El presidente de Uruguay llegó a la Argentina para aprovechar unas increíbles ofertas sólo disponibles en nuestro país. Se reconoció como un mandatario austero y como una persona del pueblo. Por eso se quedó detrás de escena para disfrutar de una apacible tarde de domingo.
Pero una vez más el micrófono le jugó una mala pasada. Mientras el programa avanzaba con normalidad se pudo escuchar algún que otro exabrupto que con mucha inteligencia supo argumentar y salir victorioso, sin herir suceptibilidades.
Video Parte 1
Video Parte 2