El Codigo Romanoff es una especie de tratado de buenas costumbres con recetas culinarias. Parece ser que su autor es Leonardo da Vinci, pero no es algo que esté muy claro:
"Parece ser que Leonardo da Vinci mostró durante toda su vida un gran interés por la cocina: realizaba los modelos de sus inventos en mazapán (que su señor se comía sin muchos miramientos), inventó numerosas maquinas para "facilitar" el trabajo en la cocina (con mayor o menor éxito) e incluso una de sus obras más conocidas trató el tema (La Última Cena). Llegó a montar una taverna, "Los Tres Caracoles", con Sandro Botticelli pero el mundo no estaba preparado para su "nouvelle cuisine". Entre sus papeles no se encuentra, sin embargo, ninguna receta o muestra de interés por temas culinarios... a menos que se tenga en cuenta el llamado Codex Romanoff"
Éstos son hábitos indecorosos que un invitado a la mesa de mi señor no debe cultivar (y baso esta relación en mis observaciones de aquellos que frecuentaron la mesa de mi señor durante el pasado año):
-. Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado.
-. Tampoco ha de poner la pierna sobre la mesa.
-. Tampoco ha de sentarse bajo la mesa en ningún momento.
-. No debe poner la cabeza sobre el plato para comer.
-. No ha de tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que antes haya pedido su consentimiento.
-. No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos sin antes preguntárselo.
-. No ha de enjugar su cuchillo en las vestiduras de su vecino de mesa.
-. Ni utilizar su cuchillo para hacer dibujos sobre la mesa.
-. No ha de limpiar su armadura en la mesa.
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-. No ha de tomar la comida de la mesa y ponerlo en su bolso o faltriquera para comerla más tarde.
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-. No ha de morder la fruta de la fuente de frutas y después retornar la fruta mordida a esa mismo fuente.
-. No ha de escupir frente a él.
-. Ni tampoco de lado.
-. No ha de pellizcar ni golpear a su vecino de mesa.
-. No ha de hacer ruidos de bufidos ni se permitirá dar codazos.
-. No ha de poner los ojos en blanco ni poner caras horribles.
-. No ha de poner el dedo en la nariz o en la oreja mientras está conversando.
-. No ha de hacer figuras modeladas, ni prender fuegos, ni adiestrarse en hacer nudos en la mesa (a menos que mi señor así se lo pida).
-. No ha de dejar sueltas sus aves en la mesa.
-. Ni tampoco serpientes ni escarabajos.
-. No ha de tocar el laúd o cualquier otro instrumento que pueda ir en perjuicio de su vecino de mesa (a menos que mi señor así se lo requiera).
-. No ha de cantar, ni hacer discursos, ni vociferar improperios ni tampoco proponer acertijos obscenos si está sentado junto a una dama.
-. No ha de conspirar en la mesa (a menos que lo haga con mi señor).
-. No ha de hacer insinuaciones impúdicas a los pajes de mi señor ni juguetear con sus cuerpos.
-. Tampoco ha de prender fuego a su compañero mientras permanezca en la mesa.
-. No ha de golpear a los sirvientes (a menos que sea en defensa propia).
-. Y si ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa.
"El polémico Codex Romanoff escrito entre 1481 y 1500 es el resultado de los conocimientos que Da Vinci adquirió sobre cocina desde pequeño ya que su padrastro era repostero y le inculcó las sutilezas del arte culinario. Más tarde Leonardo cocinó por tres años en la taberna florentina Los 3 caracoles y llegó a ser maestro de banquetes y festejos en la corte de Ludovico Sforza, señor de Milán, entre 1485 y 1500. Se dice que el Codex Romanoff, descubierto en 1981, llegó a Rusia en 1865, porque lo adquirió -junto con el cuadro Madonna Litta- el zar Alejandro II. La monumental obra actualmente se conserva en el museo de San Petersburgo."