que no resulto una sorpresa cuando alrededor de los 90’s era posible conseguir casi cualquier tipo de medio de entretenimiento almacenado en este singular formato (música, películas y por supuesto videojuegos).
Después la tecnología nos beneficiaria con un nuevo avance al formato de CD presentándonos el reconocido DVD (Digital Versatile Disc).

Que gracias a su capacidad mayor de almacenamiento y un poco mas de durabilidad, comenzó a circular rápidamente imponiendo este formato como el absoluto (aun). Últimamente se han comenzado a construir foros de discusión acerca de un fenómeno llamado “Disc Rot” (putrefacción de disco).
A pesar de que los discos fueron reforzados contra ralladuras y el medio ambiente, esto no borra la dolorosa verdad de que tarde o temprano tus discos van a echarse a perder.

Desde hace algunos años ya se comenzaba a plantear este inminente destino, por ejemplo; en el 2010 un Blogger conocido como Slackur dio énfasis sobre este fenómeno el cual suena como historia de terror para coleccionistas:
Incluso aunque fuera un simple punto, representa un daño que ya no puede repararse. Ningún procedimiento de eliminación de rayones puede reparar la información que ahora está perdida. El juego está dañado para siempre, y es probable que empeore con los años.
Ahora, muchas fuentes en línea asegura que la putrefacción de discos es un problema de alcance limitado, que sólo afecta a discos de unos años y de ciertos manufacturadores, y que no es algo extendido.
Pero cuando descubrí este problema, revisé mis cientos de discos entre Sega CD, Turbo CD, Saturn, e incluso juegos de Dreamcast y encontré DOCENAS con este problema. Muchos juegos caros que poseía lucían intactos – excepto cuando los ponía a la luz pude ver uno o más puntos pequeños que probaban que mi juego estaba dañado. Algunos de estos los volví a jugar después de varios años de no hacerlo y descubrí que ocasionalmente se trababan o simplemente no funcionaba. Tenía unos cuantos juegos SELLADOS DE FÁBRICA que abrí y descubrí que les ocurrió lo mismo.
Es una pesadilla destruye nervios para un coleccionista como yo.

Como se detecta

La manera mas sencilla y eficaz de detectar esta anomalía es super poner el disco a una fuente luminosa y observar el área de información del mismo, si se logran apreciar una especie de puntos blancos o transparentes en la superficie del mismo, significa que la putrefacción ha comenzado.
Estos puntos también pueden aparecer en forma de manchas de mugre o de aspecto café.

Desgraciadamente hasta el día de hoy no existe ningún método posible para revertir este defecto, y el avance para reforzar el disco provoca que otras irregularidades del mismo tipo aparezcan. Así que prácticamente es caso perdido, lo mejor que se puede hacer es mantener tus joyas a una temperatura adecuada en un lugar seco y bien resguardados dentro de sus empaques.
Sabiendo que como mucho duran 30 años y que su vida media puede estar en torno a 15, ¿cómo consigo que no se estropeen demasiado pronto? Pues bien, la lógica una vez más es la que dicta las normas a seguir. Para empezar, convendría no guardar únicamente en un cd o dvd algo de vital importancia; nos interesaría, por lo menos, hacer un par de copias y dejarlo también en un disco duro o pendrive, por si acaso.

