Que tal linces.
Les voy a contar la trágica historia del día que se robaron mi auto.
Fue un 25 de febrero del 2015 yo me disponía a ir a entrenar, ya que practico futbol americano,
todo iba normal alisté mis cosas y me fui.
Antes que nada juego la posición de linebacker soy el que tiene que golpear a corredores y receptores, la mejor que puede haber en este hermoso deporte.
Hay una unidad deportiva en el lugar donde vivo, siempre hay robos por eso zona, pero
después de un año de ir a entrenar en mi auto nunca me había pasado nada, me confié
Después de todo quien querría un Tsuru modelo 1992 de dos puertas
El entrenamiento fue a las 8:00 pm, y termina a las 10:00 pm,
al momento de salir y no verlo no lo creí, pensé que era una mala broma
Llame a la policía metí reporte de robo, pero tenía en mente ya no poder recuperarlo ya que
esos autos los desarman y los venden en piezas.
Días después me entere quien había sido, tenía ganas de vengarme.
Pero con esas personas no conviene meterse y lo dejé por la paz,
ahora sigo pagando el préstamo que pedí para comprarlo.
Yo en la vida.
Les voy a contar la trágica historia del día que se robaron mi auto.
Fue un 25 de febrero del 2015 yo me disponía a ir a entrenar, ya que practico futbol americano,
todo iba normal alisté mis cosas y me fui.
Antes que nada juego la posición de linebacker soy el que tiene que golpear a corredores y receptores, la mejor que puede haber en este hermoso deporte.
Hay una unidad deportiva en el lugar donde vivo, siempre hay robos por eso zona, pero
después de un año de ir a entrenar en mi auto nunca me había pasado nada, me confié
Después de todo quien querría un Tsuru modelo 1992 de dos puertas
El entrenamiento fue a las 8:00 pm, y termina a las 10:00 pm,
al momento de salir y no verlo no lo creí, pensé que era una mala broma
Llame a la policía metí reporte de robo, pero tenía en mente ya no poder recuperarlo ya que
esos autos los desarman y los venden en piezas.
Días después me entere quien había sido, tenía ganas de vengarme.
Pero con esas personas no conviene meterse y lo dejé por la paz,
ahora sigo pagando el préstamo que pedí para comprarlo.
Yo en la vida.