Empezaré por hacer una advertencia. En la red abundan las recetas para hacer diferentes tipos de pizza con base de coliflor y aunque muchas de ellas quedan con una textura crocante similar, no igual, similar, a la de una pizza de harina de trigo tradicional, por lo general le agregan a la mezcla un poco de queso para lograrlo.
Como yo estoy consumiendo pocos lácteos por el momento, no lo usé, así que la contextura es menos rígida y menos crocante.
¡Pero no te me desanimes! La buena noticia es que al no usar queso, también le estoy restando (sino eliminando), un número considerable de calorías y de grasa, haciendo de esta versión una opción maravillosa para mi estilo de vida saludable.
Queda absolutamente deliciosa y no es nada complicada de hacer.
La receta que hoy te traigo lleva algunos toppings e ingredientes que tenía en la nevera y que me gustan mucho pero como siempre te digo, puedes usar los que prefieras o tengas a la mano.
No siendo más, ¡empecemos!
¿Qué necesitas?
Para 1 pizza mediana
Para la base
1 coliflor mediana
1 huevo
1 cucharadita de orégano
Sal al gusto
Si quieres que la masa quede crocante, añade 1/2 taza de mozzarella rallado
Para la salsa
1 tomate muy maduro
¼ de cucharadita de páprika
1 cucharadita orégano
Sal y pimienta al gusto
Toppings
¼ de cebolla roja cortada en tiritas (yo la sumerjo en agua antes de usarla para que no quede muy fuerte)
¼ de pimentón cortado en tiritas
½ taza de carne molida dorada
Hojas de rúgula
Preparación
Lo primero que haremos es preparar la base. Para ellos cortamos en tallos pequeños la coliflor y la llevamos al microondas sin nada de agua durante 7 minutos.
Retírala y con la ayuda de un mixer, un procesador o la licuadora, tritúrala muy bien formando un puré.
También puedes cocinar la coliflor en agua hirviendo. Si usas este método, asegúrate de exprimir toda la coliflor ya triturada para eliminar el exceso de agua.
Mezcla el puré de coliflor con el huevo, la sal y el orégano.
Extiende la mezcla en una bandeja para horno dándole forma circular o cuadrada y hornea durante 15 minutos a 180 C o hasta que la masa esté seca y empiece a tomar color (es normal que se quemen un poquito los bordes).
Mientras la base está, preparemos la salsa:
En una olla pequeña, pon a dorar un tomate cortado en cuartos sin nada de aceite, hasta que notes que la piel empieza a tomar un color más oscuro y se arrugue.
Tritúralo en la licuadora, procesador o mixer formando una pasta (yo le dejo la piel y las semillas), lleva de nuevo a la olla, agrega la páprika, sal y pimienta al gusto y orégano.
Deja cocinar durante un par de minutos para eliminar el exceso de agua.
Cuando la base de la pizza esté lista, retírala del horno, cúbrela con la pasta de tomate que acabamos de hacer y los toppings que quieras excepto las hojas de rúgula o las hojas que quieras usar.
Lleva de nuevo al horno durante 5 minutos.
Retira, pon las hojas de rúgula sobre los demás ingredientes y ya está.
Como yo estoy consumiendo pocos lácteos por el momento, no lo usé, así que la contextura es menos rígida y menos crocante.
¡Pero no te me desanimes! La buena noticia es que al no usar queso, también le estoy restando (sino eliminando), un número considerable de calorías y de grasa, haciendo de esta versión una opción maravillosa para mi estilo de vida saludable.
Queda absolutamente deliciosa y no es nada complicada de hacer.
La receta que hoy te traigo lleva algunos toppings e ingredientes que tenía en la nevera y que me gustan mucho pero como siempre te digo, puedes usar los que prefieras o tengas a la mano.
No siendo más, ¡empecemos!
¿Qué necesitas?
Para 1 pizza mediana
Para la base
1 coliflor mediana
1 huevo
1 cucharadita de orégano
Sal al gusto
Si quieres que la masa quede crocante, añade 1/2 taza de mozzarella rallado
Para la salsa
1 tomate muy maduro
¼ de cucharadita de páprika
1 cucharadita orégano
Sal y pimienta al gusto
Toppings
¼ de cebolla roja cortada en tiritas (yo la sumerjo en agua antes de usarla para que no quede muy fuerte)
¼ de pimentón cortado en tiritas
½ taza de carne molida dorada
Hojas de rúgula
Preparación
Lo primero que haremos es preparar la base. Para ellos cortamos en tallos pequeños la coliflor y la llevamos al microondas sin nada de agua durante 7 minutos.
Retírala y con la ayuda de un mixer, un procesador o la licuadora, tritúrala muy bien formando un puré.
También puedes cocinar la coliflor en agua hirviendo. Si usas este método, asegúrate de exprimir toda la coliflor ya triturada para eliminar el exceso de agua.
Mezcla el puré de coliflor con el huevo, la sal y el orégano.
Extiende la mezcla en una bandeja para horno dándole forma circular o cuadrada y hornea durante 15 minutos a 180 C o hasta que la masa esté seca y empiece a tomar color (es normal que se quemen un poquito los bordes).
Mientras la base está, preparemos la salsa:
En una olla pequeña, pon a dorar un tomate cortado en cuartos sin nada de aceite, hasta que notes que la piel empieza a tomar un color más oscuro y se arrugue.
Tritúralo en la licuadora, procesador o mixer formando una pasta (yo le dejo la piel y las semillas), lleva de nuevo a la olla, agrega la páprika, sal y pimienta al gusto y orégano.
Deja cocinar durante un par de minutos para eliminar el exceso de agua.
Cuando la base de la pizza esté lista, retírala del horno, cúbrela con la pasta de tomate que acabamos de hacer y los toppings que quieras excepto las hojas de rúgula o las hojas que quieras usar.
Lleva de nuevo al horno durante 5 minutos.
Retira, pon las hojas de rúgula sobre los demás ingredientes y ya está.