Dakota Fanning fue, y ha sido, la gran niña prodigio. Con solo 23 años lleva ya 42 películas, algunas de ellas muy taquilleras, además de recibir algunas nominaciones y galardones. Más sorprendente es aún que no se haya descarrilado como pasa con muchas jóvenes estrellas. En cambio ella simplemente desapareció un poco de Hollywood para ir a la universidad siempre manteniendo un perfil bajo.
El primer nombre de Dakota es Hannah.
Pero ella usa su segundo nombre. Lo mismo hace su hermana, Elle, cuyo primer nombre es Mary.
Tuvo un rol principal en la película Yo Soy Sam cuando tenía 7 años.
Se convirtió así en ser la persona más joven en recibir una nominación para el Screen Actors Guild Award.
Su papel en Yo soy Sam le hizo ganar el premio a Best Young Actor/Actress de la Broadcast Film Critics Association.
Era demasiado bajita para llegar al micro y Orlando Bloom la levantó.
Su primer beso fue capturado en película a los siete años.
Grabando Sweet Home Alabama.
Niñera a la Fuerza fue la primera película que protagonizó.
Las escenas de ballet no fueron un problema ya que ella había ido a clase durante muchos años.
A menudo llevaba un aparato dental.
Simplemente servía para cubrir los espacios donde no tenía dientes ya que se le habían caído.
Hizo una bufanda a mano para Tom Cruise.
En el set de La Guerra de los Mundos
Suele llevar encima un libro.
Siempre es uno de esos libros con posibles nombres para bebés.
Tiene varias aficiones.
Le gusta ir a caballo y tocar el violín y el piano.
Ella y Kristen Stewart son mejores amigas.
Trabajaron juntas en la saga Crepúsculo y en la película The Runaways.
Ella y su hermana han aparecido varias veces en la misma película.
Pero nunca han estado en la misma escena juntas.
Dice que ha aprendido mucho viendo a directores trabajar.
Y le encantaría algún día dirigir su propia película.
Desde el 2004 no aparece en televisión.
La última vez fue en la serie Friends, en una escena con Joey.
En el instituto fue animadora.
Y fue coronada como la reina del baile.
Ha ido a la universidad de Nueva York desde 2011.
Dice que no ha seguido estudiando para tener una carrera profesional diferente sino por su propio interés y curiosidad. Ya sabe a lo que quiere dedicarse.
Tranquiliza saber que no todas las pequeñas estrellas terminan como Macaulay Culkin o Lindsay Lohan sino que algunas logran aprovechar todo lo bueno que les brinda el éxito y la fama al mismo tiempo que evitan y se esconden de lo malo.