Apenas en septiembre del año pasado todo el mundo hablaba de la gran noticia, Selena Gomez, la exchica Disney había logrado convertirse en la nueva musa de Woody Allen.
La actriz de 25 años había alcanzado una de sus mayores, metas protagonizar el nuevo proyecto del director neoyorquino junto a otras grandes y jóvenes promesas, como Elle Fanning y Timothée Chalamet.
La historia de esta cinta se centraría en el romance de un grupo de adolescentes que se están convirtiendo en adultos, y se estrenaría en octubre de este año en el Festival de Cine de Nueva York para luego ser lanzada en todo el mundo.
Sin embargo, algo paso, y a estas alturas la cinta que lleva por nombre A Rainy Day in New York, aun no tiene fecha de estreno, y por lo visto nadie parece saber nada sobre cuándo podremos verla o si, finalmente, llegará a estrenarse…. y la razón es bastante escabrosa.
Resulta que Selena rodó A Rainy Day in New York justo cuando el escándalo de las acusaciones de violación y abusos sexuales hacia Havey Weinstein estalló en la prensa internacional; así pues, cuando el movimiento #MeToo comenzó a cobrar fuerza, los nombres de muchos otros famosos también saltaron a escena incluyendo el de Allen.
Esto debido a que en el 2014 el diario The New York Times, publicó una carta de Dylan Farrow, la hija adoptiva del director de cine y de la actriz Mia Farrow, en la que la chica acuso a su padre de haber abusado de ella sexualmente, cuando era una niña.
Estos supuestos abusos sexuales ya se habían dado a conocer antes en 1993, luego de la separación de Allen y Farrow, y ocuparon las portadas de periódicos y tabloides, pero no tuvieron continuación debido a que la actriz nunca llegó a presentar cargos en contra del cineasta, a pesar de que en aquel entonces un juez si considero que había elementos suficientes para perseguir el caso.
Ante estas acusaciones Woody Allen siempre negó los hechos y se defendió argumentando que su exesposa era quien había fabricado toda esa truculenta historia para dañar su imagen, pues se sentía despechada porque él, la había dejado para casarse con Soon-Yi su hija adoptiva 35 años menor que él.
Tras este escándalo, las miradas de crítica se dirigieron hacia Selena Gomez. Y muchos de sus admiradores comenzaron a reprocharle qué estuviera trabajando, con un hombre que estaba siendo acusado de abuso sexual.
Aunque en un inicio la intérprete intentó no manifestarse al respecto, finalmente la presión en redes sociales fue más fuerte y acabó por hacerla hablar:
“Para ser honesta, no estoy segura de cómo contestar, y no porqué esté intentando evadir el tema, es solo que no sé muy bien cómo reaccionar ante una cuestión tan delicada”.
Sel terminó el rodaje envuelta en esta polémica, que lamentablemente fue avivada por las declaraciones de su madre, Mandy Teefey. Y es que, según lo que esta contó en una entrevista, ella misma advirtió a su hija de que no trabajase con alguien como Woody Allen, pero la chica como buena adolecente había hecho “oídos sordos” a su consejo.
Hoy en día pasado un año desde que la cantante estuviese rodando con Allen, nadie sabe para cuándo será el estreno de la dichosa película.
En un principio, se dijo que era Amazon quien la emitiría en servicio de streaming, pero al día de hoy no hay planes de que A Rainy Day in New York vea la luz.
Según algunos medios Amazon podria estar optando por retrasar el lanzamiento hasta el año 2019, a modo de esperar a que las cosas se calmen un poco, pero otra de las posibilidades es que su estreno se cancele de forma definitiva.
Solo el tiempo acabará por revelar la verdad, aunque lo cierto es que desde entonces hasta el día de hoy Selena no ha vuelto a hablar de su participación en la película, es más, la cantante, al igual que sus compañeros de reparto Timothée Chamaet y Rebecca Hall, donó todo el dinero que ganó por este film.
Además de este vergonzoso escándalo, año Sel ha tenido que enfrentar retos realmente fuertes: acabo su relación con The Weeknd, su ex de toda la vida se comprometió y hasta tuvo que someterse a un trasplante de riñón. Sin embargo, también ha tenido buenos momentos: lanzo un nuevo disco Bad Liar, renovó con éxito la segunda temporada de la serie, “Por trece razones” y firmo un contrato millonario con la marca Coach.