Las mujeres egipcias gozaban de una amplia gama de derechos y libertades.
Si bien pública y socialmente las mujeres egipcias eran vistas como inferiores a los hombres, disfrutaban de una gran independencia jurídica y financiera. Podían comprar y vender propiedades, ejercer como jurados, testar y celebrar contratos legales.
Las pirámides no fueron construidas por esclavos
La vida de un constructor de pirámides desde luego no era fácil -los esqueletos de estos trabajadores muestran signos de artritis y otras dolencias-, pero las evidencias sugieren que estas construcciones no fueron levantadas por esclavos, sino por trabajadores asalariados.
Cleopatra no era egipcia
Aunque Cleopatra VII nació en Alejandría, en realidad formaba parte de una larga estirpe de macedonios descendientes de Ptolomeo I, uno de los lugartenientes de mayor confianza de Alejandro Magno. La dinastía ptolemaica gobernó Egipto desde 323 a.C. hasta 30 a.C., y la mayoría de sus líderes mantuvo su cultura griega. De hecho, Cleopatra fue uno de los primeros miembros de la dinastía ptolemaica que aprendió a hablar la lengua egipcia.
A Tutankamón lo pudo haber matado un hipopótamo
Se sabe muy poco sobre la vida del faraón niño Tutankamon, pero algunos historiadores creen saber cómo murió. Estudios de la momia del joven rey muestran que fue embalsamado sin su corazón y sin su caja torácica. Este cambio drástico en las prácticas funerarias tradicionales sugiere que pudo haber sufrido una lesión terrible antes de su muerte. Según algunos egiptólogos, la causa más probable de esta herida habría sido la mordedura de un hipopótamo. Los egipcios eran muy aficionados a la caza, y si el niño-rey participaba en cacerías peligrosas su muerte pudo haber sido a causa de un accidente en una de estas cacerías.
Los egipcios tenían muchas mascotas
Los egipcios veían a los animales como encarnaciones de los dioses y fueron una de las primeras civilizaciones en tener animales domésticos. Eran especialmente aficionados a los gatos, que asociaban con la diosa Bastet, pero también sentían una especial reverencia por los halcones, ibis, perros, leones y monos. Muchos de estos animales ocupaban un lugar especial en la casa egipcia y a menudo eran momificados y enterrados con sus amos después de su muerte. Otros eran utilizados para trabajar, como perros y monos que eran adiestrados para patrullar junto a los oficiales que velaban por la seguridad.
Cuestión de barbas
¿Nunca os ha llamado la atención al contemplar las estatuas de los faraones que unas tienen la barba recta y otras curvada? Si está recta, es una representación del faraón vivo, pero si la barba es curvada quiere decir que el faraón ya ha sido divinizado (o sea, ha muerto).
Los trabajadores egipcios organizaban huelgas
A pesar de que el faraón era considerado como una especie de dios viviente, los trabajadores egipcios no tenían miedo de protestar por una mejora de sus condiciones laborales. El ejemplo más famoso se produjo durante el reinado de Ramsés III. Cuando los trabajadores que participaban en la construcción de la necrópolis real de Deir el-Medina no recibieron su pago habitual en grano, se organizó una de las primeras huelgas de las que se tiene constancia en la historia. La protesta se hizo en forma de sentada: los trabajadores entraron en los templos cercanos y se negaron a salir hasta que sus quejas fueran escuchadas. Funcionó, y a los obreros se les pagó lo que se les debía.
El luto
Para los antiguos egipcios, el color para el luto no era el negro, sino el BLANCO. El color negro no era símbolo de fatalidad, sino de fortuna. Las riberas del Nilo quedaban negras al verse cubiertas del abundante limo tras una crecida. Eso era presagio de que habría una buena cosecha.
Los faraones egipcios a menudo tenían sobrepeso
La dieta egipcia a base de cerveza, vino, pan y miel tenía un alto contenido de azúcar y los estudios muestran los estragos que pudo haber hecho en las cinturas reales. Los exámenes de momias indican que muchos gobernantes egipcios tenían sobrepeso, e incluso eran diabéticos. Un ejemplo notable es la legendaria reina Hatshepsut: mientras que en su sarcófago aparece representada como esbelta y atlética, los historiadores creen que en realidad era obesa y calva.
El tamaño era importante
La longitud del vendaje de una momia es de aproximadamente 800 metros. Esta medida garantizaba un perfecto y total recubrimiento del cuerpo.