El 45% de los pibes que quieren ser policías no pasan el test psicológico
Casi la mitad de los aspirantes a ingresar este año a la policía no logró superar el test psicológico. Se trata de la primera prueba que deben pasar los interesados a sumarse a la fuerza que se inscribieron en el Instituto de Seguridad Pública (Isep), tras lo cual se los somete a un examen médico, otro intelectual y uno físico. Los jóvenes que no pasan el primer filtro no logran acreditar una personalidad fuerte para actuar con firmeza bajo presión y se mostraron débiles ante situaciones de crisis y además, les cuesta trabajar en equipo y respetar jerarquías superiores.
El director del Isep, Aniceto Morán precisó al diario Uno de Santa Fe que este año hubo récord de anotados para ingresar a la policía provincial, con más de 9.000 fichas presentadas.
En el proceso administrativo quedaron unos 2.500 en el camino por no tener el secundario completo o estar excedidos en edad.
El director del Isep, Aniceto Morán precisó al diario Uno de Santa Fe que este año hubo récord de anotados para ingresar a la policía provincial, con más de 9.000 fichas presentadas.
En el proceso administrativo quedaron unos 2.500 en el camino por no tener el secundario completo o estar excedidos en edad.

A los 6.500 que quedaron en carrera, se les están tomando, por etapas los exámenes psicológicos a lo largo de estos días. “Y alrededor del 45 por ciento no está logrando superar este primer filtro”, confirmó Morán.
El test psicológico consta de tres entrevistas personales con el gabinete psicosocial del Isep. Quienes no logran superar este filtro no pueden hacer los otros tres exámenes y queda imposibilitado de cursar la carrera para sumarse a la fuerza policial.
Según Morán, los aspirantes rechazados “no logran acreditar una personalidad fuerte para actuar bajo presión y se mostraron algo débiles ante situaciones de crisis donde deben llevar calma a la población y a ellos mismos, además de hacer cumplir las normas”.
“Además –continuó– a muchos les cuesta trabajar en equipo, respetar jerarquías superiores y ejercer la autoridad en contextos conflictivos y ante adversidades”.

Según Morán, los aspirantes rechazados “no logran acreditar una personalidad fuerte para actuar bajo presión y se mostraron algo débiles ante situaciones de crisis donde deben llevar calma a la población y a ellos mismos, además de hacer cumplir las normas”.
“Además –continuó– a muchos les cuesta trabajar en equipo, respetar jerarquías superiores y ejercer la autoridad en contextos conflictivos y ante adversidades”.
