La goma de mascar o chicle (del nahua tzictli) es un producto que si bien no ha influido en la historia, nos ha acompañado a todos (o casi a todos) por lo menos en algún periodo de nuestra vida.
Actualmente la goma de mascar se fabrica de gomas sintéticas o del original chicle, un tipo de latex natural el cual sirve para… pues para masticarlo y hacer ocasionales globos de chicle que se nos quedan pegados en la nariz y alguna vez en el cabello.
La historia del chicle se pierde en el tiempo. Se han hallado trozos de goma masticada de más de 5,000 años de antigüedad que datan del Neolítico. Los mayas de México la usaban, aunque tenían la costumbre de añadirle grasa de insectos, además de algunas resinas aromáticas. Era un producto usado principalmente por las mujeres con la intención de refrescar su aliento.
También masticaban chicle o sustancias parecidas los griegos, los indios americanos y otras culturas. La sustancia que servía de base variaba mucho y se obtenia de algunas plantas, de pastos y a partir de la parafina hasta que, alrededor de 1860, se comenzó a importar chicle de México el cual pronto dominó el mercado debido a que era más suave y blando que otras gomas y a que guardaba el sabor por más tiempo. Sin embargo, en la época actual muchas compañías han cambiado y usan gomas sintéticas, dado que son más baratas.
La primera marca comercial de goma de mascar fue propiedad de John B. Curtis en 1848 y se llamaba “The State of Maine Pure Spruce Gum”. En los Estados Unidos sólo hay, oficialmente, una compañía (Glee Gum) que usa chicle para confeccionar la goma de mascar mientras que en mercados como el de Japón predomina aún el chicle. Como sea, se trata de una industria multibillonaria y de una salud envidiable.
Actualmente la goma de mascar se fabrica de gomas sintéticas o del original chicle, un tipo de latex natural el cual sirve para… pues para masticarlo y hacer ocasionales globos de chicle que se nos quedan pegados en la nariz y alguna vez en el cabello.
La historia del chicle se pierde en el tiempo. Se han hallado trozos de goma masticada de más de 5,000 años de antigüedad que datan del Neolítico. Los mayas de México la usaban, aunque tenían la costumbre de añadirle grasa de insectos, además de algunas resinas aromáticas. Era un producto usado principalmente por las mujeres con la intención de refrescar su aliento.
También masticaban chicle o sustancias parecidas los griegos, los indios americanos y otras culturas. La sustancia que servía de base variaba mucho y se obtenia de algunas plantas, de pastos y a partir de la parafina hasta que, alrededor de 1860, se comenzó a importar chicle de México el cual pronto dominó el mercado debido a que era más suave y blando que otras gomas y a que guardaba el sabor por más tiempo. Sin embargo, en la época actual muchas compañías han cambiado y usan gomas sintéticas, dado que son más baratas.
La primera marca comercial de goma de mascar fue propiedad de John B. Curtis en 1848 y se llamaba “The State of Maine Pure Spruce Gum”. En los Estados Unidos sólo hay, oficialmente, una compañía (Glee Gum) que usa chicle para confeccionar la goma de mascar mientras que en mercados como el de Japón predomina aún el chicle. Como sea, se trata de una industria multibillonaria y de una salud envidiable.