InicioInfoEl lado Breaking Bad de Adolf Hitler que nadie conocía

El lado Breaking Bad de Adolf Hitler que nadie conocía

Info•9/11/2015
El lado "Breaking Bad" de Adolf Hitler que nadie conocía El historiador alemán Norman Ohler acaba de publicar un libro en el que describe su adicción al Pervitin, un tipo de metanfetamina. Se lo suministraba su médico personal, Theodor Morrell El nazismo, un régimen que proclamaba ser la emanación de la máxima pureza de la raza, demostró ser de lo más impuro que dio la historia de la humanidad. La adicción del Führer y de gran parte de su séquito a las drogas más duras de la época es una nueva evidencia de ello. No es la primera vez que se presentan pruebas de que la Alemania Nazi drogaba a sus tropas para convertirlas en máquinas irreflexivas de matar. Los altos mandos militares hacían circular el Pervitin, un tipo de metanfetamina muy similar al que se volvió mundialmente famoso en estos años, gracias a la serie de televisión Breaking Bad. Lo verdaderamente novedoso de la investigación que Norman Ohler plasmó en The Total Rush: Drugs in the Third Reich (La colocación total: drogas en el Tercer Reich), es que demuestra que el propio Adolf Hitler se había convertido en un adicto hacia el final de la Segunda Guerra Mundial. "Berlín era una cocina de droga al estilo Breaking Bad para Hitler y para los nazis, mucho antes de que el programa de televisión fuera concebido", contó Ohler a la prensa, durante la presentación de su obra. "El doctor Fritz Hauschild, que en su momento había sido jefe farmacológico en Temmler, era el hombre detrás de la producción. Era metanfetamina cristal sin prescripción médica, y millones se aprovecharon de ello", agregó. El hombre de lentes que asoma detrás de Hitler era Theodor Morell, su médico El encargado de proveer el narcótico al líder era su médico personal, Theodor Morrell. Según el libro, en el círculo íntimo del poder nazi se lo conocía como "el Maestro de la inyección en el Reich". Las contradicciones del régimen llegaban al punto de inundar los diarios y revistas con propaganda en contra del consumo de alcohol y tabaco. Mientras, Hitler no podía vivir sin su dosis diaria de Pervitin. Se calcula que más de 200 millones de píldoras fueron repartidas a los soldados entre 1939 y 1945. Éstas se combinaban con otras drogas, como derivados de la cocaína, cuyos efectos probaban primero en los prisioneros de los campos de concentración.
Datos archivados del Taringa! original
85puntos
326visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
7visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

a
adriano034🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts67
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.