Tamara Samsonova podría haber pasado por una simpática abuelita si no fuera por el terrible secreto que escondía. La anciana está acusada de haber cometido al menos
10 asesinatos
y haberse comido los cuerpos de sus víctimas a lo largo de 20 años de terror.
A la anciana, que a simple vista parece una inofensiva abuela, se la puede ver en un video transportando el cuerpo de su última víctima en una bolsa de plástico, con la cabeza separada del resto del cuerpo y escondido en una olla tapada con un trapo.
Su más reciente víctima era Valentina Ulanova, de 69 años, una vecina con la que había mantenido una discusión subida de tono y de la que era su cuidadora. Los restos de Valentina fueron hallados el pasado fin de semana a las afuera de la ciudad de San Petersburgo.
El cuerpo desmembrado de la vecina alertó a la policía, que decidió registrar el domicilio de la víctima. Allí se encontraron con la vivienda de Samsonova, y al registrarla hallaron un diario en el que se explicaba con lujo de detalles la manera en que había matado y luego comido a diez personas.
A la anciana, que a simple vista parece una inofensiva abuela, se la puede ver en un video transportando el cuerpo de su última víctima en una bolsa de plástico, con la cabeza separada del resto del cuerpo y escondido en una olla tapada con un trapo.
Su más reciente víctima era Valentina Ulanova, de 69 años, una vecina con la que había mantenido una discusión subida de tono y de la que era su cuidadora. Los restos de Valentina fueron hallados el pasado fin de semana a las afuera de la ciudad de San Petersburgo.
El cuerpo desmembrado de la vecina alertó a la policía, que decidió registrar el domicilio de la víctima. Allí se encontraron con la vivienda de Samsonova, y al registrarla hallaron un diario en el que se explicaba con lujo de detalles la manera en que había matado y luego comido a diez personas.