La Batalla de Gaugamela

Macedonia, una tierra unificada por el Rey Filipo II, se había convertido en un territorio de gran importancia y peso en el mundo antiguo. Su eficacia militar, y su rompedora riqueza basada en el oro y el comercio, pronto llevó a esta tierra a mirar a cotas más elevadas, a ampliar su territorio, y a buscar un salida al mar desde la que dominar el Mediterráneo. Tras la muerte de Filipo en el año 336 a.C. su hijo, Alejandro asumió el trono. Alejandro, de 20 años de edad y ya siendo un afamado y respetado líder militar pronto siguió con la tendencia expansionista de su padre. Esto le llevó a entrar en guerra con el Imperio Persa, amparado en una unión de los pueblos griegos denominada la Liga de Corinto en la que tan solo se echaba de menos la presencia de Esparta, puesto que todas las demás polis griegas estaban representadas. Alejandro, acabaría siendo conocido como Alejandro Magno siendo uno de los personajes históricos más reconocidos de la historia. Esta guerra, permitía a Macedonia poder expandirse hacia el este y a las demás polis griegas a vengarse por las anteriores invasiones persas. La campaña comenzó con victorias importantes para el lado aliado. Los persas con Dario III al mando, reclutaron un nuevo gran ejército y se desplazaron a Gaugamela donde aprovecharon una gran llanura en la que incluso eliminaron cualquier posible obstáculo que impidiese una gran batalla campal. El campo de batalla estaba decidido, solo faltaba que Alejandro Magno acudiese con sus tropas para que diera comienzo la decisiva Batalla de Gaugamela que a buen seguro decantaría la iniciativa de la guerra.

La batalla de Gaugamela tuvo lugar el 1 de octubre de 331 a. C. en Gaugamela, en la ribera del río Bumodos, tributario del Gran Zab. Dicho lugar se encuentra a unos 27 km al noreste de Mosul y a 52 de Arbela. En la batalla se enfrentaron el ejército persa a las órdenes de su rey Darío III y el ejército macedonio bajo el mando de Alejandro Magno. Darío eligió esa localidad porque era una amplia llanura que favorecía a sus numerosas fuerzas montadas. Esta batalla marcó el final del Imperio Persa y es considerada una obra maestra en la táctica militar y la mayor victoria de Alejandro.

Los dos ejércitos se encontraron en Mesopotamia para decidir el destino de un imperio. Con diferencia, el más numeroso de esos ejécitos era el liderado por Darío III, rey de reyes y amo de todas las tierras entre el Éufrates y Afganistán. En cierta ocasión, sus dominios llegaron hasta el Mediterráneo, pero los invasores macedonios de Alejandro Magno conquistaron esas tierras.
Darío ofreció a Alejandro un gran soborno en un desesperado intento de garantizar la paz. Parmenión, uno de los generales de Alejandro, comentó: " Si estuviese en tu lugar, yo lo aceptaría" Y Alejandro le respondió con aspereza: " Si, yo también lo aceptaría si fuese tú".
Tras el rechazo de su oferta, Darío reunió un impresionante ejército de aproximadamente unos 250000 hombres, que incluía escitas de las orillas del mar Negro y bactrios de las estribaciones del Himalaya. Además reclutó a 6000 mercenarios griegos como guardias personales.

Escitas Negros
La caballería de Darío, su principal baza, contaba con arqueros a caballo y catafractos con armadura. La ancha llanura ofrecía una buena oportunidad para que su caballería superase a la de Alejandro. Aunque los hombres de éste eran superiores en calidad, erna 7000 frente a los 40000 jinetes de Darío. La caballería macedónica llevaba armadura y casco, pero probablemente lucharían sin escudos, ya que necesitaban las dos manos para controlar sus largas lanzas de madera ( sarisas ). La caballería que luchó junto a Alejandro se conocía como "Los Compañeros".
El historiador Arriano cifra la infantería macedonia en 40000 hombres, frente a los 160000 infantes persas, sin embargo la infantería de Darío apenas disponía de armas y de formación, mientras que Alejandro estaba al frente de veteranos curtidos y acostumbrados a la victoria. Algunos macedonios eran "Hypaspist" ( portaescudos ) armados de forma convencional, pero el grueso de la infantería se componía de falangistas. Éstos luchaban en filas de hasta ocho, aunque cada hombre podía ejercer presión con sus largas picas. Cuando se bajaban, las picas formaban ante el enemigo un seto de punzantes lanzas. Esta falange resultaba formidable, pero únicamente si se mantenía la formación. Si se perdía el orden podía ser derrotada y, para ello, Darío contaba con carros equipados con guadañas.
Estos carros presentaban dos puntos débiles: eran vulnerables a la caballería y requerían un terreno muy liso, ya que las enormes guadañas hacían que la pérdida de la formación resultase desastrosa. Darío dependía de su caballería para proteger a sus carros, y en el campo de batalla preparó a conciencia varios caminos libres de obstáculos para conducir los carros hasta el mismo centro de la infantería de Alejandro. Es posible que contase con algunos elefantes que siguieran a los carros, y cuando la caballería hubiera roto todavía más la falange, la infantería persa terminaría el trabajo sin perder a un solo hombre.

En el ala derecha se situaba como era habitual Alejandro Magno con la caballería a la cual comandaría durante la batalla. A su lado, se encontraba la infantería ligera, mientras que la infantería pesada, la más numerosa, se ocuparía del centro formando una falange con formación en primera y última línea, muy útil en caso de que la falange fuera rodeada y su retaguardia fuese obligada a combatir. En cuanto al ala izquierda, la más débil pero con poca importancia estratégica se situó a caballería aliada (de Fersalia y Tracia) y a mercenarios griegos. El ala izquierda estaba comandada por Parmenio, uno de los generales macedonios más leales a Alejandro.
Por su parte, el ejército persa era mucho más numeroso. A pesar de que el ejército al completo incluía cerca de 200.000 hombres, tan solo 91.000 eran soldados y ejecutaban dicha labor. De estos 92.000 hombres, 35.000 eran caballería y 53.000 infatería ligera, siendo la presencia de la infantería pesada ínfima ya que tan solo la componían 4.000 "Inmortales" que eso sí, representaban la élite del ejército persa. Además también contaban con cerca de 50 carros con guadañas en las ruedas (especialmente efectivos en batallas a campo abierto) y alrededor de 15 elefantes de guerra que atemorizaban a los griegos y macedonios.
En cuanto a la formación del ejército, Darío se coloca en el centro de su ejército como manda la tradición persa, dispone a su caballería en ambos flancos y a la infantería pesada en el centro y retaguardia de la formación como columna vertebral de su ejército y último recurso, dejando a la infantería ligera ocupar la vanguardia del centro.

El primero en mover ficha y por tanto en iniciar la Batalla de Gaugamela, fue Alejandro Magno, quien envió a su infantería en un ataque diagonal hacia el flanco derecho persa, Dario para contrarrestar este ataque apoyado en su superioridad numérica, ordena un ataque envolvente contra la ofensiva macedonia. Al suponer esta envolvente un gran peligro para las tropas aliadas, Alejandro junto a su caballería ordenó una serie de cargas contra la contraofensiva persa con el fin de debilitar sus filas y conseguir que los persas no cerrasen la bolsa y que la infantería macedonia no quedara rodeada. Dario, tras ver esto, ordena a sus carros de combate atacar a la infantería macedonia para desorganizarla, pero cuando estos se aproximaban a la vanguardia de las filas macedonias, los carros fueron sorprendidos con una lluvia de flechas y jabalinas que mató a muchos de los conductores de los carros. Para acabar con los restantes, la falange macedonia perfectamente ordenada se abrió dejando pasillos por el que pasaban los carros que fueron a parar a una segunda fila de infantería pesada macedonia que dio buena cuenta de ellos. Tras quedarse sin carros y temeroso de una posible derrota Dario comete un error fatal, ordena una carga general de su caballería contra las tropas de Parmenio situadas en la izquierda con el mismo fin que el ataque de los carros, desorganizar a las tropas macedonias y abrir brecha para aprovechar su ventaja numérica.

El problema de dicho ataque de caballería es que se abrió un hueco en la formación persa, fruto de los miles de soldados de caballería que partieron al ataque. Alejandro vio el hueco y se lanzó con toda su caballería en formación de cuña directamente hacia allí, iniciando una carga brutal en la que las tropas persas no podían hacer nada por evitar el avance pletórico de Alejandro y sus hombres. Su objetivo era claro, acabar con Dario. Dario por su parte, atrapado y sin poder hacer nada para evitar la carga macedonia decide huir del campo de batalla provocando la desbandada general entre sus tropas, momento que la caballería macedonia aprovechó para masacrar a la débil infantería ligera persa.
No obstante la batalla no había terminado, al igual que la caballería persa dejó un hueco en sus filas, la macedonia hizo lo propio, permitiendo que la caballería persa penetrase por las filas macedonias rodeando a su infantería. Alejandro que se encontraba junto a su caballería en persecución de Dario, recibió la noticia y dio media vuelta para auxiliar a la rodeada falange. Alejandro Magno y su caballería pronto acabaron con la amenaza persa, dando por concluida la batalla. La Batalla de Gaugamela había sido ganada, en cambio, Dario había conseguido escapar. En cualquier caso Alejandro Magno conseguía con esta victoria la supremacía militar en Mesopotamia.

Batalla: La Batalla de Gaugamela.
Fecha: 1 de Octubre del 331 a. C.
Lugar: Gaugamela
Resultado: Victoria griega-macedonia.
Clave: Superioridad técnica de la infantería pesada griega-macedonia.
Fecha: 1 de Octubre del 331 a. C.
Lugar: Gaugamela
Resultado: Victoria griega-macedonia.
Clave: Superioridad técnica de la infantería pesada griega-macedonia.
Beligerantes
Reino de Macedonia y polis griegas
Imperio Persa
Bajas:
Macedonia y aliados: 5.000 muertos.
Imperio Persa: 40.000 muertos.
Macedonia y aliados: 5.000 muertos.
Imperio Persa: 40.000 muertos.