Filipinas: el Hermano Hispano Perdido y Casi Extinto


Filipinas —oficialmente la República de Filipinas, es un país insular situado en el Sudeste Asiático, sobre el océano Pacífico. Su capital es Manila. Filipinas es el 12.º país más poblado del mundo, sin considerar los 11 millones de filipinos que viven en el extranjero.
Historia

En tiempos prehistóricos, los negritos fueron algunos de los primeros habitantes del archipiélago, seguidos por oleadas sucesivas de pueblos austronesios que trajeron consigo tradiciones y costumbres de Malasia, India y el mundo islámico, mientras que el comercio introdujo algunos aspectos culturales chinos.
En 1521, la llegada del explorador Fernando de Magallanes marcó el comienzo de una era de influencia y posterior dominio español. Miguel Lopez de Legazpi estableció el primer asentamiento español en Filipinas en 1565, con la fundación de Cebú. En 1571 fundó la ciudad de Manila, que se convirtiría en el centro administrativo y económico del Imperio español en Asia y puerto de partida del galeón de Manila con destino Acapulco. Tres siglos de colonización española dieron lugar a una cultura hispano-asiática, patente en el arte, música, gastronomía y costumbres de Filipinas, en especial su religión católica. También surgió una variante filipina del idioma español, que floreció en la segunda mitad del siglo XIX y primera del XX.

José Rizal, Marcelo del Pilar y Mariano Ponce, líderes del Movimiento de Propaganda.
A finales del siglo XIX estalló la Revolución filipina, apoyada por Estados Unidos y posteriormente la Guerra hispano-estadounidense que dio lugar a la cesión de las islas por España a EE.UU en 1899. Las desavenencias entre la nueva República Filipina y EE.UU desembocaron en la Guerra filipino-estadounidense que acabó con victoria estadounidense en 1903. De esta forma, los Estados Unidos reemplazaron a España como potencia dominante.

Edición de The Tribune del 24 de abril de 1942, anunciando la invasión japonesa de Filipinas.
A excepción del periodo de ocupación japonesa, los estadounidenses mantuvieron la soberanía sobre las islas hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1946. Desde la independencia, el país atravesó varias crisis políticas que sirvieron para definir las características de una república constitucional.
El legado de los distintos periodos históricos se refleja en la actual cultura del país, que es una combinación de lo indígena prehispánico con elementos chinos y la cultura hispánica, debido a tres siglos de presencia española. Esta cultura mestiza está presente en la gastronomía, en la música, los bailes y el arte filipino. El carácter hispánico es más evidente en su religión católica, en su legado arquitectónico, en especial las iglesias y casas de estilo colonial y en muchos topónimos del país, y en nombres y apellidos. Finalmente, la herencia de los Estados Unidos perdura en el idioma inglés y en una mayor afinidad con la cultura popular.
Demografia, Idiomas y Religion
Filipinas tiene una población estimada de 102 millones de habitantes; Según datos de 2010, el 49 % de la población vivía en las ciudades. Las grandes ciudades se componen de varias localidades llamadas barangays, las cuales comprenden varios «sitios» o barrios. Seis de cada diez filipinos viven en un barangay, que generalmente cuenta con una escuela, uno o dos supermercados y una capilla o iglesia católica. La creciente población urbana ha generado un choque entre los valores tradicionalistas de los habitantes del medio rural y las nuevas costumbres de la vida cotidiana.
Según la Constitución de Filipinas de 1987, el filipino y el inglés son los idiomas oficiales. El filipino es una versión estándar de facto del tagalo, hablado en la Gran Manila y otras regiones urbanas. El filipino y el inglés se utilizan en el gobierno, la educación, los medios de comunicación, las imprentas y en los negocios. La Constitución designa a las lenguas regionales, tales como el bicolano, cebuano, ilocano, hiligainón, pampango, pangasinense, tagalo y samareño, como idiomas oficiales auxiliares. Además estipula que el español y el árabe deben promoverse de manera voluntaria y opcional.
Más del 90 % de la población es cristiana: el 80 % pertenece a la Iglesia católica, mientras que el 10 % pertenece a otras denominaciones cristianas, como la Iglesia filipina independiente, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la Iglesia ni Cristo, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la Iglesia Unida de Cristo, los Testigos de Jehová y la Iglesia ortodoxa. Filipinas es uno de los dos países asiáticos donde los católicos son mayoría, siendo el otro Timor Oriental.
Entre 5 y 10 % de la población es musulmana, viviendo en su mayoría en las regiones de Mindanao, Palawan y Sulú, un área conocida como Bangsamoro o la «tierra de los Moros». Algunos de ellos han emigrado a las zonas urbanas y rurales en distintas partes del país. La mayoría de los filipinos musulmanes practican el sunismo de acuerdo con la escuela de Shafi'i. Muchos grupos indígenas y tribales todavía practican varias religiones tradicionales, a menudo sincretizadas con el cristianismo y el islamismo. El animismo y el chamanismo siguen presentes como corrientes de otras religiones tradicionales, a través de la albularyo, la babaylan y la manghihilot. La religión tradicional china, el budismo y el taoísmo, son predominantes en las comunidades de esa etnia.
Situación del Español en Filipinas (Thanks United States, Sarcasm mode: ON)
El español fue el primer idioma oficial de Filipinas desde la llegada de los españoles en 1565 y llegó a ser la lengua vehicular del país hasta principios del siglo XX. En 1863 se creó un sistema de educación pública que impulsó considerablemente el conocimiento del español en el país. El héroe nacional José Rizal escribió la mayoría de sus obras en español, al igual que los revolucionarios y nacionalistas del siglo XIX. La Revolución filipina se articuló en idioma español, y la Primera República Filipina fundada en 1899 eligió el español como idioma oficial. La propia Constitución de Malolos, al igual que el himno nacional filipino fueron escritos en español. En la primera mitad del siglo XX, el español fue la lengua de la prensa, cultura, comercio y, hasta cierto punto, la política filipina. El español mantuvo su estatus oficial (junto con el inglés y el tagalo) hasta 1973, pero lo fue desde 1571.
El español mantuvo su prestigio y uso hasta bien avanzado el siglo XX. Algunos investigadores afirman que tardó más de cincuenta años en imponerse el inglés sobre el español, sobre todo por la dificultad que entrañaba el aprendizaje del inglés y (en un principio) porque la posesión del español era señal de elevado estatus cultural y económico. Aunque el inglés era promovido e incluso forzado por la administración colonial americana como lengua de la educación y del gobierno, gran parte de la literatura de entonces se escribió en lengua española. La razón es que la mayor parte de las elites de aquella generación, educadas en español, por primera vez experimentaban la libertad de disentir, esta vez contra los intentos estadounidenses de desmantelar la cultura hispánica del archipiélago. Los directorios militares estadounidenses reprimieron duramente la resistencia, tanto la de signo nativista cuanto la de signo hispanista. En 2006 el Instituto Cervantes de Manila y la Consejería de Educación de la Embajada de España en coordinación con la Academia Filipina de la Lengua Española, estimaron que había 3.180.000 personas con capacidad lingüística suficiente del español,
y unos 4.000 hablantes nativos casi todos naturales o descendientes de familias criollas. Estas cifras no incluyen los hablantes de chabacano. El español fue idioma oficial hasta la promulgación de la Constitución de 1973 y asignatura obligatoria en universidades hasta 1987.