En 1955 el zoólogo Bernard Heuvelmans, en su libro “Tras la pista de animales desconocidos” definió la criptozoología como “El estudio de los animales sobre cuya existencia sólo poseemos evidencia circunstancial y testimonial, o bien evidencia material considerada insuficiente por la mayoría”. Este hombre de ciencia basó su trabajo en el de Anthonid Cornelis Oudemans y su estudio de 1892 «La gran serpiente marina».
Muchos seres o animales son el fruto de la imaginación de diferentes pueblos autóctonos, interpretación cultural, tradición oral que habla de animales extintos o incluso engaños elaborados para fomentar el turismo.
Una rama que merece particular atención, es la de homínidos crípticos. En este grupo encajan algunos de los más populares seres de la criptozoología, los cuales repasaremos a continuación.
PIE GRANDE.

Habitaría en las áreas salvajes de Estados Unidos y al sudoeste de Canadá. Un término alternativo con el que se le conoce es Sasquatch en idioma aborigen o Bigfoot en inglés.
El fenómeno moderno de Pie Grande comenzó en 1958 con informes acerca de enormes huellas aparecidas en el condado de Humboldt (California). De la misma forma, también se han descrito otros avistamientos de grandes seres antropomorfos que datan de finales de 1700.
Testigos hablan de una gran criatura de entre 2 y3 metros, rasgos simiescos, con amplios hombros y estructura robusta. La cabeza es pequeña, puntiaguda y baja; en ocasiones con un cresta en la punta del cráneo. Los ojos son descritos generalmente como pequeños y ocultos bajo una frente pronunciada. A excepción de la cara, manos y pies, una fina capa de pelo cubre su cuerpo. El color del cabello es frecuentemente marrón o negro, aunque tiende a ser rojizo, arenisco o con brillos plateados. Los sonidos que emite, se describen, como un chillido o silbido agudo, o un grave gruñido. Estudiosos, especulan un parentesco de Pie Grande con el Yeti; sus antepasados pudieron llegar a América a través del estrecho de Bering durante la última glaciación, tal como lo hiciera el hombre moderno.

EL YETI.

En el Tíbet recibe el nombre de Metoh Kangmi. Tiene costumbres nocturnas y rehúye al hombre, sus características son similares a la de su primo Pie Grande.

Yuan Zhening, paleoantropólogo de la Academia de Ciencias de China, que ha efectuado varias expediciones en busca del Yeti, reveló en el año 2000 al diario The New York Times que existen variantes de estas criaturas en las diversas regiones de China.
El gran Yeti, llamado “Dzu-teh” por los sherpa, mide entre 2 y2,75 metros de altura.
El pequeño Yeti, llamado “Yeh-teh” o “Yerén”, es rechoncho y de la talla de un hombre, o algo menor, entre 1,4 y1,7 metros.
Un tercer tipo de Yeti, sería el “Nyalmo” o “Mi-Chen-Po”. Los sherpa los describen como un gigante carnívoro, antropófago, de4 a5 metros de altura, que habita en cuevas por encima de los4000 metros y se desplaza en grupos. De estos titanes existen pocos testimonios, pero hay impresiones de huellas entre 45 y 60 cms de longitud.
Otra forma de Yeti es el “Teh-lma” o “Pyar-them”, un pequeño bípedo nocturno de45 a 90 cms de altura, de pelambre gruesa y rojiza con cabellera en melena. Este ser habitaría en las selvas de baja altitud del Nepal. Puede ser una especie de gibón, aunque éstos no se conocen en la zona.
Se deduce en todas estas variantes su alimentación omnívora. El análisis de los excrementos que se han encontrado confirma esta hipótesis: contienen materia vegetal, huesos de pequeños mamíferos y aves, y restos de grandes insectos. Además, se han descubierto en esos excrementos tres nuevas especies de parásitos intestinales, lo que sugiere que su huésped es una especie desconocida. Todos los exámenes de ADN realizados en fecas y restos de pelo hallados, dan a conocer que se trata de una especie emparentada con los primates, pero desconocida.
CHUCHUNA.

Es la versión rusa del Yeti de menor tamaño. Habita supuestamente en la tundra de Siberia y al igual que sus parientes Sasquatch, Yeti y Pie Grande, es muy difícil verlo.
Como dato curioso en la India, la región del monte Everest, donde no vive ninguna especie conocida de primate conocida, se le llama Mahalangur Himal, literalmente: “Las montañas de los grandes monos”.

Hombre representando un chuchuna
ALMASTY DE RUSIA

Se cuenta que en diciembre de 1941, cuando las tropas alemanas invadieron Rusia, el Ejército Rojo atrapó un particular prisionero. Parecía un hombre, pero no lo era. Más bien parecía un ancestro de los seres humanos. La captura tuvo lugar en la frontera rusa con Turquía, zona hostil para el hombre.
Extrañados por la apariencia del sujeto, los oficiales solicitaron la presencia de un médico para examinarlo. Era una extraña mezcla, simiesco, pero más cercano un hombre primitivo. Todo su cuerpo estaba cubierto por un vello pardo y grueso. Tenía los brazos largos y caídos, pero las piernas cortas y robustas. Medía cerca de 1,80 mt y parecía temeroso.
Tras examinarlo, el médico acabaría escribiendo: “Lo que más impresionaba eran sus ojos, fijos en algo invisible, vacíos; los ojos de una bestia. Recomiendo liberarlo.” Pero eran tiempos de guerra y el extraño prisionero fue ejecutado.
Más tarde se descubriría que no se trataba del único homínido de esas características que habitaba aquellos parajes. Los nativos del lugar los llamaban “Almasty o Almas”.
Era como un Yeti, pero su aspecto se asemejaba más a un ser humano. Se describió como por las autoridades como: “Un omnívoro que camina en posición erguida y que fue empujado por los hombres, en el curso de los últimos siglos, a zonas cada vez más restringidas. Su estructura es aproximadamente la humana, y el color de su pelaje está a medio camino entre el gris y el rojo oscuro. Su cabeza se apoya sobre los hombros, ya que casi no tiene cuello. Desde el punto de vista anatómico se parece mucho al hombre, pero no lo es.”
ORANG PENDEK.

Literalmente: “Diferente del orangután” en idioma local, viviría en las áreas selváticas de Sumatra. Según la descripción de los nativos este ser sería de cerca de un metro de altura y vello cobrizo.
Los informes de avistamientos han sido lejanos, principalmente de nativos. Hay que tener en cuenta que dichos nativos poseen una creencia asumida por tradición de que tal animal existe y que alguna vez habrán de verlo.
El descubrimiento de restos fósiles datados en 18.000 años de antigüedad del Homo floresiensis, calzarían con la descripción general del Orang Pendek. Se piensa que los nativos, miles de años atrás tuvieron contacto con estos pequeños seres y los testimonios son de orden oral o bien, otra teoría apunta a que estos aún sobreviven en la zona.
ALGUNAS CONCLUSIONES.
Tradición oral, memoria genética, mitología, mal interpretación cultural. Muchos pueden ser lo motivos que lleven a creer en estos seres, sin embargo, no puede desecharse a priori la posibilidad de su existencia. La ciencia constantemente se asombra con el descubrimiento de nuevas especies y en muchos casos con el re descubrimiento de otras que se creían extintas. La historia de la evolución humana es un capítulo con muchos vacíos que aun no son llenados.
El reciente hallazgo del “Homo Floresiensis” o Hobbit en 2004 y el “Hombre de Desinova”, en 2010, ramas humanas que convivieron con el Homo Sapiens (hombre moderno) y el Neanderthal, obligan a replantear el destino de otros bípedos que se pensaba, habían quedado en el camino. Científicos creen que Yetis, Bigfoots y otros, podrían ser en realidad homínidos que se daban por desaparecidos, como el Gigantopithecus que incluso, habitó las mismas regiones de oriente que el Yeti hace 400 mil años durante el pleistoceno medio.
En el caso del Chuchuna se propone que sería uno de los últimos sobrevivientes de los aborígenes paleo asiáticos siberianos, que buscó refugio en las regiones más inaccesibles entre los ríos Yana e Indigirka.
Entre 30 y 18 mil años atrás, se produjo un fenómeno que acabó con varias especies humanas. El Neanderthal, el Homo Floresiensis y otros que aun no conocemos, desaparecieron de escena. Desde hibridación con el hombre moderno, aniquilación por parte de nuestros antepasados, o incluso algunas más descabelladas como complot extraterrestre para crear nuestra raza, son algunas de las hipótesis que se manejan para explicar el por que somos – en apariencia- la especie ganadora de esta carrera evolutiva.
No sería desproporcionado suponer que aún quedan algunos primos del hombre, que presionados por nuestro arrollador avance hayan optado por recluirse en las regiones más inaccesibles del planeta para huir de la extinción definitiva.