Un maldito bastardo
05:36|"Boogie, el aceitoso", lograda versión de la historieta de Fontanarrosa
Boogie no es un personaje convencional del cine animado familiar. Se trata de un asesino a sueldo, sin nada parecido a sentimientos ("todo lo humano me es ajeno" dice), que no sólo mata por dinero sino que lo ha hecho como militar, invadiendo países y aniquilando poblaciones enteras. Además, es un tipo sin muchas virtudes ni zonas amables en lo personal: es bebedor, misógino ("las mujeres, en la cocina o en la cama" ), racista, golpeador y rudimentario en todos sus modales.
Roberto Fontanarrosa
Al menos en la Argentina -la película se proyectó también en festivales internacionales-, casi todo el mundo sabe que se trata de un personaje paródico, de historietas, creado por Roberto Fontanarrosa . Boogie es un catálogo de maldades con quien no se nos pide identificación, sino una mirada irónica, donde sus barbaridades nos causen gracia y no den para aplaudirlas. Si bien ésa es una zona de riesgo que tiene el personaje -y con él la película-, Gustavo Cova logra llevarlo a extremos tales de caricaturesca crueldad que es imposible tomárselo en serio.
Ese es uno de los varios méritos que tiene Boogie, el aceitoso , un policial negro animado, apto para un público adulto y adolescente, a quien no se le aplicó ningún proceso de "infantilización" a la hora de llevarlo al cine. Más bien la opción fue la opuesta: exacerbar aún más su agresividad y hacerla absurda.
Boogie va a ser contratado para aniquilar a una testigo clave que hará caer a un gángster y que está escondida y protegida. Pero los mafiosos que responden a "el capo" deciden contratar a otro hombre -más joven y eficaz- porque "el aceitoso" les parece que cobra caro. Pero Boogie, molesto, secuestra a la testigo y luego intentará pedir con ella un suculento rescate.
La mujer en cuestión es Marcia, con la que Boogie tiene un pasado. Pero como el hombre es irresistible pese a su virulencia y machismo, ella tratará de que, en vez de entregarla, la salve. Pero el tipo es un duro y no es fácil de convencer, aún cuando para protegerla deba enfrentar a mafiosos y policías.
Con códigos de cine negro similares a La ciudad del pecado , Cova construye un universo estético que le debe mucho a la historieta de Fontanarrosa. Seca, brutal, pero con momentos cómicos, Boogie está hecha para un público que goza con una estética "tarantinesca", donde mafiosos y asesinos parecen disfrutar mientras aniquilan a medio mundo sin piedad.
La película nunca da respiros en cuanto a su ritmo. Más allá de su propulsión a corte rápido y música omnipresente, resulta una gran mejoría en relación a la animación local. Lo mismo puede decirse de su estética. Si bien está lejos de las producciones hollywoodenses, se trata de un trabajo muy cuidado en sus detalles, y su universo de referencias está apoyado en clásicos del cine, desde el policial tipo Harry, el sucio a películas de guerra como Apocalypse Now , pasando por westerns a lo Sergio Leone .
Otro punto alto es el trabajo de voces de Echarri y Duplaá, que encarnan a Boogie y a Marcia en castellano neutro. Y salen muy bien del paso con Dupláa, además, irreconocible con su tono y acento.
El punto más complicado que debieron resolver es el del 3D. Boogie no fue hecha así, sino que se "reconvirtió" al tridimensional. Más que 3D es un sistema llamado "2D estereoscópico" que se ve, al ojo humano, de manera similar al de los libros troquelados, con figuras en distintos espacios dentro del plano, pero como si fueran recortados y bidimensionales. Al principio cuesta acostumbrarse al formato, pero luego queda claro que resulta una solución apropiada y que remeda más aún al mundo de historieta del personaje. Y esa distancia también sirve para tener a Boogie cerca, pero no tanto...«
Admiraba a Fontanarrosa, así que espero que esta película no sea una falta de respeto.
Lo resaltado en letras azules tiene links por si alguien quiere leer un poco más.

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