![Mi Top 5: Pornstars [Apto] Mi Top 5: Pornstars [Apto]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2016/04/13/012-FnViv7ReQ4d.webp)
5- Peta Jensen
Peta Jensen es la muestra viva y en movimiento de que existe un término medio entre lo completamente natural y el festival de artificios quirúrgicos, una señorita absolutamente arrebatadora a la que los arreglillos le han sentado de maravilla. Moderación y una buena base genética al servicio de un talento indiscutible para el porno.
Carácter, desde luego no le falta: trabajaba como stripper en un club y un tipo se le acercó para proponerle su primer rodaje porno. Ella lo mandó a la mierda, literalmente, creyendo que era un pervertido estafador. Luego investigó y descubrió que decía la verdad, así que le llamó para acordar su debut.
Asegura, eso sí, que el verdadero estímulo que le movió a hacer porno fue su sed de polla. Asegura que se casó, a los cuatro meses se divorció y desde entonces desarrolló una pasión por follar mucho y con muchos que a buen seguro ha sabido canalizar en esta profesión que tan bien ejerce.
4- Alison Tyler
180cm de pura sensualidad proporcionada, con un trasero como para perderse en él y un par de magníficos melones. Un mujerón en todos los sentidos que entró en el porno por la puerta grande empezando directamente con las mayores productoras del mundillo. Se define a si misma como “la vecina de al lado”: una joven amistosa, risueña, deportista y romántica. Se confiesa adicta al refresco de cola Dr. Pepper, al chocolate y a la bollería. Le encantan los animales, las tormentas, bailar, las flores, la música y viajar a otras culturas. Se considera exigente y asegura que se puede hablar con ella de cualquier cosa, que no muerde… a menos que nos apetezca.
3- Cassidy Banks
Dice Cassidy que, a diferencia de muchas de sus compañeras de su misma edad, ella es una persona muy serena y calmada. Le gusta quedarse en casa, le gustan los perros y le gusta pasar todo el tiempo que puede con su familia. Pero eso no está reñido con el sexo, y esta preciosa mulata de Colorado afirma que si entró en el negocio del porno fue precisamente porque la carrera que estaba haciendo como modelo de publicidad no le daba algo que ella disfruta: sexo por doquier. Así que dicho y hecho: se dirigió a una agencia de representación de pornstars y allí la recibieron con los brazos abiertos cuando vieron el impresionante monumento de grandes curvas naturales que se les venía encima.
La dulzura de Cassidy contrasta con unos rasgos salvajemente mestizos y un cuerpo rotundo con unas tetas que son de lo mejor del porno americano actual. Su actitud es taimada, tanto en las entrevistas donde parece incapaz de levantar el tono de voz, como en el trabajo, donde lleva mejor las escenas en las que son los demás quienes llevan la iniciativa y ella se deja llevar por el éxtasis.
2- Jayden Jaymes
Con un trasero fenomenal y unos pechos de escándalo, Jayden solo necesita la simpatía, la pasión como herramientas para ser una de las más deseadas pornstars del firmamento guarrete.
Dicen que cuando el pilotito rojo de la cámara se apaga la inteligente californiana da muestras de tener un carácter complicado, y de ello se han quejado algunas de sus compañeras como Nikki Benz, con quien en una ocasión incluso llegaron a las manos después de grabar una escena para Brazzers. No obstante todas, incluyendo las que han tenido problemas con ella, admiten que Jayden es una fuera de serie en su profesión y que merece muchos más galardones de los que recibe.
Los fans, desde luego, están encantados con que el ángel que protagoniza sus fantasías sea también una mujer fuerte y decidida.
1- Romi Rain
Entusiasta y apasionada, sus compañeros de rodaje dicen que Romi Rain actúa como una niña alegre y divertida y en cuanto las cámaras se encienden canaliza toda esa vitalidad hacia la lascivia y el vicio más irrefrenable. Morenaza de rasgos aparentemente latinos (su padre era siciliano), Romi no parece la típica muchacha de la deprimente Nueva Inglaterra y quizá no lo sea, por eso tras una adolescencia algo movidita, decidió largarse a Los Angeles para vivir aventuras y dar rienda suelta a sus impulsos.
Entre una cosa y otra habían pasado cinco años desde su llegada a Los Angeles, pero asegura que en el momento en que probó el porno auténtico se dio cuenta de que todo encajaba y de que ese era su hogar profesional.
Ahora, dice, lleva una vida más feliz, más desahogada económicamente y más saludable que nunca gracias a su paso cinco días a la semana por el gimnasio para mantener su cuerpazo.