En Afganistán la vida es dura en todos los sentidos, pero especialmente para las mujeres, aún se mantienen costumbres muy anticuadas, entre ellas, una antigua practica llamada bacha posh, el significado de esta expresión es “disfrazada de niño”. Cuando los padres nunca tuvieron un hijo eligen a su hija mayor para convertirla en su descendiente varón.
Una Joven de 18 años llamada Sitara Wafadar, vive bajo esa costumbre, desde que nació fue vestida como hombre y su padre la obligó desde los 8 años a trabajar con él en una fábrica de ladrillos.
La joven debe llevar la vestimenta tradicional como los hombres en donde trabaja, fingir una voz grave y mantener su cabello corto, aunque quisiera dejarlo largo.
Hace ladrillos desde la mañana hasta la noche y trata de pasar desapercibida. Si fuese descubierta podría ser secuestrada.
En muchas partes del país la vida está regida por la sharia, la ley islámica que considera una falta grave la desobediencia de las mujeres hacia la autoridad masculina y pueden recibir castigos brutales. Las mujeres no tienen permitido trabajar y si son acusadas de haber cometido adulterio son apedreadas hasta la muerte, muchas veces sin derecho a demostrar que la acusación es falsa.
El bacha posh es decir “Disfrazada de niño” suele aplicarse en “zonas particularmente conservadoras” de Afganistán, para evitar el estigma social de no tener hijos varones. La costumbre dicta que al llegar a la adolescencia las mujeres pueden dejar de vestirse como hombre y volver a su vida femenina.
Sitara tiene cuatro hermanas y aunque podría librarse del bacha posh, ya que ha llegado a los 18 años, teme que el rol de hijo varón pase a manos de una de sus hermanas menores. Otra razón por la cual no lo ha hecho es porque su padre es un anciano, su madre está enferma y ella es la única fuente de ingresos del hogar y tiene que pagar las deudas de la familia.
El bacha posh es una imposición cultural, pero algunas mujeres lo practican por voluntad propia, ya que mediante esta costumbre pueden evitar las limitaciones tradicionales de las mujeres asi como disfrutar de mayor libertad y privilegios que de otro modo no conseguirían, de esta forma pueden asistir a la escuela, practicar deportes como el futbol, acompañar a sus hermanas en público y trabajar.
Una Joven de 18 años llamada Sitara Wafadar, vive bajo esa costumbre, desde que nació fue vestida como hombre y su padre la obligó desde los 8 años a trabajar con él en una fábrica de ladrillos.
La joven debe llevar la vestimenta tradicional como los hombres en donde trabaja, fingir una voz grave y mantener su cabello corto, aunque quisiera dejarlo largo.
Hace ladrillos desde la mañana hasta la noche y trata de pasar desapercibida. Si fuese descubierta podría ser secuestrada.
En muchas partes del país la vida está regida por la sharia, la ley islámica que considera una falta grave la desobediencia de las mujeres hacia la autoridad masculina y pueden recibir castigos brutales. Las mujeres no tienen permitido trabajar y si son acusadas de haber cometido adulterio son apedreadas hasta la muerte, muchas veces sin derecho a demostrar que la acusación es falsa.
El bacha posh es decir “Disfrazada de niño” suele aplicarse en “zonas particularmente conservadoras” de Afganistán, para evitar el estigma social de no tener hijos varones. La costumbre dicta que al llegar a la adolescencia las mujeres pueden dejar de vestirse como hombre y volver a su vida femenina.
Sitara tiene cuatro hermanas y aunque podría librarse del bacha posh, ya que ha llegado a los 18 años, teme que el rol de hijo varón pase a manos de una de sus hermanas menores. Otra razón por la cual no lo ha hecho es porque su padre es un anciano, su madre está enferma y ella es la única fuente de ingresos del hogar y tiene que pagar las deudas de la familia.
El bacha posh es una imposición cultural, pero algunas mujeres lo practican por voluntad propia, ya que mediante esta costumbre pueden evitar las limitaciones tradicionales de las mujeres asi como disfrutar de mayor libertad y privilegios que de otro modo no conseguirían, de esta forma pueden asistir a la escuela, practicar deportes como el futbol, acompañar a sus hermanas en público y trabajar.