
1. No te rompas la espalda cargando bolsas de tierra: Usa un mantel para arrastrarlas.
2. Quita la maleza más fácilmente saturando la tierra con agua antes.
3. Germina tus semillas con toallas de papel húmedas.
4. Deja tus semillas en remojo por al menos 24 horas antes de plantarlas.
5. Crea germinadores biodegradables con rollos de papel higiénico gastados.
6. La cáscara de un limón también funciona muy bien.
7. Ahorra espacio cultivando tus patatas de manera vertical.
8. El café molido enriquecerá el suelo y lo mantendrá a salvo de insectos.
9. Las cáscaras de huevo también le darán calcio a tus plantas y alejarán las pestes.
10. Usa un organizador de zapatos como una huerta vertical.
11. Los jardineros perezosos usan toallas de papel para mantener sus plantas con agua.
12. O una botella plástica.
13. Cultiva tu propia albahaca de los restos de la que compras en el supermercado.
14. Lo mismo con el apio.
15. Y cebollas
16. Los filtros de café evitarán que la tierra se salga por los agujeros de las macetas.
17. Organiza tus semillas en un álbum de fotos.
