
Hace dos años, a principios del 2013, el ingeniero de software Rob Rhinehart compartía su novedosa forma de alimentación con el mundo. Nacía Soylent en referencia a la comida en polvo de la película de ciencia-ficción Soylent Green que en España conocemos como Cuando el destino nos alcance.

Lo hacía a través de un artículo en el blog de tecnología, Hacker News, y que hoy podemos leer también en el propio blog de Rhinehart, “Mostly harmless” , cuya traducción es “Sobre todo inofensivo”. Toda una declaración de intenciones.
Los resultados fueron sorprendentes. Vio que le había bajado el colesterol y que le había mejorado la proporción de azúcar en sangre, una mejoría evidente de la piel que ahora estaba menos seca, áspera y sin manchas, que tenía el pelo libre de caspa, dientes más blancos, que aguantaba mucho más en el gimnasio, que sentía menos cansancio en su día a día y una rápida y espectacular mejora de sus capacidades cognitivas.

Aquí te dejamos 5 puntos a favor y 5 en contra para conocer un poco más el porqué está teniendo tanta repercusión el desarrollo de Soylent.
A FAVOR
1) es más barato que alimentarse de la manera tradicional ya que el consumo de un mes equivale a 28 sobres de comidas que valen unos 70$ ó 12 botellas de preparado que valen unos 29$. Además no se estropean durante meses, no requieren refrigeración, son fáciles de transportar y su preparación consume menos energía ya que sólo requiere unos segundos de batidora o en el caso de su nueva versión Soylent 2.0 nada, ya que es directamente bebible.
2) es fácil de conseguir gracias a que han distribuido libre y gratuitamente la receta. En Europa ya han salido muchas alternativas: Joylent (versión holandesa basada en la receta original de Soylent, de la que España es ya el 4º país comprador), Queal, Food 100% y subiendo…
3) fácil de preparar sin siquiera requerir una fuente de calor (aunque sí es necesario disponer de agua en el caso de los sobres).
4) es un preparado químicamente perfecto: sin excesos de colesterol, ni grasas, ni azúcares, ni sal. La cantidad exacta que el cuerpo necesita y punto. Además, como la receta se ha distribuido en abierto se puede saber su contenido exacto y calcular cuánto queremos consumir en función de nuestras necesidades.
5) impacto social y medioambiental muy positivo, ya que la producción de Soylent no hace daño a los animales (en las nuevas versiones las proteínas provienen de diferentes especies de algas y de la soja, principalmente) y genera mucha menos basura al cambiar los numerosos envases que hay por casa por sólo unos sobres.
Y para el colectivo eco: no contiene pesticidas, ni hormonas, ni conservantes.
Además, la liberación de la cocina es un gran éxito no sólo para las mujeres, sino también para otros grandes colectivos perjudicados: ancianos, discapacitados, enfermos, gente sin acceso a recursos próximos, etc…

EN CONTRA
1) falta de resultados a largo plazo y verdaderos estudios avalados por la comunidad científica ya que lo hasta ahora publicado no es más que una valoración personal del propio Rhinehart o de usuarios en internet sin pruebas de calidad científica, objetivas, medibles, extrapolables, etc.
2) el aburrimiento que puede provocar comer siempre lo mismo y de la misma manera. Aunque haya diferentes sabores e intercambio de recetas nunca podrá estar a la altura de la riqueza gastronómica de la comida tradicional.
3) su textura viscosa que puede no resultar agradable a algunos paladares.
4) falta de personalización ya que cada persona tiene un metabolismo diferente y unas patologías propias (anemia, diabetes, etc.) con lo que se necesitaría incluir una oferta para estos colectivos.
5) que su principal uso no sea serio. Es una pena que a estas alturas aún no haya ningún organismo que luche contra el hambre que se haya ofrecido a, por lo menos, tenerlo en cuenta y que, por ahora, sólo se esté desarrollando su vertiente más frívola.
¿Te animas a probarlo ?
