¿Hitler estaba loco? ¿El alcoholismo afectó la toma decisiones de Churchill durante la Segunda Guerra Mundial? ¿Un presidente de Estados Unidos gobernó con Alzheimer?
David Owen en el libro En el poder y la enfermedad, desvela secretos y concatena historias en torno a los males de salud que aquejaron a quienes tomaron decisiones que cambiaron el rumbo de la historia.
Winston Churchilll padeció bipolaridad. Los momentos de depresión que padecía Churchill él los llamó “mi perro negro”. Además, bebía grandes cantidades de alcohol. Pero, parece ser que el alcohol nunca pareció perjudicarle mucho” Bebía champán, brandy y especialmente whisky.
Franklin D. Roosevelt contrajo poliomielitis a los 39 años. Eso lo dejó inmovilizado de las dos piernas. Siendo presidente se dio la impresión de que estaba de pie pero nunca se le fotografió con la usual silla de ruedas, tanto fue así que de las 35 mil fotografías de la Roosevelt Presidential Library, solo dos lo muestran en silla de ruedas.
Adolf Hitler en realidad lo que padecía era hybris, un síndrome asociado al poder y fue más evidente hasta 1941, ya en plena Guerra Mundial. Se había vuelto totalmente impermeable a las opiniones de los demás y estaba cometiendo errores enormes, característicos del síndrome de la hybris. En realidad, Hitler era un neurótico que carece de las adecuadas inhibiciones. Tras el atentado que sufrió en julio de 1944, Hitler se volvió consumidor de cocaína, la cual inhalaba dos veces al día.
Según Owen, no hay pruebas convincentes que permitan clasificar a Hitler como un enfermo mental, establece Owen.
Iosif Stalin tenía miedo de ser asesinado. Era una total paranoia. Una ocasión ordenó ejecutar a un guardia porque arregló sus botas para que no crujieran y así no lo escuchaba el líder del Kremlin. Tambien padeció hipertensión, psoriasis y arteriosclerosis.
Benito Mussolini un día escupió sangre. Tenía una úlcera gastroduodenal de importancia pero no mayor que su creciente inseguridad. Se presume que era bipolar como Churchill. Continuamente tenía pesadillas sobre su muerte: pensaba que sería detenido por Estados Unidos y juzgado en el Madison Square Garden de Nueva York. Al Final murió a manos de la resistencia italiana y colgado junto a su amante en la marquesina de una gasolinera de Milán.
Dwight Eisenhower, jefe de las fuerzas aliadas en Europa y principal responsable del desembarco de Normandái, fue presidente de Estados Unidos de 1953 a 1961. Durante su presidencia vivió uno de los momentos más duros de la Guerra Fría. Junto con la entonces URSS tenían el mayor poderío nuclear. El 24 de septiembre de 1955, mientras jugaba golf, se sintió mal y pensó que era una indigestión. Al día siguiente le realizaron un electrocardiograma y resultó que sufrió un infarto. Ya en 1949 había sufrido un ataque cardíaco.
El General francés Charles de Gaulle, presidente de la República Francesa en 1940, llegó a pensar en el suicidio. Contagiado de malaria, sufrió de hipertrofia de próstata. En 1964 visitó México y nunca se supo que traía un catéter en la vejiga. En una rueda de prensa en 1965 dijo: no se preocupe, no dejaré de morirme algún día.

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