En una entrevista sin filtros, Quincy Jones arremete contra el rey del pop,
The Beatles
y Trump, entre otros`
"Odio decir esto públicamente, pero Michael robó mucho. Robó muchas canciones. State of Independence (la versión de 1982 de Donna Summer) y Billie Jean", que Jackson y él coprodujeron.
"Las notas no mienten, Era maquiavélico".
Habla además de las constantes operaciones de cirugía estética del cantante, que siempre justicaba
"por algún tipo de enfermedad que decía que tenía. Sandeces", una obsesión con su apariencia que le alimentó su padre. "Le decía que era feo y abusaba de él".
Tampoco The Beatles salen muy bien parados.
"Son los peores músicos de la historia".
Eso fue lo primero que pensó Quincy Jones, reconocido como uno de los grandes productores musicales de la historia, sobre la banda británica The Beatles .
Así se lo contó el estadounidense a Vulture, un sitio del medio New York Magazine, este miércoles durante la promoción de un nuevo documental de Netflix, que se estrenará el próximo mes coincidiendo con su 85 cumpleaños.
"Eran unos malditos que no sabían tocar. Y Paul (McCartney) el peor bajista que había escuchado jamás", le dijo al periodista David Marchese.
Aunque la peor opinión la guardó para Ringo Starr. "¿Ringo? Ni me hables de él".
Entre otros, Jones hizo los arreglos de Love Is a Many Splendored Thing, incluida en el disco Sentimental Journey, el debut en solitario de Starr en 1970.
"Ringo había trabajado tres horas en una parte de cuatro compases para mejorar la canción", recuerda.
"Pero no lo lograba. Así que nosotros le propusimos: " ¿por qué no te tomas una cerveza con limón, comes un pastel de carne, y te relajas por una hora y media?"".
En ese intermedio Jones le llamó al batería de jazz, el también británico Ronnie Verrell, para que llegara al estudio.
"Ronnie vino en 15 minutos e hizo pedazos (el trabajo de Starr)", evocó el productor.
Y cuando Starr regresó, le pidió a George Martin, al que se conoce como "el quinto Beatle", que volviera a tocar la canción.
"George lo hizo, y Ringo entonces exclamó: "Eso no sonó tan mal". A lo que le contesté: "Claro, maldito. Es porque no fuiste tú (quien la tocó)"", explicó.
"Buen tipo, sin embargo".
Pero no solo de música se ocupa Jones en su charla. El racismo es el asunto que más le preocupa a nivel nacional, avivado por Trump y su panda de "paletos sin educación. Trump solo les está diciendo lo que quieren oír. Yo solía pasar tiempo con él. Es un loco hijo de p***, limitado mentalmente, megalómano, narcisista. No lo puedo soportar. Antes yo salía con Ivanka, ya sabes".
"Odio decir esto públicamente, pero Michael robó mucho. Robó muchas canciones. State of Independence (la versión de 1982 de Donna Summer) y Billie Jean", que Jackson y él coprodujeron.
"Las notas no mienten, Era maquiavélico".
Habla además de las constantes operaciones de cirugía estética del cantante, que siempre justicaba
"por algún tipo de enfermedad que decía que tenía. Sandeces", una obsesión con su apariencia que le alimentó su padre. "Le decía que era feo y abusaba de él".
Tampoco The Beatles salen muy bien parados.
"Son los peores músicos de la historia".
Eso fue lo primero que pensó Quincy Jones, reconocido como uno de los grandes productores musicales de la historia, sobre la banda británica The Beatles .
Así se lo contó el estadounidense a Vulture, un sitio del medio New York Magazine, este miércoles durante la promoción de un nuevo documental de Netflix, que se estrenará el próximo mes coincidiendo con su 85 cumpleaños.
"Eran unos malditos que no sabían tocar. Y Paul (McCartney) el peor bajista que había escuchado jamás", le dijo al periodista David Marchese.
Aunque la peor opinión la guardó para Ringo Starr. "¿Ringo? Ni me hables de él".
Entre otros, Jones hizo los arreglos de Love Is a Many Splendored Thing, incluida en el disco Sentimental Journey, el debut en solitario de Starr en 1970.
"Ringo había trabajado tres horas en una parte de cuatro compases para mejorar la canción", recuerda.
"Pero no lo lograba. Así que nosotros le propusimos: " ¿por qué no te tomas una cerveza con limón, comes un pastel de carne, y te relajas por una hora y media?"".
En ese intermedio Jones le llamó al batería de jazz, el también británico Ronnie Verrell, para que llegara al estudio.
"Ronnie vino en 15 minutos e hizo pedazos (el trabajo de Starr)", evocó el productor.
Y cuando Starr regresó, le pidió a George Martin, al que se conoce como "el quinto Beatle", que volviera a tocar la canción.
"George lo hizo, y Ringo entonces exclamó: "Eso no sonó tan mal". A lo que le contesté: "Claro, maldito. Es porque no fuiste tú (quien la tocó)"", explicó.
"Buen tipo, sin embargo".
Pero no solo de música se ocupa Jones en su charla. El racismo es el asunto que más le preocupa a nivel nacional, avivado por Trump y su panda de "paletos sin educación. Trump solo les está diciendo lo que quieren oír. Yo solía pasar tiempo con él. Es un loco hijo de p***, limitado mentalmente, megalómano, narcisista. No lo puedo soportar. Antes yo salía con Ivanka, ya sabes".