Bill y Melinda Gates llevan una década inmersos en una cruzada para vacunar a todos los niños del planeta. Uno de sus objetivos prioritarios ha sido África, donde las malas condiciones sanitarias y la falta de agua potable crean las mejores condiciones para la proliferación de enfermedades como la meningitis y la malaria.
Pero en lugar de tratar de responder a estas necesidades básicas, los multimillonarios y sus aliados centran sus esfuerzos en vacunar a la población local, hecho que ha provocado una ola de parálisis entre las poblaciones más jóvenes de África.
Una reciente investigación de la periodista Christina England, de la web Vactruth.com, nos muestra lo sucedido en el pequeño pueblo de Gouro en el norte de Chad, donde al menos 50 jóvenes han desarrollado una parálisis después de ser vacunados con “MenAfriVac “, una nueva vacuna contra la meningitis desarrollada específicamente para África.
Considerada como una cura preventiva contra la meningitis, la vacuna MenAfriVac provocó en cada uno de los niños, algunos de los cuales de tan sólo siete años de edad, alucinaciones, convulsiones y finalmente parálisis.
De acuerdo con el primo de dos de los niños afectados por esta vacuna, los terribles efectos secundarios de MenAfriVac comenzaron a aparecer a las 24 horas de su administración. Muchos de los niños comenzaron a experimentar dolores de cabeza y vómitos, que posteriormente desembocaron en “convulsiones incontrolables mientras expelían descontroladamente saliva por la boca”.
Pero cuando los padres y las autoridades locales acudieron a los funcionarios gubernamentales de más alto rango para pedir ayudar para los niños afectados, sus peticiones fueron prácticamente ignoradas.