
Uno creería que una noticia así le daría la vuelta al mundo rápidamente, por eso cuesta pensar que algunos hechos completamente reales no reciban la atención que merecen.

¿Quién sabe? Quizá porque pueden causan pánico porque la atención de la gente está demasiada ocupada en ciertos programas de televisión.

Sin embargo algunas cosas merecen saberse, como esta anécdota completamente real, es escalofriante y por muy buenas razones.

Sucedió por accidente, unos biólogos marinos Australianos eligieron cuidadosamente hasta lo que ahora se considera un animal en el tope de la poderosa cadena carnívora, quizá la creatura mas temida de mundo, el depredador más voraz que conocemos el gran tiburón blanco.

Los biólogos hallaron a unó de nada más que tres metros, te invito a que te levantes de tu asiento o cama ahora mismo y compruebes cuanto son tres metros, de aproximadamente mil kilos de peso y con una mordida de varios puñados de cientos de kilos. Lo que le garantiza poder aplastar un cráneo humano como si fuera una galleta o incluso partir a una persona normal a la mitad.

Los biólogos llamaron al animal el gran tiburón “Alfa” era un proyecto llevado y patrocinado por un museo que pretendía filmar un documental llamado en español. “HA LA CASA DEL SUPER DEPREDADOR”.

La idea era tomar a este tiburón llamado “Alfa” que es exactamente el que estás viendo en la imagen y pegarle un sensor con GPS y otros sistemas de medición que transmitían datos en tiempo real.

Así lo hicieron, lo que los biólogos y los cineastas del documental ignoraban era que todo iba a salir mal por causas que les dejaría la piel helada.

Sucedió que cuatro meses después de haber colocado el sensor el sistema de medición empezó a mostrar datos completamente bizarros en el sentido de la palabra.
Para empezar el medidor indicaba que el tiburón había descendido rápidamente a los abismos oceánicos cercanos a Australia, cosa que los tiburones blancos nunca hacen.

Pero el monitor expresaba que el tiburón blanco llamado alfa se hallaba precipitándose ha una velocidad vertiginosa hacia la negrura absoluta del gran fondo marino. Un tiburón blanco puede incluso arriesgar su salud al hacer esto por no decir que por instinto ósea a sus mentes simples no se les ocurriría semejante cosa.

Eso fue lo que los llevo a darse cuenta de algo más, la temperatura estaba ascendiendo en lugar de hacerse cada vez más fría como es el abismo marino, resulta que el sensor indicaba que el tiburón Alfa estaba envuelto en una esfera de unos razonablemente calurosos 30 grados y durante los siguientes 8 días, el sensor se dañó irremediablemente y dejo de dar datos.

Más temprano que tarde los biólogos se dieron cuenta de lo había pasado, el enorme y peligrosísimo tiburón blanco de tres metros que estaban usando para el proyecto había sido hecho pesados y devorado por una creatura extraña.

A pesar de que no se sabe que fue, es bien conocido que hay muchos animales en este mundo que nunca han sido visto y mucho menos registrados. Y que la gran mayoría se hallan en el fondo del océano lugar al que es muy difícil acceder.

Y las pocas veces que se intenta acceder, se puede ver una porción infinitesimalmente pequeña a pocos metros delante de la luz, Abismos oceánicos donde al parecer habitan seres que pueden predar fácilmente a tiburones blancos de tres metros.
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