¿Alguna vez te has preguntado a que huele una persona “recién fallecida”? Pues esta extraña y terrorífica incógnita la ha revelado un grupo de científicos de la Universidad de Huddersfield.
De acuerdo con los científicos, la muerte tiene un olor a pasto recién cortado o a campo, esto debido a la liberación de una sustancia llamada hexanal. Además de este aroma, el cuerpo libera olores como los de la pintura o acetona.
Esta investigación podría ayudar al entrenamiento de perros policías y recuperar cuerpos de manera más rápida, además serviría para detectar la hora de la muerte y acelerar la detección de criminales.