1. Prepara tu piel justo después de levantarte
Lo primero que debes hacer es eliminar la grasa que tu rostro acumuló durante la noche; para ello debes lavarlo con agua tibia, jabón neutro o algún otro que no dañe tu piel.
Puedes agregar un tratamiento para el cuidado de la piel, si es necesario. Si no lo es, sólo tienes que poner alguna crema hidratante y protector solar; así estarás cuidando tu piel de cualquier daño ocasionado por el maquillaje.
Aplica el primer que hayas elegido. Si aún no tienes uno te recomendamos usar uno con color que te ayude a elevar el tono de los demás cosméticos, además este producto te ayuda a corregir errores desde la primera capa.
2. Coloca una base
Utiliza un poco de BB cream para ayudar a cubrir las imperfecciones que no lograste esconder con el primer, posteriormente ayuda un poco a que la crema haga su trabajo correctamente usando un poco de corrector. Repite cuantas veces sea necesario.
Cuando ya hayas puesto las capas necesarias de crema y corrector, puedes polvear un poco tu rostro para proteger la crema . Sólo asegúrate de que el polvo que estés usando sea del tono adecuado.
3. Cejas
Al igual que lo hiciste con todo tu rostro, lo primero que debes aplicar en las cejas es un primer que te permita poner el maquillaje libremente sobre la zona sin peligro a que se corra o no se fije.
Repasa la zona con un lápiz para cejas, sólo procura no recargarlo demasiado para no hacer grumos o deformar visualmente tus cejas. Opta por tonos marrones o grises, así evitarás accidentes.
Justo encima de donde dibujaste con el lápiz, aplica un poco de sombra para oscurecer un poco más tus cejas. Lo ideal es que esta capa la realices con un tono un poco más alto que el de la capa anterior, así de verdad lograrás unas cejas "más pobladas".
Sella el maquillaje con un poco de cera para cejas, para este paso puedes valerte de un pincel un poco rígido que incluso te va a ayudar a difuminar los colores haciendo que todo luzca más uniforme. Para eliminar el brillo de la cera, aplica una muy ligera capa de polvo traslúcido
4. Ojos
Aprovecha el primer que aplicaste en la primera fase para aplicar las sombras de tus ojos, comienza por la parte más cercana a la nariz continúa hasta llegar hasta la esquina exterior de éste.
Una vez que has aplicado la sombra, entonces puedes comenzar con el delineador. Si de repente sientes que éste dejó un poco de grumos o simplemente no quieres que se corra, puedes sellarlo con un poco de sombra que deberás aplicar con un pincel rígido.
Utilizando una pinzas para rizar, dale forma a tus pestañas y pasa un poco de mascara sobre ellas para que guarden esa forma.
5. Toques finales
Si te quieres ver un poco bronceada, aplica bronzer con una brocha gruesa pero suave. Las zonas en la que debes poner más énfasis es en las partes más altas de tu rostro —frente, pómulos y barbilla—, que son donde normalmente te pegaría el sol.
Tal vez lo que necesitas es un par de lindas chapas así que mejor deja de lado el brozer y ve por un rubor para lograr justo lo que buscas. Si no sabes como elegir el color basta con que te pellizques un poco la mejilla, el tono que quede como marca, será el que debes comprar para que tu rubor luzca natural.
Lo primero que debes hacer es eliminar la grasa que tu rostro acumuló durante la noche; para ello debes lavarlo con agua tibia, jabón neutro o algún otro que no dañe tu piel.
Puedes agregar un tratamiento para el cuidado de la piel, si es necesario. Si no lo es, sólo tienes que poner alguna crema hidratante y protector solar; así estarás cuidando tu piel de cualquier daño ocasionado por el maquillaje.
Aplica el primer que hayas elegido. Si aún no tienes uno te recomendamos usar uno con color que te ayude a elevar el tono de los demás cosméticos, además este producto te ayuda a corregir errores desde la primera capa.
2. Coloca una base
Utiliza un poco de BB cream para ayudar a cubrir las imperfecciones que no lograste esconder con el primer, posteriormente ayuda un poco a que la crema haga su trabajo correctamente usando un poco de corrector. Repite cuantas veces sea necesario.
Cuando ya hayas puesto las capas necesarias de crema y corrector, puedes polvear un poco tu rostro para proteger la crema . Sólo asegúrate de que el polvo que estés usando sea del tono adecuado.
3. Cejas
Al igual que lo hiciste con todo tu rostro, lo primero que debes aplicar en las cejas es un primer que te permita poner el maquillaje libremente sobre la zona sin peligro a que se corra o no se fije.
Repasa la zona con un lápiz para cejas, sólo procura no recargarlo demasiado para no hacer grumos o deformar visualmente tus cejas. Opta por tonos marrones o grises, así evitarás accidentes.
Justo encima de donde dibujaste con el lápiz, aplica un poco de sombra para oscurecer un poco más tus cejas. Lo ideal es que esta capa la realices con un tono un poco más alto que el de la capa anterior, así de verdad lograrás unas cejas "más pobladas".
Sella el maquillaje con un poco de cera para cejas, para este paso puedes valerte de un pincel un poco rígido que incluso te va a ayudar a difuminar los colores haciendo que todo luzca más uniforme. Para eliminar el brillo de la cera, aplica una muy ligera capa de polvo traslúcido
4. Ojos
Aprovecha el primer que aplicaste en la primera fase para aplicar las sombras de tus ojos, comienza por la parte más cercana a la nariz continúa hasta llegar hasta la esquina exterior de éste.
Una vez que has aplicado la sombra, entonces puedes comenzar con el delineador. Si de repente sientes que éste dejó un poco de grumos o simplemente no quieres que se corra, puedes sellarlo con un poco de sombra que deberás aplicar con un pincel rígido.
Utilizando una pinzas para rizar, dale forma a tus pestañas y pasa un poco de mascara sobre ellas para que guarden esa forma.
5. Toques finales
Si te quieres ver un poco bronceada, aplica bronzer con una brocha gruesa pero suave. Las zonas en la que debes poner más énfasis es en las partes más altas de tu rostro —frente, pómulos y barbilla—, que son donde normalmente te pegaría el sol.
Tal vez lo que necesitas es un par de lindas chapas así que mejor deja de lado el brozer y ve por un rubor para lograr justo lo que buscas. Si no sabes como elegir el color basta con que te pellizques un poco la mejilla, el tono que quede como marca, será el que debes comprar para que tu rubor luzca natural.