AT-4
El AT-4 (ó AT4) es un arma portátil antitanque manufacturada en Suecia por Saab Bofors Dynamics (anteriormente Bofors Anti Armour Systems), en la OTAN substituye al M72 LAW. Saab ha logrado mucho éxito vendiendo los lanzamisiles AT-4, haciéndolo una de las armas anti-tanque más comunes en el mundo, esta arma se le da a la infantería para destruir o neutralizar vehículos blindados y fortificaciones (aunque normalmente no es suficiente para vencer a un moderno carro de combate). El arma y su proyectil son manufacturados como una sola pieza, es decir que el lanzamisiles es de un solo uso y desechado después así como el Panzerfaust alemán. El AT-4 es un desarrollo del Pansarskott m/68 (60mm) y fue adoptado por el ejército sueco en los 60´s; así como el m/68, el AT-4 (fabricado en Zakrisdal, Karlstad, Suecia) fue un diseño de Förenade Fabriksverk. Antes de ser adoptado por el ejército sueco, el AT-4 participó en una competencia por una nueva arma anti-tanque para el ejército estadounidense, el cual, impresionado con esta arma, decidió mejorarla rediseñando algunas piezas como la mira y la correa, después el ejército de E.U. adoptó este AT-4 como el lanzagranadas M136 anti-tanque. El ejército sueco reconoció las mejoras que le dieron al arma y adoptó esta versión estadounidense del AT-4 con el nombre de Pansarskott m/68 (Pskott m/68). En los 90´s se hicieron pruebas con una versión del arma de 120mm (el grosor del cañón de la mayoría de los tanques principales), con una ojiva capaz de penetrar la armadura frontal de cualquier tanque de asalto MBT ("Main Battle Tank". Sin embargo, el proyecto fue cancelado debido a la disolución de la Unión Soviética y la reducción al presupuesto de la defensa. El AT-4 opera como un fusil con escape, en este tipo de armas, el proyectil es propulsado por gases (generalmente en forma de flama) que son disparados por la parte de atrás del cañón y sirven para impulsar el proyectil fuera del arma con una inercia hacia adelante. La fuerza de reacción (hacia atrás) que se produce al hacer el disparo en fusiles con escape, no actúa sobre el arma como en la mayoría de la armas de fuego como pistolas o rifles, todo el empuje de los gases de ignición es expulsado por atrás y esto casi no produce un culatazo. Además, como el lanzamisiles no tiene que soportar las altas presiones de los gases que se producen en las balas por ejemplo, puede ser diseñado para ser muy ligero. La desventaja de este mecanismo, es que al ser disparado, se produce un fogonazo muy fuerte hacia atrás que puede causar severas quemaduras y heridas por presión a alguien que esté detrás o al mismo usuario del arma, esto hace del lanzacohetes un arma difícil de usar en espacios confinados. El problema del fogonazo ha sido eliminado con el AT-4 CS (Confined Spaces), esta nueva arma despliega agua salina por detrás cuando se dispara, la cual logra absorber el fogognazo y disminuir masivamente la presión de la onda de choque que se produce. Esta variante del AT-4 permite al soldado disparar a algún vehículo sin exponerse al fuego enemigo. Para disparar, el usuario debe asegurarse de que no haya nadie a sus espaldas, en caso de estar pecho tierra, debe poner sus piernas a un lado para evitar quemarse, debe quitar los dos seguros, amartillar y presionar el botón de disparo. Además, el AT-4 puede tener una mira de visión nocturna removible. Esta arma requiere poco entrenamiento y es muy simple de usar, no obstante, es muy costosa y su entrenamiento con proyectiles reales no se permite, para practicar, existen versiones del arma que disparan ojivas luminosas de 9mm o 20mm.