Militar asesinado por motochorros: se había mudado a Buenos Aires por la salud de su hijo
Un militar fue asesinado de un balazo frente a la puerta de una casa de cambio del barrio porteño de Villa Devoto, adonde había llegado junto a un colega en un auto con el chofer de la entidad.
Fuentes de la investigación estimaron que fue un “golpe planeado”. El crimen fue perpetrado pasadas las 13:30, en avenida Francisco Beiró al 5.100, cuando los militares que hacían labores de custodia de valores llegaron con mochilas cargadas con dinero y fueron amenazados por dos personas armadas que los atacaron para robarles.
Al llegar fueron amenazados por los dos hombres armados, lo que generó un forcejeo con uno de los efectivos –identificado como Javier Vilar- quien se resistió a entregar su mochila y ante esa actitud, uno de los asaltantes le disparó en la zona de la axila, lo que provocó su muerte en pocos minutos, añadieron los informantes.
Quién era Vilar
Javier Vilar tenía 37 años, era suboficial en el Ejército y además trabajaba como custodio en una financiera. Estaba casado y tenía tres hijos de 3, 5 y 14 años, uno de los cuales tenía problemas en la vista, por lo que había pedido el traslado de Campos de los Andes, en Mendoza, a Buenos Aires para que lo puedan operar. “Su último destino era en el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas”.
“Acá se gana menos y la situación lo llevó a tener que trabajar como custodio, cuando no podemos. No lo hacía por la plata sino porque realmente lo necesitaba. Tenía vocación absoluta. Entró a la Escuela deSuboficiales del Ejército Sargento Cabral con 16 años en 1998. Egresó en el 2000. Era excelente en todo sentido. Muy buena persona y mejor soldado”, lo describió uno de sus amigos.
