5 cosas aterradoras que nadie te dice sobre la atención médica
Si estás leyendo esto, ¡felicitaciones! Probablemente no estés inconsciente en terapia intensiva, rodeado de una manada de médicos inverosímilmente atractivos que usan tus lesiones pélvicas como material para sus chistes metafóricos sobre su problemas en la cama. Sin embargo, como lector de Cracked, hay grandes posibilidades de que algún día te ocurra (conocemos nuestra audiencia).
Sin embargo, hay que estar preparado! Este es un manual práctico para evitar sorpresas inesperadas y desagradables, que muuy probablemente encuentres mientras te enfrentas a la institución de la salud.
Los médicos no saben leer los resultados
¿Alguna vez ha,n hecho una placa de rayos X? ¿O una de esas caras exploraciones o pruebas de laboratorio? ¿Te pareció un proceso profesional y de confianza? Por supuesto que sí te lo pareció. Es ciencia.
Sin embargo, todas esos análisis, exámenes y resultados son básicamente pruebas de Rorschach para médicos. Por ejemplo, un estudio acerca de un tipo de examen (angiografía coronaria) dio como resultado que si le das a dos médicos diferentes una copia de la misma prueba, estarán en desacuerdo la mitad de las veces. De hecho, si se le da al mismo médico el mismo angiograma dos veces, entrará en desacuerdo consigo mismo hasta un tercio de las veces.
Aún así, es más romántico que Twilight.
Sin embargo, otro estudio descubrió que un grupo de médicos simplemente no podía ponerse de acuerdo sobre si un paciente en particular mostraba signos de insuficiencia cardíaca. No somos profesionales de la salud, pero siempre supusimos que el mínimo requerido para graduarse en la escuela de medicina era saber si el corazón del paciente está funcionando correctamente.
¿Por qué pasa esto?
No importa qué tan evanzado sea el hospital, no tienen escñaneres estilo Star Trek que muestran un resultado inequívoco con sólo pasarlos por sobre la piel. Con nuestra tecnología actual, todos los resultados deben ser interpretados por doctores humanos. Eso significa que tu confiansa está siendo puesta no sólo en máquinas que pueden fallar, sino en personas que pueden equivocarse.
Uhm... ¿Qué significan todas estas manchas claras y oscuras en este póster?
Pero las nuevas tecnologías están resolviendo este problema, incluso si lleva tiempo ¿No es así? Para nada. Últimamente, muchos hospitales utilizan tele-radiología, que no es más que un término extravagante para describir el hecho de que están tercerizando la interpretación de análisis y exámenes a trabajadores (que pueden o no tener formación médica) de fuera del hospital, quienes podrían ser de una ciudad cercana o de la India. Esto es especialmente popular en la medicina de emergencia, porque los hospitales pequeños no quieren tener un radiólogo en su nómina sólo por la remota posibilidad de que el primo Ronnie sea pateado por una vaca.
Esta tendencia afecta en gran medida la habilidad de los médicos para diagnosticar; en los viejos tiempos, los radiólogos residentes y médicos de urgencias podían consultarse mutuamente, sobre la marcha, acerca de tus síntomas y antecedentes y su relación con los resultados del análisis. Ahora, esa placa de rayos X no es más que una imagen sacada de contexto en una pantalla en Pakistán, sin que se incluya información alguna sobre paciente. No es necesario ser médico para darse cuenta de que esto deja abierta la posibilidad de una lamentable variante de "Teléfono descompuesto".
Basándonos en tus rayos X, necesitamos revisarte por una posible hemorragia ovárica.
El personal sanitario olvida las reglas de higiene
Cada año, alrededor de 1,7 millones de personas sólo en Estados Unidos se contagian en el hospital. Eso significa que cada vez que vas, tienes de 5 a 10 por ciento de posibilidades de contraer algo. Y, puesto que se trata de infecciones que continuamente conviven con antibióticos y otros medicamentos, son cada vez más resistentes, y la situación sólo empeora con el tiempo.
Pero ¿cómo es posible que un lugar dedicado a mantener los gérmenes a raya se haya convertido en un hervidero de bacterias?
Los médicos no son tan diferentes de nosotros. A veces les importa un pepino. (Sí, lo volví a decir. Hagan fila para insultar)
¿Por qué pasa esto?
¿Recuerdas esa vez en que comiste un taco y pasaste la noche con las tripas revueltas porque el tipo detrás del mostrador no se lava las manos? Tu doctor tampoco lo hace.
Prevenir la mayoría de las enfermedades contagiadas dentro del hospital sería estúpidamente fácil: Médicos y demás personal sólo tienen que lavarse las manos antes de cada pacientes para que los gérmenes no pueden propagarse de uno a otro. La mala noticia es que rara vez se molestan. Se estima que sólo alrededor del 40 por ciento del personal sanitario cumple con las normas de higiene, a pesar del obvio, y completamente comprobado, riesgo de contagio. Distribuidores de desinfectante en gel colocados estratégicamente, lavatorios en los pasillos, y campañas de concientización al estilo de de "Intentemos matar a menos pacientes con nuestras manos sucias este mes" son muy frecuentes. Por desgracia, los profesionales de la salud mantienen una obstinada actitud de "no pienso hacerlo", lo cual está bien para un niño de 5 años de edad, pero resulta bastante menos divertido cuando de trata de un médico que tiene tu vida en sus sucias manos.
"Oblígame"
El problema es tan grave que hay brazaletes especiales para médicos que dejan saber a la gente si quienes los usan se han lavado las manos últimamente. De verdad. Damos por sentado que el siguiente paso va a ser obligarlos a llevar insignias que digan "¡Tengo caca en mis manos!"
Deme cien, por favor.
Pocos médicos se mantienen al día
La profesión médica es una de las pocas donde la antigüedad es valorada. La mayoría de nosotros prefiere médicos con experiencia. Sólo compara la imagen mental de un consumado médico de pelo blanco y la de un interno lleno de granos, con exceso de trabajo y piensa en quién prefieres que te haga una apendicectomía de emergencia.
Elegiste al médico por sobre el interno ¿no es así? Mala idea.
Ninguno de ellos sabe lo suficiente.
Mientras que los pasantes pueden a veces hacer un lío porque son inexpertos y trabajan demasiado, los médicos mayores pueden resultar igual de peligrosos, ya que no mantienen sus habilidades al día. Ellos han estado en el oficio durante tanto tiempo que saben cómo se hace - ningún mocoso con un descubrimiento médico innovador va a corregirlos, caramba. Como resultado, un médico con una gran cantidad de tiempo practicando la medicina tiende a correlacionarse con atención de menor calidad, y las personas que reciben cirugía compleja son más propensos a morir si fueron operados por médicos mayores.
"Siento lo de su hijo. Las sanguijuelas no fueron suficiente."
¿Te hemos dicho ya que el 20 por ciento de los médicos en Estados Unidos tienen más de 65 años hoy en día, y ese porcentaje sigue aumentando?
¿Por qué pasa esto?
A diferencia de los pilotos y varias otras profesiones donde la gente pone su vida en tus manos, los médicos no tienen una edad de jubilación obligatoria. Ni siquiera los cirujanos. Esto permite que muchos médicos mayores sigan ejerciendo bien pasado su apogeo mental, hasta el punto que se estima que miles de médicos en ejercicio en Estados Unidos tienen demencia avanzada.
"Es un honor atenderlo, presidente Obama."
Ese no es el verdadero problema, sin embargo - cuando tu cardiólogo te tira al suelo y empieza a gritar que eres un espía soviético, es una ligera incomodidad. El verdadero problema es que muchos médicos mayores simplemente repiten lo que aprendieron en la escuela de medicina alla por su época, y obviamente la medicina, sobre todo la cirugía, ha mejorado enormemente desde entonces. Hoy en día tenemos robots y lásers que mejoran nuestras probabilidades de supervivencia. Aún así, no hay ningún sistema de reentrenamiento estandarizado que obligue a los médicos a mantenerse al día con los descurimientos de la medicina. Y mientras que algunos cirujanos mayores hacen sus primeros palotes con la cirugía robótica, hay otros que se están apegando con el probado y antiguo método que aprendieron en 1971 en Sierra Harrison.
La cantidad de atención que recibes depende una lista aleatoria
Los hospitales son instituciones bien afinadas, máquinas diseñadas para curarte con un funcionamiento excelente. Pero también son lugares de trabajo, con todo el aburrimiento, excentricidad, bromas pesadas, oficinas y largas esperas para el final de tu turno encontrados en cualquier entorno laboral. Aunque los profesionales sanitarios son bastante buenos manteniendo sus travesuras bajo control y evitan meter colmillos de jabalí en las bocas de sus pacientes sólo para tener algo de lo que reírse, todavía hay cosas que pueden salir mal gracias a cómo está organizado el sistema de salud.
Nos referimos al temido cambio de turno, en ese momento tan frecuente cuando un doctor "transpasa" su turno - y los pacientes - al siguiente. De acuerdo con un estudio, una friolera de 25 por ciento de estos traspasos resultó en un error en el cuidado del paciente.
No hay tiempo para estas tonterías cuando tienes entradas para ir a ver a Kanye.
¿Por qué pasa esto?
Imagina una reunión concurrida. El primer tema del programa consigue mucho tiempo y atención, pero ya por el sexto, todo el mundo está cansado y quiere salir de ahí, por lo que una especie de pereza se instala y se limitan a hojear el resto de la lista. Bueno, en un hospital, esos temas son llamados pacientes. Durante su turno, los médicos deben respetar y seguir una lista de pacientes. Cuanto más abajo en la lista estén, menos atención conseguirá el paciente.
"A ver, hagamos esa prueba de embara... ¡oh!"
Además, no hay absolutamente ninguna manera de saber cuál será tu puesto en la lista. Muchos hospitales no se molestan en organizarla de acuerdo con la gravedad del paciente (es decir, de acuerdo a cuánta explicación requiera), sino que sólo la garabatean de acuerdo a su número de cama, habitación, o simplemente por orden alfabético. Esto significa que el señor Adams, que llegó buscando Vicodina (y su bastón nos resulta conocido), tiene una buena oportunidad de terminar en un mejor puesto que el Sr. Zerkowitz y su nunca-antes-visto supervirus originario de Tanzania.
Y si eso te pareció azaroso, sólo espera a que te pasen la cuenta...
Hospitales: Supervillanos financieros
Supongamos que atraviesas el sistema de salud estadounidense con toda la suerte del mundo. En el zoológico, caíste en el hábitat de los animales australianos y sobreviviste. En emergencias lograron eliminar casi todas las arañas y persuadieron al dingo para que soltara tu pierna. Incluso tuviste la suerte de no pescarte ningún virus mortal en el hospital. Ahora sólo falta que te cobren. Sabes que va a ser caro - las facturas del hospital siempre lo son, y tu seguro médico no es de los mejores. Aún así, no estás preocupado. Lo único que emergencias hizo fue un par de exámenes y areglos superficiales ¿Qué tan caro puede resultar?
Dos semanas más tarde, recibes la cuenta por correo. Son $56.000 dólares.
No te suicides. Aún puedes dedicarte a bailarín exótico. Dicen que se gana bien.
¿Por qué pasa esto?
Se llama "inflar el precio"
Los hospitales lo hacen tan a menudo con pacientes sin seguro médico, o seguros muy pobres, que se ha creado toda un industria de internediarios para defender al paciente, industria que se ha desarrollado para regatear con los hospitales y corregir todos esos extravagantes costos añadidos a las cuentas de la gente.
Pedimos disculpas de antemano por darles la idea de hacer esto.
Y si no pueden inventarse suficientes costos extra, sólo inflarán los existentes. Los hospitales han sido sorprendidos cobrando un 10.000% por administración de emergencia de Tylenol, y más de $1,200 por un análisis de sangre que no cuesta más de $39. No es que estas artimañas ssean difíciles de descubrir: Medicare se asegura de que a los hospitales se les pague una tarifa media por paciente especialmente calculada para cubrir el precio medio de cada procedimiento, que tiende a ser más bajo de lo que a menudo intentan cobrar. El reembolso de Medicare se determina por el costo de ser admitido en emergencias, una absurda suma de $300, que puede transformarse en $1200 dentro de la implacable maquinaria de facturación hospitalaria.
Así que, ¿por qué demonios están siendo tan furtivos? Resulta que no lo son. Al se cuestionados, los hospitales fueron abiertamente honestos acerca del asunto y admitieron libremente que cobran de más. Están mintiendo exageradamente para ver cuánto son capaces de obtener. Pueden tener 10 pacientes diferentes recibiendo el mismo procedimiento, y cobrarán 10 precios muy diferentes.
Algunos cobran el triple si deben pensión alimenticia a su ex esposa.
Esto ocurre porque los hospitales esperan que la mayoría de sus clientes (en su mayoría empresas de seguros) impugnen la factura hasta el punto de que sólo pagan una fracción de la misma. Es como el precio inicial en un lote de autos usados - empieza alto, ya que esperan regateo. El problema es que la mayoría de las personas sin seguro no se dan cuenta de esto, y los hospitales no se apresuran a orientarlos.
Después de todo, estas facturas son a menudo recibidas por pacientes de edad avanzada o en recuperación en sus habitaciones de hospital, o por familias haciendo frente al tratamiento de cáncer de uno de sus miembros. Estas personas no son muy propensas a revisar la factura línea por línea, buscando la parte que les cobró $800 en cuenta de "no asesinarlos mientras duermen". Un porcentaje de estos pacientes simplemente se declaran en quiebra y nunca pagan, así que el hospital tiene que cubrirse simplemente intentando aumentar los costos de otro paciente, como si se tratara un juego de patata caliente en el que el perdedor es el que no puede pagar buenos abogados ¡Podrías llegar a ser tú!
Cracked es un sitio de comedia.