Muchas veces nos pasó de contar o escuchar cosas que de dudosa veracidad, que no eran buenas y no eran nada útiles saberlas o contarlas.
Todos tenemos el derecho de decir lo que pensamos (por eso nos encontramos con gente estúpida, a menudo), pero es muy importa el cómo y cuando decimos las cosas.
Hay poca tolerancia en que otros piensen diferente, pero si están equivocados, no debería haber problema en que piensen así, si nosotros no lo estamos. Quiero decir que no es nuestro problema.
Por eso, Sodrates tenía la filosofía de los tres filtros. Y para explicar que significa, permitime contarte que en una ocasión, a Sócrates, lo visitó un amigo para contarle un chisme que a su vez le contaron sobre otro amigo mutuo. Sócrates lo interrumpió y le preguntó a su amigo, si él había aplicado la prueba de los tres filtros a quien le narró la historia.
-“Los tres filtros, no sé qué es eso”— le respondió.
-“Entiendo” —le dijo Sócrates— “entonces permíteme aplicártelo a ti”.
- “Lo que vas a contar de nuestro amigo… ¿es verdadero?” preguntó Sócrates.
“No lo sé”— le contestó.
"Veo”, dijo Sócrates, y volvió a preguntarle: “lo que vas a contar de nuestro amigo, ¿es bueno?”
-“Definitivamente no”, le contestó.
Por último, le preguntó Sócrates: “Lo que me vas a contar de nuestro amigo, ¿me es útil?”.
“No… no creo que te sea útil”, le dijo.
“Entonces”, le dijo Sócrates a su amigo: “Si lo que me vas contar de nuestro amigo no es verdadero, ni es bueno y tampoco me es útil…para qué me lo vas a contar”.
Con este ejemplo, Sócrates le enseñó a su amigo que la Verdad, la Bondad y la Utilidad son principios y prácticas que todos debemos cultivar en beneficio no solo de nuestro interior, sino también como norma de convivencia en la sociedad en que vivimos.
https://cesareducomunicador.blogspot.com/2013/01/los-tres-filtros-de-socrates.html