La televisión nacional ha visto entre su programación a gente que hasta la fecha, seguimos sin saber por qué se ganó un espacio en un medio de comunicación.
No sabemos qué es lo que hacen o qué intentan comunicar. Son un error de la humanidad con el que hemos tenido que vivir y sólo nos queda burlarnos.
Memo Ríos
De todos los "comediantes" que hemos tenido que soportar en programas como "Humor es los comediantes", "Cero en conducta", entro otros, este es tal vez el peor.
Vive de chistes malos y pedir aplausos por ellos. Una cosa horrible.
Sergio Sepúlveda
El tipo del molesto "Difícil de creer" tiene pinta de que fue el niño molesto de la clase. Ese que cree saberlo todo cuando en realidad no sabe nada.
A cualquiera de nosotros nos gustaría patearlo cada que sale con su famosa frase y dándoselas de culto.
El inspector de Hoy
Sin razón y motivo aparente para su existencia, este ¿comediante? fue un regular en el programa Hoy y en general en la mayoría de emisiones del Canal 2.
Aunque la verdad si lo piensan un poco, su trabajo es envidiable. Le pagaban por salir de manera ridícula en la tele y hacer algún mal chiste.
Niurka Marcos
Para nuestra suerte Niurka Marcos no es mexicana, el problema es que hizo su "fama" gracias a la televisión de nuestro país.
Saber qué es lo que hace puede llegar a ser bastante complicado, pero lo podemos definir en "persona hueca,vulgar y exibicionista".
Yurem
Al parecer el trabajo de Yurem es ser Yurem. Un ser que tiene un espacio en la televisión por vestirse de manera horrible y ser él mismo.
Claro está que él es un estúpido. Esa es la única explicación que tenemos.
La Wanders Lover
Guerra de Chistes, vio nacer a una figura pública que tenía el trabajo de ¿ser humillada?
Ni idea de qué es lo que se supone que hace, del cuerpo está 2,3... pero de la cara-tula... paso...
Fabiruchis
He llegado a la conclusión que el único objetivo de la existencia de Fabiruchis fue darle un apodo a ese wey gracioso que todos tienen en la oficina o en la escuela.
Si era reportero, periodista, conductor o lo que sea que haya sido, pasa a segundo término al recordarlo todo golpeadito dando declaraciones.