FOTOS|Lágrimas de los colombianos al abandonar Venezuela
La multitud de colombianos que vuelven de Venezuela deportados o por cuenta propia ante la campaña contra el contrabando y los paramilitares del presidente de ese país, Nicolás Maduro, indigna a sus compatriotas que sienten que han sido convertidos en chivos expiatorios.
Los problemas de la frontera no son nuevos, pero ni siquiera en el ya lejano 1987, cuando los dos países movilizaron sus flotas navales y estuvieron a punto de irse a la guerra por los límites en el golfo de Venezuela, llamado Coquivacoa en Colombia, se vio una política parecida a quienes fueron a ese país atraídos por la bonanza de otros tiempos.
Las imágenes de miles de colombianos de todas las edades, desde ancianos hasta niños, atravesando el manso río Táchira con el agua a la cintura o al cuello y sus pocos enseres en la espalda ha causado una honda conmoción en Colombia donde la sociedad se pregunta hasta dónde llegará la situación.
La percepción en Colombia es que esta práctica no tiene nada que ver con la persecución al contrabando, que lo hay desde hace décadas a lo largo de los 2.219 kilómetros de frontera común y que, como tituló hoy un diario, se trata de una “humillante expulsión”.
Los colombianos son conscientes de que una acción militar es impensable, entre otras cosas por la tradición civilista de Colombia y su respeto a las normas del sistema interamericano, y alaban la sensatez mostrada por Santos ante la crisis en la frontera, sin caer en la provocación, pero al mismo tiempo exigen más contundencia en la respuesta del Gobierno.