COMPRÓ UN PLASMA Y CUANDO LO ABRIÓ, DESCUBRIÓ QUE ERA UN CACHO DE MADERA
Lo que aparentaba ser una pantalla de 47 pulgadas, con tecnología Led en tercera dimensión (3D) , empaquetada como nueva, en realidad era un pedazo de madera cortado en forma de rectángulo, envuelto con plástico negro y etiquetas.
Según mencionó la mujer, la estafa ocurrió dentro de una tienda de autoservicios donde se le acercó un adulto vestido de manera formal para ofrecerle el artículo electrónico. El delincuente se hizo pasar como el gerente de otra tienda de la misma cadena transnacional y argumentó “que en el inventario les habían sobrado algunas televisiones y necesitaban deshacerse de ellas”.
La tabla de madera tenía una base de plástico como los televisores modernos, además un control remoto y lo que parecía unas gafas para tecnología 3D, resultaron ser unos simples lentes oscuros con calcomanías (incauta)