La Audiencia de Cantabria ha ratificado la sentencia de un Juzgado que condenó a once meses de prisión a una mujer por denuncia falsa, ya que dijo que su jefe la había acosado sexualmente, después de que éste la pidiera que devolviese un dinero de la empresa que había robado y cómo no lo hizo la despidió.
Según relata la resolución del Juzgado, el hombre descubrió en mayo de 2014 que la mujer se había apropiado de dinero cobrado a clientes de la empresa y la pidió que lo devolviera, algo que no hizo, por lo que el jefe la denunció ante la Policía.
Cuatro días después, la mujer presentó una denuncia por acoso laboral y sexual contra su jefe, que aseguró que en una ocasión la había obligado a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento
El Juzgado de Instrucción que se ocupó de la investigación de esa denuncia argumentó «la falta de verosimilitud de la versión de la denunciante» y archivó la causa en enero de 2015.
Y una sentencia de un Juzgado de lo Social declaró en abril de 2018 procedente el despido de la mujer y que no estaba acreditada la situación de acoso que ella denunciaba por parte de su jefe durante más de diez años.
El Juzgado de lo Penal condenó a esta mujer a once meses de prisión y a pagar una multa de 2.500 euros por denuncia falsa -delito contra la Administración de Justicia- y a indemnizar a su jefe con 3.000 euros por los daños morales que le causó.
La Audiencia de Cantabria confirma, en una resolución firme, esa sentencia del Juzgado, y condena a la mujer a pagar las costas de su apelación.
Según relata la resolución del Juzgado, el hombre descubrió en mayo de 2014 que la mujer se había apropiado de dinero cobrado a clientes de la empresa y la pidió que lo devolviera, algo que no hizo, por lo que el jefe la denunció ante la Policía.
Cuatro días después, la mujer presentó una denuncia por acoso laboral y sexual contra su jefe, que aseguró que en una ocasión la había obligado a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento
El Juzgado de Instrucción que se ocupó de la investigación de esa denuncia argumentó «la falta de verosimilitud de la versión de la denunciante» y archivó la causa en enero de 2015.
Y una sentencia de un Juzgado de lo Social declaró en abril de 2018 procedente el despido de la mujer y que no estaba acreditada la situación de acoso que ella denunciaba por parte de su jefe durante más de diez años.
El Juzgado de lo Penal condenó a esta mujer a once meses de prisión y a pagar una multa de 2.500 euros por denuncia falsa -delito contra la Administración de Justicia- y a indemnizar a su jefe con 3.000 euros por los daños morales que le causó.
La Audiencia de Cantabria confirma, en una resolución firme, esa sentencia del Juzgado, y condena a la mujer a pagar las costas de su apelación.